12 de April de 2012 00:01

La Asamblea vivió una caótica jornada de discursos e insultos

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Entre discusiones, discursos políticos y ‘excusas’, la Ley de Comunicación quedó nuevamente en suspenso en el Pleno de la Asamblea Nacional. Desde las 09:00, legisladores de oposición, gobiernistas y los llamados independientes comenzaron a llegar hasta el Palacio Legislativo.

Periodistas de medios nacionales e internacionales interceptaban a los asambleístas, quienes ratificaban sus posturas: unos por el archivo, otros por una aprobación del proyecto y pocos por la abstención.

Fue el caso del bloque MPD-Pachakutik. A las 09:30, el presidente de la Conaie, Humberto Cholango, junto con sus legisladores indicaron que no avalaban el archivo del texto, como sugería César Montúfar, pero tampoco el texto presentado por el ponente Mauro Andino.

Pero la atención de los legisladores de minoría se concentró en los asambleísta cuya votación podría inclinar la balanza. Dos nombres claves fueron Vladimir Vargas (Prian) y Sheznarda Fernández (ex PSC). En el caso de Fernández su reaparición sorprendió, pues en las últimas dos semanas fue su suplente Alejandro Varas, quien asistió a las sesiones. “Me siento usado porque a mí me tocaba actuar en esta sesión”, dijo Varas, quien contó que fue principalizado porque Fernández estaba de viaje, pero de repente regresó. “Se está prestando a una negociación oscura, entre el Gobierno y la abogada”.

Vargas en cambio recibió la visita en su curul de varios legisladores de oposición, con quienes dialogó durante varios minutos. Este legislador fue advertido por Vicente Taiano, de que si no votaba junto con su bloque sería expulsado. Vargas lucía preocupado y esquivó a los medios de comunicación que, según dijo la víspera, lo presionaban.

La sesión debía instalarse a las 10:00. Pero a las 10:30 todavía no se instalaba.“Queremos votar” fue la consigna que proclamaron los asambleístas de Sociedad Patriótica por el retraso.

A las 10:43, el presidente Fernando Cordero reinstaló la sesión en la cual se debía votar por el proyecto de Ley de Comunicación, con la presencia de 122 legisladores. En ese marco, la primera moción que se trató fue el pedido de archivo plantado por el asambleísta César Montúfar. No tuvo apoyo, 36 votaron a favor, 64 negativos y 24 abstenciones. Estas últimas del bloque del MPD y Pachakutik.

Pero la sorpresa de la mañana fue la moción presentada por el asambleísta ‘independiente’ Tomás Zevallos, para que el proyecto se vote artículo por artículo. Este pedido fue aprobado con 63 votos, incluido el suyo y el de Vargas, y generó malestar en la oposición pues sostenía que el legislador los traicionó.

El asambleísta Dalo Bucaram (PRE) apeló la Presidencia, dirigida por Cordero, argumentando que él por reiteradas ocasiones violentó la Ley. También atacó al asambleísta Pedro de la Cruz (Alianza País) a quien lo acusó de cobarde, por haber ofendido a su padre, el ex presidente Abdalá Bucaram.

La petición de Dalo no pasó. “Al ser ilegítima esa moción nos retiramos del Pleno para no forma parte de esa dictadura. Gracias cobardes”, expresó Bucaram, quien salió del hemiciclo legislativo junto con tres asambleístas de su bancada. El presidente Cordero le replicó: “Cada ladrón juzga por su condición”.

Seguido, el Presidente del Legislativo suspendió la sesión argumentando que el escenario ha cambiado al haberse aprobado la discusión artículo por artículo. Pero la oposición sostuvo que este movimiento de Cordero se dio debido a que el asambleísta Zevallos abandonó la sesión del Pleno, pocos minutos antes de que Cordero la suspenda. La legisladora Cynthia Viteri sostuvo que el legislador de Orellana era “el voto 63”, con que contaba el Gobierno para aprobar la Ley.

Luego de esta sorpresiva suspensión, los legisladores Viteri, Andrés Páez (ID) y Gilmar Gutiérrez salieron juntos para criticar a Zevallos. “Pregúntele porqué se fue de la sesión al punto de obligar a Cordero a suspenderla, ¿a dónde se fue y con quién se fue?, cuestionó Páez.

“¿Dónde está Zevallos?” gritaban los asambleístas de oposición. Él apareció con seis escoltas. Dijo que salió para brindar “una entrevista” y que su decisión de plantear la votación artículo por artículo era legítima. A las 13:00 la alfombra roja se retiró de la entrada al Pleno.

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