Bonilla se acerca a los alcaldes para subsanar el revés electoral

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Estefanía Celi R. Redactora

La lista de nombres ocupó, el lunes, una plana entera en seis diarios de circulación nacional. Era un "manifiesto de apoyo al Presidente de la República y a la revolución ciudadana". Los nombres pertenecen a 13 prefectos y 174 alcaldes electos el pasado 23 de febrero, que pertenecen a diferentes movimientos nacionales y locales.

Ese fue el resultado de una de las primeras actuaciones de Viviana Bonilla, excandidata a la Alcaldía de Guayaquil, después de ser nombrada por el presidente Rafael Correa como secretaria de la Política.

El acuerdo llega en un momento clave: la transición política en los gobiernos locales después de que los resultados finales de las elecciones pasadas confirmaran el revés electoral para Alianza País.

Las cifras se muestran poco alentadoras para el movimiento de Gobierno. En el 2009, el oficialismo obtuvo 65 alcaldías por su propia cuenta, es decir, sin alianzas. Esa cifra se vio reducida en las últimas elecciones a 42 gobiernos cantonales.

Pero más allá de los totales, al revisar los resultados en cada cantón se evidencia que Alianza País solo logró mantener 20 alcaldías de las que obtuvo en el 2009, mientras que perdió 53. Entre esas está Quito y otras capitales provinciales con alta cantidad de habitantes, como Cuenca o Santo Domingo.

El analista político Sebastián Mantilla señala dos errores que desembocaron en que Alianza País no lograra quedarse con un mayor número de alcaldías.

El primero tiene que ver con la estrategia de campaña, que considera fue equivocada. "En cada cantón priman las ofertas sobre temas locales. Entonces detrás de esta estrategia global de exponer al Presidente, no pudo ser visibilizada la propuesta que eventualmente pudo tener el candidato local".

El segundo factor, según Mantilla, es el sectarismo que el mismo Correa admitió que hay en el movimiento oficialista, que produjo una mala elección de los candidatos.

En esta coyuntura, llega Bonilla en busca de los acuerdos postelectorales que no se lograron antes de la campaña.

Según anunció a la prensa el día de la suscripción del manifiesto, esto es una muestra de "madurez política", que expresa la necesidad de trabajar conjuntamente entre el Gobierno central y los seccionales.

"Más allá de las tiendas políticas se entendió que la única forma de tener más beneficios para los ciudadanos es trabajar, sin egoísmos ni discriminación, en forma coordinada entre la Función Ejecutiva y los gobiernos autónomos descentralizados", aseguró Bonilla.

Autoridades electas de partidos como Creo o SUMA también suscribieron el documento. Los grandes ausentes en la lista de apoyo fueron Mauricio Rodas, alcalde electo de Quito, y Jaime Nebot, reelecto en Guayaquil. No así el ganador de Cuenca, Marcelo Cabrera, quien aparece segundo en la lista de firmantes.

Este no fue el primer acercamiento de Alianza País con los virtuales alcaldes y prefectos. El 6 de marzo, 11 días después de las elecciones, Correa organizó en Carondelet un brindis y almuerzo con buena parte de las autoridades que aún no son posesionadas como tal.

Sonriente, Correa compartió unas copas con los asistentes, incluido Rodas. Ni Nebot ni Carlos Falquez Jr., electo alcalde de Machala por el PSC, asistieron a la invitación.

Según el analista Simón Pachano, Alianza País busca este tipo de acuerdos porque Ecuador tiene un carácter muy local, en el que se resalta la importancia de los alcaldes. "Para Correa, más que para el movimiento, pueden convertirse en una especie de administradores de la cosa pública, independientemente de su partido, y no conviene tenerlos de oponentes", explica.

Pachano señala que además el Gobierno tiene la visión de un "poder total" y por eso considera que es necesario controlarlo todo, incluidos aquellos gobiernos territoriales en los que no lograron obtener el triunfo que esperaban.

El problema, para Mantilla, estuvo justamente en pensar que lo que pasó a escala nacional en las elecciones presidenciales del 2013 tenía que reproducirse a nivel local. En este caso -acota- se evidenció que hay que reconocer dos sistemas de partidos: uno local y otro nacional.

En Alianza País, los acercamientos con las autoridades electas se ven con otros ojos. La asambleísta oficialista Roxana Alvarado cree que el ánimo de compromiso no viene solamente desde el Gobierno, sino también de parte de los movimientos ganadores. La legisladora cree que las acciones y respuestas entre la administración central y las autoridades electas ha servido para marcar la diferencia con quienes se han reconocido como claros opositores del Gobierno.

En la suscripción del manifiesto, Bonilla ya dejó ese punto bastante claro. Se refirió específicamente a Nebot, quien fuera su adversario por la Alcaldía de Guayaquil. "Las obras emblemáticas no se han podido construir porque él no ha cedido los terrenos", dijo.

Sin embargo, según Alvarado, no se puede considerar como aliados a los alcaldes que responden a las invitaciones del Gobierno solo por el hecho de hacerlo. "En el caso de Cabrera, vamos a ver en la administración, las muestras y las señales que nos dan".

Aún así, Bonilla espera tener más reuniones en varias partes del país que nacerán a partir de este primer acercamiento. En esos diálogos se incluyen proyectos de ley que están en trámite, como el Código de Desarrollo Urbano. Pero los acercamientos de la nueva Secretaría de la Política no se enfocan solamente en los gobiernos seccionales. Bonilla dialogará con las organizaciones sociales que estén "abiertas".

Según dijo, ya lo hizo con la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin). Pero no descartó conversar también con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) en las próximas semanas, siempre que el encuentro sea público.

En contexto Las elecciones del pasado 23 de febrero, Alianza País evidenció un duro retroceso electoral en ciudades como Quito, Cuenca, Manta, Portoviejo, Ambato, Riobamba, Ibarra, Latacunga, Santo Domingo. Pero el oficialismo sigue siendo la primera agrupación más votada.

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