28 de noviembre de 2016 15:21

Al Tompkins: ‘La obligación del periodista es con el público, no con políticos’

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Carla Sandoval
Redactora

El estadounidense Al Tompkins tiene más de 24 años de experiencia en periodismo. Se ha desempeñado como reportero, productor, presentador, asistente de dirección de noticias, investigador y más.Visitó Ecuador a mediados de noviembre para participar en la conferencia Periodismo en Debate organizada por el FOPE y la Universidad San Francisco de Quito.

Su libro 'Apunta al Corazón: Una Guía para los productores de Televisión y los reporteros' se utiliza en más de 70 universidades en clases de radiodifusión. Tompkins es co-autor de cuatro ediciones del libro de trabajo 'Newsroom Ethics' de la Fundación de directores de radio y televisión.  

Tompkins visitó las instalaciones de EL COMERCIO el pasado 21 de noviembre de 2016. En entrevista, habló sobre la importancia de la información en tiempos electorales.

Hubo una predicción que decía que había una gran posibilidad de que el próximo presidente del país fuese elegido por persuadir a los votantes por medio de las redes sociales. ¿Cree que eso fue lo que sucedió?

No es así. Mucha gente lo dice, pero la mayoría de las personas no vota en base a las redes sociales, votan basados en cosas como el trabajo, el dinero; es decir, las cosas que realmente les importan a ellos. Yo diría que son principalmente dinero, salud, seguridad y comunidad. Esas son las cosas que le importan a la gente y siguen siendo las cuestiones más grandes por las que la gente vota.

Lo que pasó en las redes sociales en estas elecciones en EE.UU. fue que la gente se juntaba en línea de acuerdo a sus creencias. Los que apoyaban a Donald Trump tendían a hablar con otras personas que también lo apoyaban, mientras que los que apoyaban a Hillary Clinton, hablaban con otras que apoyaban a Clinton. Y ellos nunca tuvieron realmente una conversación entre ellos. Por lo que no existía conciencia sobre qué tan grandes eran realmente estos grupos. Creo que ambos se subestimaron.

El otro problema sucede cuando los periodistas no están escuchando a todas las voces. Cuando estas existen en las redes sociales, fuera de la visión de todo el mundo, es muy difícil tener una idea de qué tan grandes y qué tan importantes son. Yo pienso que buscamos soluciones simples a preguntas que son muy complejas. Estas elecciones fueron muy complejas, no fueron simples. No podemos decir que la gente votó por Trump por esta razón específica; yo nunca creí eso.

La gente votó por Trump porque quería cambio, el cambio es clave. Hillary Clinton no podía prometer cambio porque básicamente era una extensión de Barack Obama. Por ello no podía decir “vamos a cambiar todo”, porque hubiera tenido que aparentar estar postulándose contra él.

Ella no podía postularse como el cambio, por lo que tuvo que hacerlo por otras cosas como la integridad. El problema con ello fue que mucha gente pensó que ella no tenía la suficiente integridad. Al final, él tuvo 60 millones de votos, eso es bastante y la cantidad de votos es la suficiente como para que la gente ponga atención y se cuestione: ¿Qué es lo que está pasando aquí? ¿Qué los motivó? No fueron las redes sociales, fue algo mucho más profundo que ello, fue una necesidad de cambio.


Entonces, ¿tiene la tecnología un rol cuando hablamos de la época de elecciones?

Sin lugar a dudas, especialmente en estas elecciones. Una de las cosas que pasó fue que Trump estuvo constantemente atacando a los medios tradicionales: Periódicos, estaciones de televisión, estaciones de radio. Él estaba dirigiéndose directamente al público en lugar de hacerlo a través de los medios tradicionales. Y de una u otra forma encontró voz allí. Yo pienso que el uso que él le dio a sus redes sociales fue tanto bueno como malo para su campaña, allí el dijo cosas muy locas, pero no hay duda de que también logró llegar directamente a la gente.

Al final, la lectoría de periódicos subió durante estas elecciones al igual que las audiencias de los noticieros de televisión. Los medios tradicionales se volvieron cada vez más y más importantes, pues la gente intentaba encontrar respuestas a sus preguntas más grandes: “¿En quién confío?, ¿Qué representan estas personas?, ¿Qué harán al llegar a ocupar el cargo?” Al final, fueron los periodistas quienes haciendo preguntas difíciles y buscando respuestas detalladas a quienes la gente acudió diciéndoles “Haz que esto tenga sentido para mi”.

Creo que eso es algo importante para los periodistas. No se trata solamente de repetir lo que dicen los políticos.  Si lo único que hacemos es repetir lo que alguien más dijo, la gente no nos necesita. Ellos irán directamente a las redes sociales con eso. Nuestro trabajo debe ser hacer que las cosas tengan sentido, decir la verdad.

¿Tiene entonces la información digital un rol importante cuando hablamos de elecciones justas?

Claro. Para mí una elección justa no es una en la que todos los candidatos tienen exactamente el mismo tiempo. Para mí, una elección justa es una en la que al final los votantes reciben toda la información que necesitaban para tomar una buena decisión. ¿Entienden lo que los candidatos representan?, ¿entienden a los candidatos? Puedes medir si un periodista ha hecho su trabajo si los votantes, ya listos para elegir, toman una decisión basada en esos datos. Si vas a las urnas habiendo consumido toda esta información y aún no sabes quiénes son esas personas o qué es lo que quieren hacer el sistema te ha fallado.

Si vas a las urnas, como lo hicieron los estadounidenses, teniendo una idea muy clara de por quién votarían y por qué, creo que el sistema hizo su trabajo. Y lo hizo. Los votantes sabían a quién estaban eligiendo cuando votaron por Trump. No es una sorpresa. El 75% de los votantes había tomado la decisión de por quién votar 30 días antes de las elecciones.  Todas esas cosas que pasaron a último minuto tuvieron un resultado muy insignificante en lo que pasó al final.

Creo que los periodistas, al cuestionar a los candidatos de forma agresiva, fueron capaces de poner sobre la mesa los hechos que los votantes necesitaban para obtener la información. ¿Les gustó a los candidatos? No, a ninguno. Ambos pensaron que habían sido tratados severamente, que los periodistas fueron muy duros con ellos y yo entiendo eso, es un juego duro. Pero al final, nuestra obligación es con el público, no con los políticos. Nuestro trabajo como periodistas debe ser servir primero al público, siempre y la forma en la que lo hacemos es buscar la mayor cantidad de información veraz, darle voz a la gente. Ese es nuestro trabajo.

Paul Horner, el hombre que escribió varias noticias falsas en Facebook dijo recientemente que él piensa que Donald Trump está en la Casa Blanca gracias a él, ¿cree que eso es así?

No. Trump no está en la Casa Blanca gracias a él. Horner se está dando a si mismo demasiado crédito. Creo que la gente es muy inteligente, si no creyéramos eso, no tengamos elecciones. Si no creemos que la gente puede tomar buenas decisiones debemos detener todas las elecciones, conseguirnos un rey y olvidarnos de eso. Creo que la gente armada de información toma buenas decisiones. Cuando toman malas decisiones es cuando no tienen suficiente buena información o la información es unilateral.

Me confunde la conversación sobre las cosas en Facebook y Twitter que no son ciertas. Es sorprendente que la gente se sorprenda por ello. Desde que las personas han podido conversar ha habido buena información y mala información. Vas a una discoteca, al salón de belleza o a cualquier lado y un gran porcentaje de lo que escuchas no será 100% acertado. Será lo que alguien escuchó o pensó o lo que alguien quiere que pienses, por eso necesitamos periodistas que entiendan la diferencia entre el rumor y la verdad, que no tengan miedo de salir y encontrar la verdad y reportarla como la encuentran. Esa es la diferencia. El periodismo se trata de reportar la verdad, es decir, exactitud más contexto. Reportar la verdad es tan importante y creo que la diferencia entre el periodismo y Facebook es que la gente solo va a decir las cosas que les benefician a ellos. Nunca ves a alguien en Facebook publicar algo que les pueda costar dinero, un trabajo o a desfavorecer de alguna manera. Solo dicen cosas que les hacen verse bien.

¿Cuántas personas publican imágenes de su vida cuando no están divirtiéndose, sus hijos no son perfectos, su perro no está perfectamente peinado, el día no es hermoso o no están disfrutando de una deliciosa comida? Si Facebook fuera verdad, piensa en todas las imágenes que tendrías que publicar todos los días para compensar esas hermosas imágenes, la vida no es así. la vida es altos y bajos.

Facebook se compone solo de los mejores momentos de la vida de la gente. Las conversaciones que tenemos, las imágenes que vemos son seleccionadas y direccionadas por la opinión de una persona. Lo que los periodistas hacen es decir "mira, esto sí pasó, pero esto también ocurrió". Los periodistas, si es que son realmente periodistas, reportan cosas con las que ellos personalmente no están de acuerdo.

Para diferenciar una fuente de información de un periodista debes saber que un periodista está dispuesto a reportear esas cuestiones con las que quizás no está de acuerdo personalmente, esa es la diferencia y muy poca gente en las redes sociales hace eso. Ellos solo dicen lo que ellos creen, comparten artículos con los que están de acuerdo. Nunca los ves compartiendo algo con lo que no están de acuerdo.

¿Cómo podemos involucrar a las nuevas generaciones de votantes que ya no se informan a través de los medios tradicionales y obtienen su información de diversas fuentes que no siempre son verificadas?

Las personas de mi edad, por ejemplo, están acostumbradas a ir a un restaurante y servirse una sola comida. Las nuevas generaciones, comen en pequeñas raciones sin parar. Para ellos, comunicar es tomar varias fotos durante todo el día. Si yo hago eso estoy creando archivos. Tenemos que entender que los jóvenes se comunican de forma distinta. Si vamos a intentar llegar a ellos tenemos que entender cómo obtienen información y cómo eso difiere de las formas en las que nosotros obteníamos información, pero aquí está la clave. Si queremos conectarnos con ellos tenemos que tomarlos enserio.

Los jóvenes no son idiotas. Es un error de cada generación creer eso. Mi padre cometió ese error y estoy seguro de que yo también lo hice, pero si queremos comunicarnos con ellos tenemos que escucharlos realmente y tomarlos enserio. Tenemos que escuchar esas preocupaciones y dirigirnos a las cosas que les preocupan a ellos, no solo lo que nos preocupa a nosotros.

Hay una cosa más, cada vez vemos un mayor número de mujeres, no solo en EE.UU. también en Ecuador que tienen más educación o ocupan roles más grandes, tenemos que mostrar eso en los medios. Yo necesito ver más mujeres poderosas en mi cobertura noticiosa que tomen buenas decisiones, hagan cosas buenas en los negocios. Necesito mostrarlas como son realmente.

Es un gran error que sigamos mostrando la figura masculina como la de autoridad en la política, en los negocios e incluso en los deportes. Debemos tomarlas enserio si queremos comunicarnos con ustedes, porque ustedes siguen convirtiéndose en una mayoría en las universidades, son una mayoría en los medios y ocupan cada vez roles más grandes en los gobiernos y en los negocios. Ustedes necesitan verse a ustedes mismas en mi cobertura o no van a venir a mi. Si no te ves en mis noticieros, ¿por qué lo considerarías?

¿Entonces las herramientas para atraer nuevas generaciones quedan en un segundo plano?

Las herramientas están bien, pero no son contenido. Es una abeja brillante más, un sistema de entrega. Al final yo usaré el sistema que el cliente quiera, no me importa. ¿Quieres un supermercado grande, uno pequeño, uno en una gasolinera? No me importa. Te entregaré la información de la forma que quieras, la pregunta realmente importante es qué información quieres. Yo tengo que encontrarla, buscar cosas que te importen a ti y luego veremos cómo distribuirla. ¿Quieres 100 palabras, 1 000, video, un interactivo? No me importa, yo puedo hacer todas esas cosas, pero si no tengo la información que tú quieres realmente no importa cómo te la entregue.

¿Diría que los periodistas tienen el poder de redireccionar la atención de las personas que comparten esas noticias falsas contando las historias de forma distinta?

La única forma en la que el periodismo es importante es si tienes información que nadie más tiene. Si yo puedo darte una verdad más profunda, una versión más fiable de la historia, entonces todavía es necesario que esté aquí. Si me vuelvo opcional o, peor, no confiable, no hay razón para que vengas a mi. Te da lo mismo informarte en Facebook. La única razón por la que vienes a mi es porque lo que yo te estoy diciendo es vital para tu vida. “Sin mi no sabrás esto”, “sin mi solo escucharás la versión del gobierno de la historia”, “sin mi solo escucharás una sola versión”.

Lo que los periodistas intentamos hacer es calzar todas esas piezas de información para encontrar qué es la verdad. Solo porque eres el que habla más alto, el más rico o el más conectado a la política no quiere decir que tienes la razón. Lo que yo quiero hacer es que sea más fácil para cualquier persona entender ¿qué es lo que pasa aquí?, ¿cómo me va a afectar esto?.

Quiero conectar a mis lectores o a mis televidentes entre ellos, quiero mantenerlos en esa conexión para que puedan tomar buenas decisiones. No debemos ser un megáfono para los poderosos, o para los ricos. Debemos ser un megáfono para que las personas puedan obtener respuestas en sus vidas. Si no lo hacemos realmente no importamos, solo somos gente en la televisión.

¿Desde cuándo podemos ver el rol de la tecnología en las elecciones?

Es fascinante mirar las tendencias de Google durante un debate, por ejemplo, para ver qué es lo que está buscando la gente. La gente está realmente interesada cuando escuchan una palabra o una frase. Por ejemplo, el día en el que el Brexit ganó en Gran Bretaña, Brexit fue la palabra más buscada. A mi me alegra saber que a la gente le interesa lo que pasa con el sistema monetario británico, eso es muy bueno. Si no tuviéramos Google, ¿cómo accederíamos a esa información? Yo quizás te llame a ti y te pregunte ¿qué es Brexit? Porque tú lo sabes todo, pero no tengo que hacer eso. Yo lo puedo averiguar solo.

Ayer, alguien me dijo que el Ecuador tiene más volcanes que cualquier otro país en el mundo y yo pensé ¿de verdad? 15 segundos después me di cuenta que no era así. Fue interesante el no dar ese hecho por sentado, sino verificarlo yo mismo. En Internet puedo encontrar cosa pequeñas de información que me interesan pero también puedo conectarme con otra información que está sucediendo en este mismo instante. Puedo saber qué pasa en este instante en los deportes, en los mercados de valores, en la lucha contra el terrorismo, en el tráfico del centro de Quito, lo que yo quiera saber.

Vivimos en una época asombrosa. Y creo que las nuevas generaciones de jóvenes, no aprecian realmente lo asombrosa que es porque no han conocido una época sin un celular, sin internet. Crecieron con Google, Siri es su mejor amiga. Es una herramienta maravillosa que puede usarse para bien y puede usarse para perder el tiempo de formas insospechadas, como cualquier otra herramienta. Un martillo puede usarse para destruir cosas, pero también para construirlas. Como decides tú utilizar esta herramienta, lo usas para jugar Candy Crush o para conectarte realmente con información y hacerte más inteligente. Quizás es una combinación de los dos.

En Ecuador rigen una Ley de Comunicación y un Código de la Democracia que establecen regulaciones para informar en campaña electoral. Por ejemplo, los medios no pueden difundir información que la autoridad electoral considere perjudica a un candidato. ¿Qué deben hacer los periodistas?

No me preocupa tanto que la información no beneficie al candidato. Me preocupa que no beneficie a la gente. ¿Necesita el público saber que esta persona no pagó sus impuestos o que esta otra está acusada de golpear a sus hijos? ¿Qué necesita saber el público?

Regresemos a EE.UU, porque es más fácil reírse de los estadounidenses que de los ecuatorianos. Claro que queríamos saber de los negocios de Donald Trump, claro que queríamos saber sobre los escándalos de los correos electrónicos de Hillary Clinton, claro que queríamos saber de la Clinton Foundation. Si hubiera sido decisión de los candidatos ¿habrían ellos publicado algo? No. ¿Necesitabas saber eso para tomar una buena decisión? Claro.

Los ecuatorianos ven eso y piensan, cómo no vas a querer saber eso de tus candidatos. También me preguntaría si fuese justo si, por ejemplo, yo estuviera compitiendo contra ti y yo supiera y tu supieras que no pagaste tus impuestos y los periodistas no quieren reportar eso eso no es justo conmigo como candidato. Me están perjudicando a mi al no decir la verdad sobre ella.

Yo pienso que las personas que están en el sector público están allí en su mayoría por las razones correctas. Quieren hacer cosas buenas por su país, cosas buenas por la gente que los eligió, quieren hacer del mundo un lugar mejor. Yo parto de ese lugar No tengo la intención de perseguir a nadie, pero también pienso que debes defender el rigor del cuestionamiento, el rigor de explicar tu pasado. Porque si no puedes hacer eso no vas a dar la talla para el rigor del trabajo.

Creo que muchas personas pueden afrontar esas averiguaciones. Yo no tengo miedo de que revises mis impuestos, son de acceso público, trabajo para una ONG, mi salario es de acceso público, trabajo para una ONG, no me importa, puedes ver mis impuestos de propiedad, están en línea. No tengo problema,. Cualquier persona en cualquier lugar del mundo puede ver mis impuestos y mi salario eso está bien conmigo, no tengo anda que esconder.

Mientras más abierta es la sociedad en la que vivimos, es más difícil para los ricos y poderosos esconderse. La gente que no tiene poder y es pobre no tiene el poder de esconder nada, a ellos les obligan a mostrar toda su información.

Creo que si miras al pasado de una persona, casi siempre te dirá qué hará en el futuro. Si esta persona siempre ha sido una buena persona que dice la verdad y que paga sus impuestos, honesta y trabajadora, es probable que sean así por el resto de su vida. Sin embargo, si ha sido una persona que siempre ha estado tomando atajos, y viendo solo por si mismos y no por los demás es probable que eso hagan cuando lleguen al poder. Ellos no cambian muy a menudo. Tu pasado sí informa tu futuro y si no tienes un pasado que examinar cómo es posible que tomes una decisión sobre si una persona o no merece tu voto.

Para mi, el voto es una de tus posesiones más preciadas. Hay personas que han muerto por tu derecho a hacer eso. Hay personas en el mundo que darían cualquier cosa por el derecho a votar. Se han parado en línea por días y algunos lo hacen, no lo tomes a la ligera y no aceptes algo menos que información buena y solida. Si no tienes nada que esconder, tu pasado no va a perseguirte. Creo que una democracia libre y abierta es una cosa hermosa, no regulen la información y quienes lo hacen, generalmente tienen una razón para hacerlo.

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