25 de agosto de 2015 17:33

Hartos de delincuencia, peruanos azotan y pasean desnudos a ladrones

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Agencia AFP

"Ratero, si te agarramos, TE VAMOS A LINCHAR". Carteles y mensajes en Facebook llaman a la ciudadanía en Perú a defenderse con mano propia de la creciente ola de delincuencia en el país, mientras reclaman por la inacción de las autoridades.

En la ciudad andina Ayacucho (sureste), una mujer de 30 años fue sorprendida robando alimentos dentro de un mercado. El personal de seguridad privada le quitó la camiseta y, sobre su pecho desnudo, le colocó un cartel con el mensaje "Soy ladrona", y fue paseada por el recinto, según imágenes de TV.

Mientras que en Arequipa (sur), un hombre y una mujer fueron desnudados y azotados en el piso, hasta que supuestamente confesaron haber robado dinero de un cliente en un centro comercial.

"En los Andes, la justicia popular está arraigada en su cultura. Ellos aplican su ley porque no sienten justicia. Es cierto que eso atemoriza a algunos delincuentes. Pero a los avezados no les importa su vida ni la de su víctima", explica a la AFP el presidente de la Asociación pro Seguridad Ciudadana, César Ortiz Ánderson.

Crímenes de sicarios y extorsionadores se han vuelto habituales en las calles peruanas. A diario, los noticieros de TV muestran imágenes de cámaras de seguridad con el registro de violentos asaltos y balaceras.

Según una encuesta hecha en julio, el 76% de peruanos se siente inseguro frente a la delincuencia. Granadas han sido dejadas por desconocidos en las puertas de varios colegios limeños o han explotado dentro de un circo en plena función, como parte de amenazas a sus propietarios, que no pagaron para que los extorsionadores los dejen trabajar.

Según una encuesta hecha en 27 países por la organización Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP), presentado en abril, Perú lidera la tasa de victimización por la delincuencia, con un 30,6%, seguido por Ecuador (27,5%), Argentina (24,4%) y Venezuela (24,4%). -

'Déjalo paralítico' 

"Únete a la campaña 'chapa tu choro' (agarra tu ladrón) y déjalo paralítico", se llama un grupo de la red social Facebook, creado en la ciudad de Trujillo (norte), que exhorta a la gente a que, si sorprende a alguien cometiendo un delito, no llame a la policía sino que él mismo lo castigue.

"Combatir violencia con violencia es lo peor que se puede hacer. Basta que muera un inocente víctima de esa 'justicia popular', para que se desate un drama.  La población tiene que entender que la respuesta es la prevención para evitar el delito", agregó Ortiz de Aprosec.

Explicó, además, que los delincuentes tienen códigos de venganza, así que las consecuencias podrían ser peores. Alcaldes de populosos distritos han pedido la intervención de las Fuerzas Armadas para apoyar a la policía en las labores de seguridad ciudadana, como ha ocurrido en las favelas de Rio de Janeiro.

Pero el gobierno ha dicho que las Fuerzas Armadas no están preparadas para esa tarea. Han optado por reforzar su vigilancia encubierta, a través de un escuadrón denominado Terna, y a endurecer las leyes que sancionan la acción de sicarios hasta con cadena perpetua.

Especialistas consideran que el gobierno ha hecho una importante inversión en equipamiento policial, pero no ha resuelto problemas estructurales.

Perú, con una población de unos 30 millones de personas, cuenta con unos 35 mil policías en comisarías, según cifras oficiales al 2012. Un reciente cálculo del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) mostró además que el 54% de sus comisarías no tiene teléfono fijo.

Corrección paternal

"La participación ciudadana en las tareas de seguridad ciudadana son importantes en cuanto formen parte de una propuesta integral, pero solas no van a ninguna parte", explicó a la AFP el decano del Colegio de Sociólogos, Roberto Rodríguez Rabanal.

Consideró también que, más allá de las medidas gubernamentales, debe trabajarse en una cultura de educación de valores en la sociedad, algo descuidado por el Estado en su conjunto.

Entre los códigos andinos para sancionar a quienes roban, son muy comunes los latigazos. Recientemente, en la región de Cajamarca (norte) un padre azotó a sus dos hijos adultos, que fueron sorprendidos robando repuestos de automóviles, exigiéndoles entre gritos que se pongan a trabajar.

Para el sociólogo Rodríguez, es necesario también definir a qué sector de la sociedad corresponde cada rol, pues a veces se pide al gobierno, al alcalde o al policía labores que no son de su sector. "Lugar que alguien deja vacío, alguien lo ocupa. Si el Estado no se ocupa, alguien se ocupa", precisó. 

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