27 de April de 2010 00:00

Correa aún tiene apoyo popular

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Carlos Rojas A.



Tres años después, el presidente Rafael Correa comienza a sentir los primeros embates del desgaste político. No ha sido tan vertiginoso como en mandatarios anteriores que, en la tercera parte de lo que Correa ha gobernado, han tenido que irse a su casa por la presión de la gente en las calles y por alguna maniobra legal de los políticos opositores.Ni la movilización social ha sido contundente ni la oposición lo suficientemente hábil como para producir otra ruptura. En realidad, no ha habido movilización social ni oposición que puedan medirse a la fortaleza de un Presidente que defiende, junto con Hugo Chávez y Evo Morales, el Socialismo del siglo XXI y que, al inicio de su mandato, exhibía niveles inéditos de popularidad que superaban el 80%.

El bajón de Correa se mira con mayor claridad en las encuestas. Diversos sondeos muestran cómo, desde agosto del 2009, fecha en la que el Gobierno de Alianza País inició su segundo mandato, Correa ha perdido popularidad de manera sostenida.

Entre enero y noviembre del 2009, las encuestadoras Cedatos-Gallup y Market determinaron una caída en la gestión presidencial de 28 y 16 puntos, respectivamente. Al 16 de marzo último, Market le daba una aprobación de 36,30% mientras que la firma Informe Confidencial registraba un repunte por sobre los 55 puntos. Cedatos-Gallup también ha proyectado un ligero crecimiento de Correa que roza el 46%.

¿Qué le dicen al Ecuador estas encuestas? En primer lugar, advierten que el principal problema del país es la falta de empleo, a causa de la crisis financiera mundial, y también del modelo económico ensayado por Correa, donde el Estado ha sido el principal generador y regulador de la inversión. Un reciente estudio de Flacso-Ecuador señala que solo en el 2009, en el país se perdieron 19 000 fuentes de trabajo.

La inseguridad pública está en un segundo lugar en la preocupación de los ecuatorianos, sin descuidar los primeros síntomas de molestia ciudadana por el estilo prepotente y autoritario de Correa. En resumen, las encuestas se han convertido en el balance que desnuda la eficiencia del Presidente en sus tres años al frente de Carondelet.

El desgaste de Correa, empero, no significa que ya existe un calendario al cual se le puede restar días en el poder como ha sucedido con otros presidentes (Bucaram, Mahuad o Gutiérrez). Aún tiene capital político y altos números de popularidad.

En este Régimen la movilización social no adquiere vigor y la oposición tampoco levanta cabeza. Su único referente es el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, quien se niega a adquirir una dimensión nacional.

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