15 de December de 2009 00:00

Los padres se suman a la alfabetización

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Redacción Sociedad

Con las manos toma la plomada y la espátula; coloca cerámicas, arma columnas, arregla tumbados... Por eso, a Segundo Cacuango se le hace fácil  empuñar el lápiz con la diestra y escribir su nombre en manuscrita.

Sus manos tienen callosidades por el esfuerzo que hace de 07:00 a 16:30, de lunes a viernes. Como albañil le pagan USD 75 a la semana. Le hubiera gustado ser doctor, pero dejó el tercero de básica en la Escuela Nazacota Puente, en Cacha, en Riobamba, para ayudar a su mamá.

Llegó a Quito y trabajó como cargador del Mercado Mayorista. Aprendió albañilería y se quedó con este oficio porque no le exigía  saber leer ni  escribir.

“Me saco el sucio, pero no importa. Quiero que mi hijo Cristian (3 años) se haga doctor. Está en un prekínder pensionado, que me cuesta USD 28 al mes”.

Lo cuenta el hombre de 26 años, quien junto a su esposa Laura Auquilla, de 20, acude  todos los sábados al Centro de la Tercera Edad de San Ignacio de Loyola , en Solanda, en el sur.   

En este espacio y en la casa comunal del sector 4 de Solanda, 70 colegiales, de segundo de bachillerato del Colegio Montúfar, reciben a un número similar de alumnos. Esto dentro del Programa de Educación Básica para Jóvenes y Adultos Manuela Sáenz,  del Ministerio de Educación.

Segundo es vecino de Dennis Calle, de 15 años, en Chillogallo. “Nos llevamos bien, quiere aprender”, cuenta el chico, que también le da clases algunas tardes. Quiere enseñarle a usar la computadora. Coinciden en algo: Dennis desea ser médico.

Lorena Quiroz, de 24 años, asiste a la alfabetización con André, de 4 meses. Ella escuchó en la Escuela Capitán Arroyo, donde tiene a otro de sus tres  hijos, que convocaban a los adultos.

María Guanín y otras madres buscaron alfabetizandos en escuelas y centros comunitarios. Promocionaron las ventajas de  terminar la educación básica. “Fue difícil   pues el Ministerio declaró al país, Patria alfabetizada. Durante un mes buscamos individualmente interesados, luego nos organizamos mejor”. 

“Soy de Pedernales. Allá había un solo profesor y yo no aprendía, dejé la escuela”, dice Quiroz, quien sintió deseos de superarse. Convenció a su coterránea, Elizabeth Moreira, de 20 años. Ella también acude con  Matías, de 4 meses.

Cristian Franco sigue Físico Matemático. No le es difícil enseñarle a sumar a Lorena Quiroz. En la semana prepara los carteles. 

Diana Ojeda cursa el octavo y último semestre de Educación Básica en la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE). Es una de las voluntarias, que gracias a la gestión de los padres,  acompañan a los colegiales y los capacitaron, como proceso previo al desarrollo del programa, que empezó  el sábado 31 de octubre. Desde entonces, todos los sábados, no solo los alumnos trabajan sino además sus padres.

Elsa Casa y su esposo transportan a tres adultos y cinco niños todas las mañanas, para las clases, de 09:00 a 13:00. El recorrido para quienes viven en La Argelia es de ida y regreso. Hacen al menos dos viajes, igual que otros representantes en más zonas.    

No es el único aporte. Dan una cuota de USD 15 al mes, para costear el almuerzo y otras actividades que mantengan motivados a los participantes.

Testimonios

Nube Ribera/  Madre Col. Montúfar

‘Nos organizamos para sostener el proceso’

El Ministerio de Educación debería administrar un banco de datos con los nombres de  participantes pues son cuatro módulos. Y trabajar junto al Ministerio de Inclusión Económica y Social, que entrega el Bono de Desarrollo Humano, para que  los beneficiarios  participen, si no  todo depende de la organización de los padres. Este sábado nos reunimos para preparar el agasajo navideño. La Prefectura les entregará  caramelos, nosotros les daremos arroz, azúcar, atún... En las fiestas de Quito también hicimos un programa.

Carlota Íñiguez /  Madre Col.  CPP
‘El registro del colegio CPP no nos ayudó mucho’

En el segundo de bachillerato D,  Contabilidad, del Colegio Consejo Provincial de Pichincha  cada padre buscó en su entorno a los participantes  (lavanderas...).  El registro del colegio no sirvió,  la gente no estaba interesada en  seguir. Hay  36 alumnas y  33 alfabetizandos.  A la semana damos una cuota de USD 1, para brindarles el almuerzo  luego de la clase de los sábados. Para celebrarles la Navidad entregaremos USD 2,50. Es mejor que pagar  USD 30 por cada sábado, como nos pedían al principio.

195 981 alumnos alfabetizan

Aunque  el 8 de septiembre el  ministro de Educación, Raúl Vallejo, declaró a Ecuador Patria alfabetizada, el Programa de Educación Básica para Jóvenes y Adultos Manuela Sáenz se mantiene. Este año 195 981 alumnos de segundo de bachillerato deben trabajar en él.

Mary Gavilanes, directora de Educación Popular Permanente, aclaró: “Apenas alcanzamos un eslabón. La meta es que todos completen la educación básica. El 6 de octubre, el Ministro ratificó la participación de colegiales y aclaró que la población alfabetizada puede seguir con los otros tres  módulos”.

“Cada dirección provincial de Educación cuenta con bases de datos no solo numéricas sino por nombres de los participantes para ubicarlos. Si hay problemas es porque en algunos planteles  las autoridades trasladaron su responsabilidad de encontrar participantes a los padres. Lo ideal es que la gente asista concientizada de que la educación es un derecho”.

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