5 de julio de 2015 14:30

Los fieles madrugaron al Parque Samanes para acceder a las mejores ubicaciones

Transeúntes de toda edad, condición social, hombres y mujeres, llegaban a la espera de que se abran oficialmente las puertas del terreno. Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO

Con parasoles, sillas plásticas, bolsos con comidas, ‘coolers’  y otros implementos, los feligreses hacían fila en la puerta de acceso al parque.Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2
Juan Carlos Mestanza
Coordinador (I)

Muchos empezaron a llegar durante la noche de ayer sábado 4 de julio del 2015. Otros lo hicieron en la madrugada de hoy. Quienes se anticiparon con muchas horas a la misa que ofrecerá mañana en Guayaquil el papa Francisco, pudieron pernoctar en el terreno del Parque Samanes que servirá como un inmenso templo.

“Nos permitieron dormir adentro pero hoy (5 de julio) temprano los policías nos pidieron que salgamos hasta que se abra oficialmente el parque”, explicó Sara Rodríguez, una fiel que llegó con varios vecinos y familiares desde el sector de la Alborada a las 24:00.

Pero, desde muy temprano, la amplia vía de diez carriles que atraviesa por un costado del Parque Samanes, entre las avenidas Francisco de Orellana y la autopista Santa Narcisa de Jesús, se convirtió en un enorme paseo peatonal. Decenas, cientos de personas caminaban en medio del fuerte sol e inclemente clima, buscando las mejores ubicaciones para la misa de mañana.

Transeúntes de toda edad, condición social, hombres y mujeres, llegaban a la espera de que se abran oficialmente las puertas del terreno, previsto para los próximos minutos. Pasado el mediodía la afluencia comenzó a ser mayor.

Con parasoles, sillas plásticas, bolsos con comidas, ‘coolers’ para mantener frías las bebidas, termos para café y aguas aromáticas, fundas para dormir, carpas y otros implementos, los feligreses hacían fila en la puerta de acceso al parque.

Otros como María Valencia, y unos 20 vecinos de la parroquia Santa Isabel, de Sauces VI, esperaban sentados en el parterre. “Aquí nos quedamos hasta mañana. Venimos preparadas con agua, manzanas, uvas pero con lo más importante, la fe en el Señor”.

Bajo una carpa improvisada 21 integrantes del Grupo Juvenil de la iglesia Cristo Redentor, ubicada en Rosendo Avilés y México, sur de la urbe, esperaban la apertura de las puertas. “Llegamos a las 05:00” dijo Pedro Llerena. A su lado David Espinoza expresó sentirse emocionado porque va a recibir la bendición del papa Francisco, mientras no cesaban de tomarse ‘selfies’ con sus celulares.

Otros que madrugaron al sector donde será la misa fueron los peruanos Estefanía Yépez, Jonathan Silupu e Iván Ruiz. Ellos salieron en un bus desde Piura a las 06:30 de ayer y llegaron hoy a las 05:00. “El carro vino lleno de compatriotas que vienen a ver al Papa. La mejor emoción al regreso será contarle a nuestras familias que estuvimos con Francisco”, expresó Yépez.

A las 06:00 llegaron desde el cantón El Triunfo (Guayas) un grupo de 35 fieles de la agrupación juvenil JMV. Su coordinador Robert Cabrera expresa que se organizaron y contrataron un bus para este histórico momento.

Desde Sauces 8, norte de Guayaquil, los miembros de la iglesia Rosa Mística partieron hasta Samanes en una procesión. “María, María, Rosa Mística…”, era el canto que repetían en medio del canicular sol.

Para ayudar a contrarrestar los efectos del calor, a nombre del Ministerio del Interior comenzó a repartirse de manera gratuita agua en funda. Está previsto que entre hoy y mañana, durante la misa, se entreguen sin costo 1,3 millones de fundas de agua en 20 puntos de hidratación dispuestos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)