27 de junio de 2015 13:08

En el parque Cumandá hay delicias para disfrutar

En las instalaciones del parque Cumandá, en el centro de Quito, se organizó una feria de comida nutricional y dulces típicos. Foto: Diego Puente/ EL COMERCIO

En las instalaciones del parque Cumandá, en el centro de Quito, se organizó una feria de comida nutricional y dulces típicos. Foto: Diego Puente/ EL COMERCIO

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Diego Puente
Redactor (I)

Los sabores de la infancia están en el parque Cumandá. Manzanas cubiertas de caramelo rojo o frutillas bañadas con chocolate atraen la mirada de los niños y adultos que visitan el lugar. Este sábado 27 y domingo 28 se realiza una feria de comida nutricional y dulces desde las 09:30 hasta las 17:30.

La temperatura máxima de la ciudad, este sábado 27 de junio, podría llegar a 23 grados centígrados. Hay poca nubosidad y el sol será permanente. Usted puede refrescarse con jugos de coco y tamarindo o con un vaso de avena que se venden en los exteriores del parque Cumandá, en el centro de Quito.

Cerca de las canchas sintéticas de fútbol hay cinco carpas blancas en las que se venden diferentes alimentos. Por ejemplo, Ángela Cuzco oferta ceviches de chocho con canguil y chifles. El plato cuesta USD 1.

Ella, junto a cuatro compañeras, acude dos fines de semana al mes para vender sus productos. No son parte de una asociación, pero trabajan en coordinación con la administración del parque para trabajar.

Los precios son cómodos. Los casos de jugo oscilan entre 75 centavos y un dólar. Los choclos con queso, habas y mellocos están a USD 1,50. La mayoría de alimentos son nutricionales, pero también hay antojos de dulce como orejas, pan horneado y postres acompañados con chocolate.

Patricia Villavicencio, otra de las comerciantes, señaló que hay fines de semana en los que venden 50 platos y hay otros en los que no venden ni 10 unidades.

Los niños son los que más disfrutan con los dulces. Martín J., compró un canguil rozado y lo devoró en menos de cinco minutos. Él, que vino con amigos de su escuela, vino a una obra de teatro dentro del parque y aprovechó para darse un gusto. Este niño recomendó a los vecinos que vengan y visten las instalaciones para romper la rutina.

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