27 de May de 2010 00:00

Bolivia tiene 36 naciones y ejercer la autonomía es muy complejo

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Política

Celinda Sosa, coordinadora de Autonomías en el departamento de Tarija, comparte su experiencia.

En Ecuador se discute, al momento, el Código de Ordenamiento Territorial y Bolivia ha dado un paso adelante en materia de autonomías. ¿Ud. encuentra similitudes?Nuestra Constitución hoy reconoce el autogobierno de los pueblos indígenas y sus procesos democráticos. El aspecto más importante es el reconocimiento de las naciones. Por eso, hoy Bolivia se constituye en un estado plurinacional, dejando de ser república. A partir de eso se enmarca dentro de la autonomía departamental, regional, municipal y de los pueblos indígenas originarios campesinos, que construirán sus instituciones en el marco de sus usos y costumbres propias.

¿Qué tan complejo es mirar las diversidades y el campo de acción de cada una?

Es complejo, Bolivia tiene 36 nacionalidades y dentro de ellas hay que tener la capacidad y el músculo como Estado, gobierno y pueblos indígenas, para entrar a ese ejercicio pleno de la autonomía en las regiones.

¿Cómo definir la autonomía de la que disponen?

Es la profundización de la desconcentración del poder público, administrativo y político.

¿Qué ocurría antes?

Contábamos con instituciones centralistas. Las decisiones estaban a mil kilómetros del Estado con la sociedad. Había desconocimiento de los pueblos indígenas, separación de las regiones. Eso nos llevó a la necesidad de generar nuevos procesos de desconcentración del poder. Ahora hay regiones, departamentos y municipios con la capacidad de buscar solución a temas de educación, también de salud, etc.

¿Qué dice ante las críticas de quienes pueden ver el tema de las autonomías como un intento de separatismo?

Nos han dicho que tenemos una visión de autonomía federalista. Esto porque ahora los departamentos asumen una jerarquía más: la justicia jurisdiccional. Pero solo buscamos el reconocimiento de la existencia de pueblos originarios, que han sido invisibilizados o desconocidos desde la fundación de la República.

¿Cómo lograr que el Estado central respete la autonomía de cada jurisdicción, sin perder su capacidad de establecer líneas generales?

Uno de los principios de la Constitución dice que el proceso de la autonomía debe dar paso a la unidad, solidaridad y reciprocidad. En el primer artículo, por ejemplo, se establece la visión de país que queremos construir: unitario, social, plurinacional, comunitario, autonómico y descentralizado. Y además tenemos candado, fijado en la Ley Marco de Autonomías, aún no aprobada.Cada jurisdicción tiene funciones, algunas son privativas, que no asumen los otros niveles de gobiernos autónomos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)