1 de November de 2011 07:59

La Nación de Argentina dedica su editorial a la "intolerancia de Correa"

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El incidente protagonizado por el presidente ecuatoriano Rafael Correa en la Cumbre Iberoamericana, el sábado pasado, motivó al rotativo argentino La Nación a dedicar su editorial de hoy.

Con el título "Grotesca intolerancia de Correa", el medio de comunicación refiere al "desplante" que hiciera el mandatario ecuatoriano a la representante del Banco Mundial. Esto, en el marco de la Cumbre Iberoamericana, que se desarrolló en Asunción, Paraguay, a la que asistieron mandatarios y cancilleres de 22 países.

Aquí, el texto completo de la columna.


"Grotesca intolerancia de Correa"


En la Cumbre Iberoamericana, el presidente de Ecuador le hizo un desplante a la representante del Banco Mundial

"La 21a Cumbre Iberoamericana, celebrada hace pocos días en Asunción, estaba a punto de pasar inadvertida porque apenas la mitad de los jefes de Estado que debían haber concurrido, lo hicieron. Para el anfitrión, el presidente del Paraguay, Fernando Lugo, lo más incómodo del extendido plantón de sus colegas puede haber sido la ausencia de sus tres socios del Mercosur, incluyendo a nuestro país.

"Pero el acontecimiento que marcó la cumbre estuvo esta vez a cargo del intemperante presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien abandonó arbitrariamente las sesiones cuando hablaba una calificada representante del Banco Mundial, que naturalmente había sido invitada a hacerlo.

"Correa parece creer que no tiene nada que aprender de nadie. Y que la cortesía hacia el dueño de casa y los demás concurrentes, hacia su propio país y hacia la seguramente sorprendida oradora simplemente no existe. El mandatario ecuatoriano, que dedica buena parte de su tiempo a perseguir a la prensa independiente y a los periodistas que osan criticar su gestión, al dejar su silla vacía ofendió a todos sus pares. Es más, olvidó que la democracia no es debilidad, ni tolerancia es pasividad.

"Correa dijo que abandonaba el lugar para "no tener que escuchar" a Pamela Cox, la funcionaria del Banco Mundial. Agregó que esa institución "ha sido heraldo del neoliberalismo" y "chantajeó abiertamente" a su país, sin dar más precisiones. "¿Por qué tenemos que escuchar al Banco Mundial en estos foros?", preguntó Correa.

"Con su acción desmesurada, el mandatario dejó claro que el totalitarismo se delata frecuentemente a sí mismo por su pretensión de absoluta infalibilidad. Por su soberbia, entonces. Y, por sobre todas las cosas, por su profunda intolerancia y su constante falta de respeto.

"Los totalitarios creen que hay una verdad que no se discute: la de ellos mismos, que está pretendidamente por encima de todas las opiniones de los demás. Tanto es así que, en el plano de lo religioso, la intolerancia se transforma con frecuencia en fanatismo o integrismo, y en el plano de lo político se desliza, según enseña la historia, hacia el totalitarismo.

"Los desplantes absurdos, como el de Correa en Asunción, sólo evidencian la dramática pequeñez de sus actores. Porque es cierto aquello de que si la sencillez es la virtud de los sabios y la sabiduría la de los santos, la tolerancia es nada menos que ambas cosas a la vez para quienes obviamente no son ni lo uno ni lo otro".

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