5 de abril de 2016 00:00

20 personas han fallecido en este invierno

Los rescatistas trasladan el cuerpo de Edil Aveiga, quien falleció en un deslizamiento en la Alóag-Santo Domingo. Foto: María Victoria Espinosa / EL COMERCIO

Los rescatistas trasladan el cuerpo de Edil Aveiga, quien falleció en un deslizamiento en la Alóag-Santo Domingo. Foto: María Victoria Espinosa / EL COMERCIO

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Washington Paspuel
Cristina Márquez y
Washington Paspuel (I)

Con la muerte de un trabajador de la vía Alóag-Santo Domingo sube a 20 el número de personas que han perdido la vida en lo que va de esta época invernal.

La última víctima pereció la mañana de ayer 4 de abril del 2016 en el kilómetro 62 de la vía Alóag- Santo Domingo, cuando un deslizamiento de rocas y tierra obstaculizó el tránsito.

Según los operarios de la constructora Hidalgo e Hidalgo, que da mantenimiento a la carretera, un grupo de obreros trabajaba en la estabilización de taludes. Ernesto Ayala y Vinicio Torres subieron con una máquina hasta la montaña para retirar la maleza y tierra acumulada, que podrían causar futuros derrumbes. Mientras, Edil Aveiga limpiaba abajo los escombros de tierra que caían de la montaña.

Alejandra Carvajal, agente del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT), aseguró que a las 09:20 la montaña se vino abajo y la maquinaria cayó 100 metros hasta la orilla del río Toachi.

Los dos operadores resultaron heridos. Hasta la tarde de ayer el pronóstico sobre su salud era reservado. “Estábamos varias personas. Escuchamos del derrumbe y enseguida ayudamos a rescatar a los dos compañeros”, contó uno de los compañeros que ayudó en el rescate.

Edil Aveiga, que estaba en la carretera, falleció al ser arrastrado por el deslave. El rescate del cuerpo tardó dos horas. Hamilton Flores, agente del Grupo de Operaciones Especiales, señaló que debieron descender con cuerdas de seguridad. “El terreno era fangoso y dificultó el rescate”.

Según Jeaneth Villagómez, esposa de Aveiga, los actos fúnebres serán en Alluriquín, donde la pareja vivía con su hija. “Me dijo al despedirse esta mañana (ayer) que la vía estaba peligrosa por los derrumbes, pero nunca imaginamos que sucedería esta desgracia”.

El deslizamiento también ocasionó que varios postes de energía se cayeran y dejaran sin energía -por una hora- a los sectores de Tandapi, La Esperie y San Antonio.

La carretera se habilitó a las 15:00, pero será monitoreada por técnicos de la Prefectura de Pichincha. Estuvo cerrada casi seis horas. Los usuarios que iban en buses debieron cruzar a pie y esperar a que los carros que se devolvían a Quito o Santo Domingo los trasladaran. Los camiones y tráileres debieron esperar en la vía.

Otra víctima del invierno aún es buscada en La Maná (Cotopaxi). La niña Cristin Borja, de 7 años, y sus cinco familiares se ahogaron el fin de semana. Un helicóptero de Aero Policial y 30 agentes del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional recorrieron por aire y por tierra el cauce del río Chimbilaco.

La niña desapareció en el río la tarde del sábado, mientras nadaba junto a sus padres y hermanos en el sitio turístico Cueva de los Murciélagos. Las fuertes lluvias causaron una repentina crecida del caudal, que arrastró a toda la familia.

La primera misión duró cinco horas y recuperaron los cuerpos de Fresia Fabiola Figueroa de 35 años, y el de su hijo Jhair Gorozabel, de 12 años. En un segundo rescate encontraron los cuerpos de Winton Alcides Gorozabel, de 44 años; Gary Josué Gorozabel, de 14; Evelyn Gorozabel, de 16 años; y Jampier Borja, de 11 años.

Los cadáveres fueron trasladados a su ciudad natal, Quevedo. “Solo nos queda encontrar a la niña. No podremos estar en paz hasta que ella esté con el resto de su familia”, contó afligido Manuel Cedeño, primo de los fallecidos.

Hasta la noche de ayer, 4 de abril del 2016, los rescatistas no tenían indicios de su ubicación.

Inundaciones en El Oro
Las lluvias del fin de semana causaron daños en el cantón Pasaje y el parcial desabastecimiento de agua potable en Machala, Pasaje y El Guabo.

El sábado, el río Casacay, en Pasaje se desbordó por la noche y anegó sembríos. La crecida arrastró sedimentos y palizadas que obstruyeron la captación del sistema de tratamiento de agua para Machala y cantones vecinos. Aguas Machala, la empresa municipal que administra el servicio, señaló que el desabastecimiento parcial terminaría esta noche.

La empresa municipal dijo que el 55% de la población de Machala está abastecido. “Personal de la empresa en coordinación con el Municipio de Machala trabajan desde tempranas horas (del domingo) para reparar el inconveniente y lograr que se normalice el abastecimiento”.

También se desbordó el río Buenavista, que recorre gran parte de la parroquia del mismo nombre, en Pasaje. 28 personas afectadas fueron evacuadas. La crecida anegó el centro de la parroquia, que ese día festejaba sus 133 años de parroquialización.

El Comité de Operaciones de Emergencia reportó afectaciones en los caseríos Calichana, Aserrío y La Avelina, de Pasaje. El coordinador del COE cantonal, Rommel Proaño sostuvo que 10 000 habitantes en la parroquia Buenavista están en riesgo.

Ayer terminaron las tareas de limpieza del centro de la parroquia. La maquinaria retiró el lodo y los desechos que se acumularon.

En contexto
Las lluvias más fuertes se presentaron en marzo y la proyección es que sigan de esa manera durante abril. En tres meses de este año, las precipitaciones superaron los promedios históricos, por lo cual 19 provincias están en alerta naranja desde el 2 de abril.

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