27 de agosto de 2015 00:00

Cuatro pasos para regular a los buses que van por la avenida Simón Bolívar

En el sector de Guajaló, hay dos paradas (una por sentido) para que los usuarios pueden ir a Chillogallo o Guajaló. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO.

En el sector de Guajaló, hay dos paradas (una por sentido) para que los usuarios pueden ir a Chillogallo o Guajaló. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO.

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Diego Puente

El camino para legalizar las operaciones de los buses “informales” que circulan por la avenida Simón Bolívar, en el oriente de la ciudad, está marcado por cuatro etapas. En la Comisión de Movilidad existe una propuesta para solucionar este problema. El proyecto de ordenanza de regularización se basa en estudios realizados hace más de un año.

Hace cuatro meses y medio, varias cooperativas de transporte informal protestaron en el sector de Carapungo, dificultando el tránsito. Los manifestantes pedían la regularización de su trabajo. En la actualidad se tienen documentos que plantean esa formalización.

Hay un borrador de ordenanza en el que se establecen los pasos que las cooperativas deben seguir para regularizar sus funciones. Se determinan cuatro etapas: convocatoria, constitución jurídica de la operadora, informe motivado para el otorgamiento del informe de constitución jurídica y el otorgamiento del correspondiente contrato de operación. Son 320 buses que operan actualmente.

El concejal Eddy Sánchez, presidente de la Comisión de Movilidad e impulsor de esta propuesta, señaló que en la convocatoria previa se tendrá una base de datos de la cantidad de vehículos que prestan los servicios en la actualidad.
En la segunda etapa, se notificará al aplicante el lugar, fecha y hora para entregar la documentación de respaldo que justifique su condición de prestador del servicio.

Ahí se solicitarán 15 requisitos, entre los que constan papeles del vehículo y del dueño, certificados de no adeudar al Municipio, certificado de no ser servidor público o miembro activo de las Fuerzas Armadas o Policía, entre otros.

En la tercera etapa, se notificará a las personas que cumplieron los procedimientos y, finalmente, los calificados firmarán un contrato de operación del servicio, en el que se delinearán las rutas, frecuencias y tarifas. Se expondrán 33 parámetros en el contrato.

El edil prevé que en octubre arrancará este proceso. Esto, después de recoger las observaciones de los concejales dentro de la Comisión. También se necesita un pronunciamiento de la Secretaría de Movilidad. De ahí, la ordenanza deberá pasar al Pleno del Concejo Metropolitano para su aprobación.

Darío Tapia, secretario de Movilidad, adelantó que no se opone a una regularización. No obstante, dijo que se debe pensar en una solución para el transporte informal en otras partes del Distrito. “No puedo dar una solución solo a un sector de la ciudad. El criterio de esta Secretaría es que se debe atacar a todo, la solución debe ser a toda la ciudad”, señaló.

Además, apuntó que no se puede garantizar que tras este proceso haya otras personas que se ubiquen en otros sitios, de manera ilegal, para cubrir una ruta y esperar a que algún día los regularicen.

Esta apreciación no es compartida por Roberto Custode, experto en movilidad, que indicó que es la gente que necesita una alternativa de movilidad la que se une en ciertos lugares. Luego, los carros aparecen para dar una solución. “No creo que de un momento a otro se pongan cooperativas en cualquier sitio, porque no hay demanda”.

Además, considera que una legalización “permitirá a la autoridad de Tránsito que pueda exigir calidad y seguridad de parte de los transportistas. Esto es importante”.

Dijo que se debe priorizar a las cooperativas que, en la actualidad, trabajan legalmente. En la Simón Bolívar hay 13 rutas: 6 son legales y 7 ilegales.

Carmen Yánez, dirigente de Trans Yarac, una de las compañías informales, defendió el proceso de regularización. Ella indica que ha prestado el servicio por cerca de 10 años. Además, argumentó que las rutas son diferentes a las que cubren las cooperativas formales.

Desde Guajaló salen buses, microbuses y furgonetas hacia Carapungo, av. De los Granados y Cumbayá. El precio oscila entre 50 y 75 centavos. A las 07:00, unas 500 personas se distribuyen en cuatro filas. Aunque no hay letreros informativos, la gente ya sabe dónde ubicarse para tomar el auto que los acerque a su destino. Según un estudio realizado en el 2014, a diario se realizan 35 000 viajes en las unidades informales de transporte que circulan por la Simón Bolívar.

Milthon, quien prefirió no dar su apellido, trabaja en una cooperativa formal. Él aseguró que en las horas pico (de 06:00 a 08:00 y de 17:00 a 19:00) hay suficientes clientes tanto para los buses regulares como irregulares. Pero indicó que en el resto del día baja la demanda de las personas que prefieren los buses homologados por la autoridad de Tránsito.

Esta semana la Comisión de Movilidad tenía previsto conocer, en primer debate, este proyecto, que permitirá la regularización del servicio. Sin embargo, ayer se conoció que la difusión de este texto será el próximo miércoles.

Esto, según el edil Sánchez, no cambia el cronograma que tienen establecido para la regularización de este servicio que cubre la av. Simón Bolívar.

No olvide

En la av. Simón Bolívar
hay tramos que tienen 90 km/h como límite de velocidad para livianos; pero hay otros que alcanzan los 50.

Buses y furgonetas
tienen paradas en Guajaló, La Argelia, La Forestal, Puengasí, Autopista Rumiñahui, San Juan, Granados y Carapungo.

El tiempo promedio en cruzar esta vía de sur a norte o viceversa es de 45 minutos. Esto depende de las congestiones.

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