3 de mayo de 2018 22:55

Rol de periodistas frente al narcotráfico y la violencia en la frontera norte se analizaron en la Universidad Andina

Este 3 de mayo del 2018 se realizó el Coloquio Binacional 'Ecuador-Colombia, violencia y desafío de la frontera: el caso del equipo de prensa asesinado'.  Foto: EL COMERCIO.

Este 3 de mayo del 2018 se realizó el Coloquio Binacional 'Ecuador-Colombia, violencia y desafío de la frontera: el caso del equipo de prensa asesinado'. Foto: EL COMERCIO.

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Redacción El Comercio

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En el salón José Joaquín de Olmedo de la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB) se realizó hoy, 3 de mayo del 2018, el Coloquio Binacional 'Ecuador-Colombia, violencia y desafío de la frontera: el caso del equipo de prensa asesinado'.

Esto a propósito del debate que generó el asesinato de los integrantes del equipo periodístico de Diario EL COMERCIO: el reportero Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra. Ellos fueron secuestrados el pasado 26 de marzo y posteriormente asesinados por los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), liderados por alias 'Guacho'.

En el acto de esta noche participaron Andrés Mompotes, de Diario El Tiempo de Colombia; María Jimena Duzán, de la revista Semana en Vivo; Tania Tinoco, directora del programa 'Visión 360' de Ecuavisa y Marco Arauz, director adjunto de EL COMERCIO. El moderador fue César Montaño, rector de la Universidad Andina.

En su intervención, Tinoco manifestó que los periodistas ecuatorianos continúan de luto porque "nos quitaron 3 y porque, hasta ahora, no podemos enterrarlos en paz".

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Expresión -recordó Tinoco-, pero es una fecha difícil de celebrar. "Cuando la violencia cruzó la frontera con una serie de ataques en Esmeraldas, los ecuatorianos nos sorprendimos (...) El terror llegó veloz con el secuestro y posterior asesinato de tres periodistas, cuyo único propósito de llegar a la zona de conflicto fue buscar la verdad de lo que ocurría allí".

A su juicio, la muerte de los comunicadores fue el detonante que rompió la calma que aparentemente existía en la frontera norte. "La primera conclusión es que (los periodistas) no estamos preparados, simplemente no teníamos experiencia de periodismo en zonas de conflicto armado. Nuestras coberturas se limitaron a reportajes sobre hechos concretos, no en una guerra interna".

Tras las palabras de Tania Tinoco, Montaño dio paso a la intervención de Mompotes, quien recordó que 155 periodistas han sido asesinados en Colombia. Para él, la muerte de Segarra, Rivas y Ortega no es un problema de este año. Al contrario, este se arrastra desde hace mucho tiempo.

"¿Quién sabe hasta dónde ha llegado el narcotráfico en Ecuador? Esa es una pregunta que no puede pasar por alto la sociedad ecuatoriana si quiere tener futuro", preguntó el periodista colombiano al auditorio que lo escuchaba atentamente.

También cuestionó las imprecisiones informativas que las autoridades de ambos países proporcionaron a la prensa al momento de cubrir el secuestro.

"Había informaciones que iban y venían. Llegaban a veces por el lado colombiano, no llegaban al ecuatoriano. La versión que circuló de la liberación de los tres, dada por una alta fuente del Ministerio de Defensa del Gobierno colombiano, que se sostenía que sí había ocurrido, es una demostración que había una falta control total en la zona, pero además de comunicación entre los dos gobiernos, porque mientras eso se decía en el lado colombiano, acá no tenían idea".

Luego habló María Jimena Duzán, quien destacó la solidaridad de los periodistas y la gente ecuatoriana ante el secuestro y posterior muerte de las víctimas. "Me impresionó, me reconfortó y también la envidio. Nunca abandonen eso que a nosotros (en Colombia) se nos llevó la guerra, que es la indiferencia frente a la vida. Se los reconozco y admiro por eso", resaltó Duzán. Asimismo, se solidarizó con los parientes de los fallecidos, quienes asistieron al coloquio binacional.

Finalmente intervino Marco Arauz, quien hizo un recuento que durante 20 años se han realizado múltiples coberturas en la frontera con diferentes equipos periodísticos, los cuales contaron más de 1 000 historias sobre lo que pasaba allí. “Se mostraron las dificultades de los ecuatorianos para sobrevivir con actividades lícitas como la agricultura en una línea de frontera marcada por la violencia”.

Recordó que en el país se viven problemas derivados del narcotráfico desde hace décadas. “A mediados de los 70, Ecuador aparece como el lugar de origen de los cargamentos hacia Medellín después de procesar la pasta de coca proveniente de Perú y Bolivia. La droga iba después al ávido mercado de Florida”.

Para Arauz, el Día Internacional de la Libertad de Expresión no es un festejo sino un recordatorio de los reporteros que han fallecido. “La impunidad es la peor lápida para el periodismo”.

En el caso de EL COMERCIO – añadió- siente que hay un país sensato que lo acompaña y que no quiere hacerse el desentendido ante lo que se ha contado en la frontera. “Podemos unirnos con otros medios nacionales y colombianos para hacer mejor nuestro trabajo. Sentimos, por último, que es nuestra obligación continuar haciendo periodismo como lo concebía Philip Graham (periodista estadounidense), es decir, escribiendo el primer borrador de la historia”.

Tras el evento se inauguró una exposición sobre los trabajos profesionales publicados por el fotógrafo Paúl Rivas y el reportero Javier Ortega. También se destacó la labor del conductor Efraín Segarra. Ellos como "víctimas de un acto criminal de la narcoguerrilla".

Otro coloquio similar se realizará en Bogotá, capital de Colombia, el próximo 15 de mayo. Esto en coordinación con el IEPRI de la Universidad Nacional.

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