18 de julio de 2016 00:00

Paso de biarticulados requiere 11 adaptaciones

Una parte de la carrocería delantera invade la acera en la Mejía. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Una parte de la carrocería delantera invade la acera en la Mejía. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

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Mayra Pacheco

La incorporación de biarticulados en el Trolebús obligó a realizar cambios en el sistema. Aparte de la reconstrucción de 44 paradas, se ejecutan modificaciones en el trazado para que estos buses se adapten a la geografía de la ciudad.

En total son 11 reformas geométricas para facilitar el paso de estos automotores, informó la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop).
 Las intervenciones se concentran en el Centro Histórico. En esta zona, algunas vías resultan estrechas para el paso de estos buses que miden 26 metros. Tienen alrededor de ocho metros más con relación a los troles y articulados.

La diferencia del tamaño se evidencia, por ejemplo, al tomar la curva en la intersección de las calles Flores y Mejía.
 En esta esquina, cada vez que un conductor de un biarticulado se acerca, se ubica con el automotor en el lado izquierdo de la Flores para luego girar hacia la Mejía.

Unas líneas amarillas trazadas sobre el pavimento y la vereda sirven de orientación para realizar la maniobra. 
Mientras el bus avanza, los peatones que transitan por este sector prefieren detenerse. En este punto, una parte de la carrocería frontal del biarticulado invade un tramo de la acera de la Mejía y Flores. 


Quedarse inmóvil y no circular al mismo tiempo de los biarticulados es una medida de protección para Édgar Valdivieso, transeúnte. Cada que divisa una de estas unidades, él opta por arrimarse hacia la pared hasta que el conductor termine de curvar. Lo hace para evitar un posible riesgo.


En esta intersección, una parte del bordillo y la calzada están al mismo nivel, luego de que se colocó una capa extra de pavimento, comentó Manuel Oña, morador. “Es necesario poner señalización e instalar unas barreras de protección para los peatones”. 
Los biarticulados fueron solicitados bajo especificaciones puntuales.

Pero en la etapa de pruebas se identificó que se requerían reformas geométricas en el trazado del trole. Inicialmente estas se han enfocado en el mejoramiento de la vía, aseguró la Epmmop. 
El resto de medidas: señalización, instalación de bolardos, reformas en las aceras...  se empezarán a realizar desde esta semana. Está previsto que todas las labores concluyan el 29 de julio del presente año.


Las intervenciones facilitarán el paso de los biarticulados. “Las reformas no limitan la operación de estos buses (...) se las hace para agilitar el servicio y brindar mayor seguridad a los usuarios, peatones, conductores y a la unidades”, sostuvo Alexandra Pérez, gerenta de la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros Quito (Epmtpq).


Para que un sistema de transporte público tenga resultados positivos se requiere que todos los elementos -buses, trazado, paradas, operación, velocidad- se complementen entre sí. 
En este caso, los biarticulados fueron incorporados a un sistema que contemplaba, inicialmente, unidades y estaciones más pequeñas, explicó Juan Francisco Arias, especialista en Movilidad. “Cuando se diseña un medio de transporte, previamente, se busca uno que se adapte armónicamente”.

Para que estos buses se adapten, la actual administración municipal construyó 44 nuevas estaciones. De estas, 20 están habilitadas y el resto se incorporará de manera progresiva. En esto se invirtió alrededor de USD 13 millones. 
Los 80 biarticulados cuestan USD 33,1 millones. Los primeros cinco de estos automotores están ya en circulación desde la semana anterior. En estos se empezó a transportar pasajeros, luego de que se cumpliera la etapa de pruebas.

Se capacitó a los conductores, se instruyó en el mantenimiento de las unidades y se probó a los buses en la ciudad. En el transcurso de estos días se espera que se sumen cinco biarticulados, informó la Secretaría de Movilidad del Municipio. Estos prestarán el servicio en los circuitos: El Ejido-Terminal de Carcelén y Quitumbe-El Recreo. 


Los cinco biarticulados, inicialmente, cubrieron la ruta El Recreo-La Y. Los buses salían cada 20 minutos.
A medida que lleguen las 80 unidades se harán ajustes en las frecuencias (tiempos de salida de los buses). La aspiración es contar con un sistema de transporte renovado para agosto. En el trole se movilizan a diario a 265 000 usuarios.

En contexto


El sistema Trolebús fue diseñado en 1995. Todas las unidades que operaban en este corredor medían 17,7 metros de largo, 2,5 m de ancho y 3,6 m de alto. Los biarticulados que se incorporaron, en cambio, tienen 26 m de longitud, 2,5 de ancho y 3,1 de alto.

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