1 de March de 2010 00:00

Una líder indígena que agita a los gobiernos

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Reds. Política y Sierra Centro

En sus primeros años de universidad, dejó su anaco por una mini y su cabellera negra la tiñó de rubio. Según ella, para que el racismo recalcitrante en la época no la perjudicara. Pero este ‘look’ duró poco. Volvió a usar su vestimenta tradicional y así se la ve ahora.

En su cotidianidad, frente a una cámara de televisión o escribiendo una carta, Lourdes Tibán es la misma persona. La personalidad risueña y firme de esta líder indígena de 41 años es la misma desde su niñez. En la escuela le castigaban por inquieta, pero ya en la vida política los ‘tirones de oreja’ llegaron con fuerza cuando el presidente Rafael Correa le acusó de mala administración en el Consejo de Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (Codenpe).

El Mandatario se refirió a ella como “pobre mujer” y habló de un supuesto peculado. El actual secretario del Codenpe, Ángel Medina, desconoce esa acusación, pero asegura que durante el paso de Tibán la organización fue “un botín político”. La polémica por su desempeño en el Codenpe fue el fin de una buena relación entre Correa y Tibán.

Pero años antes recibió calificativos por parte del entonces presidente Lucio Gutiérrez. Ella misma recuerda que le denominó “subsecretaria subversiva”.

La actual asambleísta por Cotopaxi trabajó como subsecretaria de Desarrollo Rural durante la alianza Pachakutik-Sociedad Patriótica. Incluso, llegó a retar a Gutiérrez para que la encarcelara. A él le contestó con un “no me joda”, mientras que a Correa se refirió como un “indio alzado”.

Ese carácter rebelde lo demostró desde joven al imponerse ante la creencia familiar de que las mujeres solo sirven para atender a sus maridos. En contra de su familia, estudió corte y confección en un curso auspiciado por la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Mulalillo (Unocam).

Esta organización la vinculó con Radio Latacunga, donde tuvo su primer acercamiento con el movimiento y con la comunicación comunitaria.

No tiene reparos en recordar su experiencia como empleada doméstica de los 14 a los 19 años. Rememora que en su tierra no usaban cobijas para dormir y no sabía cómo tender una cama. “La primera vez que tuvo esa tarea puso la sábana sobre el cubrecama”, recuerda y se ríe. Pero con ese trabajo ahorró dinero para estudiar en la universidad.

Tibán asegura que la experiencia en radio fue la que más le sirvió. Eduardo Guerrero, director de Radio Latacunga, recuerda a legisladora como una alumna aplicada y despierta: “Era reportera de la radio en la parroquia Mulalillo. Hacía excelentes programas sobre la realidad que se vivía en su población”. Finalmente dejó los quehaceres y colaboró como secretaria de Leonidas Iza, entonces legislador por Cotopaxi.

Pero cuando se graduó en Jurisprudencia en la Universidad Central de Quito, asumió la vicepresidencia del Movimiento Indígena y Campesino del Cotopaxi (MICC). Poco a poco aprendió a manejarse en la esfera política.

Su lenguaje es coloquial, incluso en actos oficiales. Cuando Tibán no conoce a sus interlocutores, no importa, los saluda con un beso en la mejilla.

No todos le dicen “Lulu”. Solo sus más íntimos amigos y su esposo, Raúl Ilaquinche, con quien ya tiene dos hijos infantes y otro en camino.

Eso contrasta con su figura de una mujer de personalidad combativa. Por su carisma se volvió un personaje mediático. Los medios de información están pendientes de lo que dice.

No pasa inadvertida cuando ingresa al Pleno de la Asamblea. Su sombrero indígena y su apego a la tradición de portar chal y falda son una característica de identidad de Tibán.

Aunque tampoco se separa del celular. No solo lo usa para dar instrucciones a sus asesores, sino también envía mensajes, recibe chistes y los reenvía. Pero cuando sale de la ciudad y vuelve a su natal Chirinche Bajo, en el cantón Salcedo, tampoco se desconecta de su teléfono Blackberry, del cual aún conoce solo lo elemental. Pero su compañera fiel es una ‘laptop’. “Es como mi guagua”.

Es experta en iniciar cadenas por correo electrónico, cuando quiere difundir un boletín de prensa, comentar el hecho noticioso o compartir la última broma sobre el presidente Correa. Su postura frente al Gobierno cambió radicalmente desde el año pasado, pe-se a que la gente la recuerda como una incondicional “compañera” del entonces candidato por Alianza País.

Pero hay figuras cercanas a ese movimiento con quien Tibán aún mantiene tiene nexos estrechos. El fiscal General, Washington Pesántez, es su compadre. La coyuntura política le trajo críticas por su cercanía, pues el Fiscal es investigado porque supuestamente quiso influir en la investigación de la muerte de Natalia Emme, en el cual está involucrada su esposa, Aliz Borja. La líder indígena respondió: “Las amistades personales no tienen por qué confundirse con el proceso político”.

A pesar de su tendencia de izquierda, también mantiene una relación de amistad con Carlos Vera. Estuvo en el lanzamiento del libro ‘Nunca mordaza’. De hecho, su prólogo fue lo más jocoso del texto: “(') y con gestos de ira y risa yo les decía a los guambras ‘a mí que me entrevistara el Carlos Vera, yo sí le callara...”.

Otra complejidad en su postura política es el cambio repentino de Tibán frente a ley de Comunicación. En un inicio apoyó un proyecto de varias organizaciones de corte izquierdista, que pretendía ser sancionadora de los medios privados, pero finalmente le quitó el respaldo cuando la Comisión Especial empezó el debate.

A esas largas discusiones legislativas no va con minifalda. Aunque nunca desaprovecha la oportunidad para mostrar sus contorneadas piernas. Fueron los atributos que primaron para que Lourdes Tibán se convirtiera en Reina de su parroquia Mulalillo y Campesina Bonita de Salcedo.

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