27 de June de 2009 00:00

El pescador hereda el oficio de sus abuelos...

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Redacciones Manta, Machala y Esmeraldas

Pasan su vida entre las olas o en medio del lodo del manglar. Aprendieron el oficio de sus abuelos, padres y tíos. Son casados, pero también hay quienes viven en unión libre. 

Los más veteranos tienen hasta 12 hijos y los jóvenes prefieren tener no más de cinco.  



En las provincias
Los pescadores están en las provincias de Manabí, Esmeraldas, El Oro, Santa Elena y Guayas. En Santa Elena y Manabí, los hombres de mar capturan los peces que están en alta mar y se destinan para la exportación. 
Este lunes será el Día del Pescador y se festejará en la provincia de Santa Elena con la elección del mejor pescador del año y otras actividades.Tras una larga faena, de 20 horas en el caso de los pescadores pequeños y tres meses para los que salen en grandes barcos atuneros, se beben un trago de aguardiente en los bares cercanos a los muelles de Manabí,  El Oro y Esmeraldas. Hay  27 500 pescadores en esas provincias.

Eso sí, alternan la pesca con múltiples oficios, cuando la temporada marina es baja. El mar es su fuente de vida y de fatigas. En Esmeraldas, los muchachos aprenden a manejar la red entre los 10 y 18 años  para seguir con el oficio familiar.  

Los ancianos caminan descalzos y llevan camisas y pantalones desgastados. Los jóvenes visten ‘jeans’, tienen tatuajes y  ‘piercings’. Cuando no hay mucha pesca, entre junio y septiembre, los jóvenes se dedican al comercio o son choferes de taxis o buses.

El 95% es pescador artesanal. En Las Peñas, en Eloy Alfaro, más de 100 personas capturan camarón y langosta con redes arrastradas por lanchas de madera a motor o vela, cerca de la orilla. Algunos usan una red estirada entre dos palos, que  llaman chinchorro. Son afroecuatorianos y laboran de 04:00 a 14:00.

En el sur, los hombres de mar tienen descendencia manabita. Utilizan lanchas de fibra de vidrio con motores fuera de borda. Van al mar en la noche. Zarpan a las 18:00 y retornan a las 04:00 con  dorado, cherna, picudo, sierra, tiburón, albacora y bonita. Venden a los comerciantes en el Puerto Pesquero de Esmeraldas.

En el norte, ganan un promedio diario de USD 15 y los del sur, 20. Solo les alcanza para comprar los alimentos. El pescador manabita diversifica  sus oficios: es  agricultor, maestro constructor, ebanista, mecánico y comerciante.

Entre julio y septiembre, cuando escasea la pesca, también  son mecánicos, albañiles y quienes migraron del campo al mar  regresan a sus parcelas.

El pescador de Manta viaja en los barcos atuneros, está fuera de su casa de 30 a 120 días. El de otros puertos pequeños como Jaramijó, Jama, San Mateo... es un pescador que viaja durante 20 días en barcos de madera. También está el de bongo, pequeña nave a remo, que faena en las orillas. Es la pesca del día a día.
Cuando llegan a tierra se contagian de  la bohemia. Las cantinas y bares son sus puertos preferidos. Visten pantalones cortos, camisetas, gorras y sandalias. Entre julio lucen sus mejores trajes en las fiestas de San Pedro y San Pablo, las más concurridas.

El conjunto verde de islas de Jambelí aparece más al sur. Allí están los recolectores de conchas y cangrejos del archipiélago orense. Viven solo de esa actividad. Son, en su mayoría, adolescentes. Pocos han terminado la escuela y casi ninguno el colegio. El aislamiento con el continente les impide estudiar.

Los adultos sufren dolores en los huesos por las largas jornadas entre el manglar, la  humedad y el lodo hasta la cintura.

Los concheros ganan USD 12 diarios por dos cientos de conchas que traen en cada faena. A los pescadores de alta mar, lejos de la costa, les alcanza para comprar motores y embarcaciones. A veces ganan USD 70 diarios o 1 000 en tres días de pesca.

Los viejos pescadores heredan el oficio a sus hijos varones y se quedan en los muelles para vender la pesca del día. En El Oro, el 60% de los pescadores está  en Puerto Bolívar y el resto en islas de Jambelí.

En las tardes, los más ancianos se divierten en reuniones con amigos y los más jóvenes juegan fútbol sobre la arena o bailan. Por momentos, el mar queda a sus espaldas.

Los ‘lobos’ de esta historia

Daniel López: Manta

Ramón Quimís: Jipijapa

Hernán Anchundia: Jaramijó

Jorge Anchundia: Jaramijó

Manuel Flores: San Mateo

Jorge Piguave: Manta

Fernando Cedeño: Manta

Luis Alarcón : Chone

Ramón Mendoza: Santa Ana

Ítalo Mero: Manta

José Vélez: Rocafuerte

Pablo Jaén: Puerto

Bolívar Aníbal Jaén: Puerto Bolívar

Walter Cruz: Jambelí

Wílmer Cruz: Costa Rica

Christian Guadalupe: Machala

Lucio Cacao: Puerto Bolívar

Rubén Guaycha: Puerto Bolívar

José Torres: Jambelí

Jefferson Montaño: Las Peñas

Édison Sandoval: Eloy Alfaro

Eduardo Estupiñán: Las Peñas

José Alegría: Borbón

Narciso Mora: Esmeraldas

Héctor Martínez: Esmeraldas

Ovidio Quiñónez: Esmeraldas

Desiderio Preciado: Esmeraldas

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