El Gobierno se enreda en la gestión de tres temas 'caseros'

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Santiago Zeas B. Coordinador politica@elcomercio.com

Las últimas tres semanas han resultado especialmente complicadas para el Gobierno.

No solo porque ha buscado por todas las vías transformar el sacudón electoral del 23 de febrero en una victoria de su movimiento, Alianza País. También, lo ha sido porque esa resaca ha ido acompañada de problemas de gestión y comunicación en temas que pueden ser considerados como cotidianos o 'caseros'.

La confusión generada alrededor de la regulación de Educación sobre la enseñanza temprana de la lengua extranjera es uno de los tres temas en que el Régimen se ha enredado.

A este asunto se suman dos tropezones: el futuro de la oficina de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el país y la polémica Resolución 464 sobre el carácter 'obligatorio' de la afiliación voluntaria.

El ruido político generado por esos episodios fue tan elevado, que en algunos de ellos el propio presidente Rafael Correa debió salir a aclararlos.

El complejo 11-M

Durante la semana del 10 al 16 de marzo, el Ejecutivo empezó a patinar en dos temas de gestión regular de diferentes áreas, pero que se juntaron temporalmente.

Específicamente el miércoles 11 (11-M), fecha en que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y la Cancillería hicieron noticia.

Por su magnitud y efectos internacionales, el confuso anuncio de una supuesta salida de la OEA de Ecuador acaparó la atención de la opinión pública.

Esa noche, el embajador ante el organismo continental, Marco Albuja, dio a entender que la OEA se marchaba del país.

Ese primer anuncio tuvo un singular significado, ya que el gobierno de Correa mantiene una postura crítica frente al organismo y ya ha deslizado la opción de retirarse del Sistema Interamericano de DD.HH.

Ante la polémica generada, Ricardo Patiño, el jefe de la diplomacia ecuatoriana, debió salir a aclarar el malentendido.

Negó que la OEA fuera a cerrar sus instalaciones y ratificó una decisión anunciada meses atrás por el Presidente: que la sede de la entidad se mudaría al Centro Histórico. Albuja lamentó este enredo.

En forma paralela, ya se había convertido en una auténtica 'papa caliente' la Resolución 464 del IESS. Esa normativa daba a entender que los trabajadores independientes tenían la obligación de afiliarse, pese a que la Constitución señala que esa figura es voluntaria.

La polémica creció cuando el propio director de Afiliación y Cobertura, Raúl López, dijo que esa afiliación era aplicable independientemente de los seguros privados que se tengan.

Por ello, Fernando Cordero, presidente del Directorio del IESS, desplegó una ofensiva en medios para desvirtuar las críticas creadas por el asunto.

Incluso, el presidente Correa salió en Twitter a referirse al tema. De hecho, en un 'trino' del 9 de marzo, tranquilizó a un ciudadano que le escribió y le pidió que defendiera a los trabajadores independientes por esa resolución del IESS.

"No se preocupe. Ya he pedido que me informen al respecto", fue la respuesta de Correa.

Sin embargo, la bola de nieve creció tanto, que el Consejo Directivo del IESS debió derogar esa resolución la semana pasada y expedir una nueva, eliminando toda confusión.

En medio de ese proceso se registró la renuncia de Cordero a la Dirección del IESS, quien aún está al frente de la entidad. Según reconoció ayer en Ecuadoradio, el funcionario admitió que el organismo no tuvo el cuidado de vislumbrar la posible interpretación del tema. "(Ahora) la Resolución 467 no deja la menor duda", agregó.

No obstante, dijo que parte de los malos entendidos fue por el supuesto 'bullying' del que fue objeto el IESS, a raíz de la "desinformación y mala fe".

Andrés Seminario, consultor político y exvocero del gobierno de Alfredo Palacio, señala que son inquietantes este tipo de errores de manejo de la administración pública.

La razón: son temas de la gestión gubernamental diaria, que no son parte de la agenda que Correa planteó en la campaña de 2013, como el cambio de la matriz productiva.

"No son temáticas de fondo para hipotecarse el capital político de un funcionario y mucho menos del Presidente", dice.

De hecho, anoche, el Primer Mandatario salió al paso del tema para aplacar las críticas generadas por el Acuerdo Ministerial 41-014, que señala que el inglés es obligatorio solo desde el octavo año de básica.

Del mismo modo debió actuar el ministro del ramo, Augusto Espinosa, quien a través de un comunicado y de 'trinos' quiso desdramatizar el punto.

No obstante, Seminario advierte que esta "suerte de escaramuzas en temas así debilitan la confianza pública a la hora de tratar los temas más grandes".

En contexto

Desde la segunda semana de marzo, el Gobierno ha incurrido en fallas de gestión y de comunicación en temas cotidianos, que han levantado críticas. Se trata de la oficina de la OEA, la afiliación al IESS y la enseñanza temprana de inglés.

No tuvimos el cuidado de suponer lo que iba a pasar con la interpretación (de la resolución)". Fernando Cordero Titular del IESS

Las Instituciones Educativas que ofertaban inglés (u otra lengua extranjera) en años menores a 8º pueden continuar haciéndolo". Augusto Espinosa Ministro de Educación

Oficina de proyectos y programas (de la OEA) se mantiene operativa. Lamento no haber sido más explícito". Marco Albuja Embajador en OEA

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