28 de febrero de 2016 00:00

Empresas redujeron la contratación de pasantes por el alto costo laboral

Janela Esparza (derecha) realiza pasantías en el área de Marketing Pharma, en Bayer. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

Janela Esparza (derecha) realiza pasantías en el área de Marketing Pharma, en Bayer. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

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Sofía Ramírez

El panorama para el pasante en una empresa privada puede cambiar. El proyecto de Ley para la Optimización de la Jornada Laboral y Seguro de Desempleo contempla una reforma a la Ley de Pasantías en el Sector Empresarial vigente desde 1995 y que solo incluye a las empresas privadas.

Hasta el 31 de diciembre del 2015 había 12 067 pasantes afiliados al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), según datos de esta entidad.

El proyecto de Ley propone que, en lugar de pagarse un salario mínimo sectorial al pasante como es hoy en día, se desembolse un estipendio o remuneración que se acuerde entre las partes. Además, se le podrá reconocer transporte, alimentación. El texto no especifica montos, pero se mantiene la afiliación al IESS.

La obligación del pago de un salario mínimo sectorial que consta en el artículo 7 de la actual ley fue introducido por el actual Gobierno en el 2011. Pero el 6 de febrero pasado el presidente Rafael Correa reconoció que esto fue un error. “Cometimos un error por humanistas. Con ello solo logramos que disminuyan significativamente las pasantías”.

Para Christian Donoso, gerente general de la empresa René Chardon, la Ley de Pasantías del 2011 desincentivó la contratación de practicantes en el sector privado debido al alto costo que implicaba la contratación de este tipo de personal. Otro problema, según Donoso, es que la ley actual no establece un tiempo máximo de duración en las pasantías.

Por esta razón, dice, en los últimos cinco años ha contratado a un promedio de tres pasantes por año, en especial para las áreas administrativas. La firma gastaba USD 5 600 anuales por universitario, cuyo contrato duraba un año.

Otro punto que busca corregir el proyecto de ley es la duración del contrato. El texto de la reforma plantea que este no podrá prolongarse, sin generar relación de dependencia, por más de seis meses.

Para Donoso, estas reformas son un acierto y pueden fomentar la incorporación de practicantes a las empresas. Su firma decidió este año no contratar pasantes porque prefiere graduados con experiencia.

Banco Pichincha comenta que la actual ley desestimuló la posibilidad de ampliar su programa de pasantías que se ejecutaba previo al 2011. La entidad financiera tenía 55 pasantes en el 2011. En el 2014 cayó a 28 y actualmente tiene cinco, según su departamento de Recursos Humanos.

En Bayer la ley no ha tenido impacto. Desde el 2011 a la fecha mantiene un promedio de ocho pasantes al año, a través de convenios con 10 universidades del país. El costo mensual que paga por cada practicante es de USD 663,42 y los demás beneficios de ley.

En esta farmacéutica, la duración de los contratos para los practicantes es de seis meses, con oportunidad de ser extendidos a seis meses más.

En esta empresa, Janela Esparza recibió, el 18 de febrero pasado, la notificación de que su pasantía se amplió por otro período en el área de Marketing Pharma. Entre las funciones de esta estudiante de Negocios Internacionales de la Universidad de las Américas (UDLA) está, por ejemplo, el manejo de procesos de compras públicas.

Los convenios entre universidades y empresas son un canal para la contratación de pasantes. En el caso de la UDLA son utilizados por los estudiantes de pregrado y posgrado. La mayoría de ellos debe cumplir un mínimo de 480 horas de prácticas. El reconocimiento económico para estos practicantes suele contemplarse en los convenios firmados con las empresas.

Pese a estos esfuerzos, en enero y febrero de este año la Bolsa de Empleo de la UDLA registra un decrecimiento del 24% para el requerimiento de pasantías, comparado con los mismos meses del 2015.

Esta reducción en la demanda obedecería a los problemas económicos que atraviesan las empresas, explica Soledad Londoño, coordinadora de Empleabilidad y Graduados.

Las pasantías en el Estado

La Ley de Pasantías que se pretende reformar solo rige para el sector privado. Pero el sector público también contrata pasantes bajo el programa Mi Primer Empleo, creado en el 2007, a cargo del Ministerio de Trabajo.

Esta iniciativa está enfocada en jóvenes de entre 18 y 29 años de edad. Ellos deben cumplir cuatro horas diarias durante cuatro meses (en casos excepcionales se extiende a seis) y cuentan con afiliación al IESS.

Adiferencia del sector privado, el plan público paga al pasante el 70% del salario básico al mes (USD 256,2).Entre el 2007 y el 2015, el programa benefició a un promedio anual 1 623 jóvenes. Este año la meta es beneficiar a 579 pasantes, según información del Ministerio de Trabajo.

La Ley vigente

El pasante puede obtener 30 días de vacaciones con derecho a percibir una pensión completa de pasantía.

Es facultativo el iniciar una relación laboral por tiempo indefinido, una vez graduado o incorporado el pasante.

Pasante   es el estudiante matriculado en el segundo año o en años superiores de un centro de estudios de nivel superior.

El pago  mensual que recibe el pasante no deberá ser inferior a la del salario mínimo sectorial.

El pago incluye beneficios como bonificación complementaria, décimos y compensación de transporte.

El horario  para realizar las pasantías es de un máximo de seis horas diarias durante cinco días a la semana.

Las universidades presentarán la nómina de estudiantes que son acreedores a beneficios de las pasantías.

La  selección de pasantes se canaliza mediante convenios entre universidades y empresas.

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