14 de April de 2011 00:00

Es como para no creer

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De bochinche en bochinche, de escándalo en escándalo; esas controversias que no conducen a solución alguna; ese cuento de llegar a las últimas consecuencias que nunca llegan a nada. Es que no paramos, como la tos de un tísico.

Los problemas actuales de los hospitales del Ministerio de Salud Pública son el resultado de falencias que desde hace más de 30 años se han ido acumulando y complicando.

Es el más claro ejemplo de lo que somos: un país subdesarrollado que ni cuando nos ha sobrado petrodólares hemos sido capaces de hacer bien las cosas.

El nuevo ministro de Salud, Dr. Chiriboga, en los días de su vida se imaginó que iba a constituirse en un Cristo lanceado por los cuatro costados. La salud pública se ha mantenido como una prioridad del Gobierno y la primera emergencia de Salud le significó a la ex ministra Chang contar con cientos de millones de dólares para solucionar los problemas, especialmente hospitalarios.

Lo que encontró el ministro Chiriboga era como para no creer. Los hospitales congestionados hasta reventar. Servicios de Neonatología en los que la limpieza no era práctica corriente y carecían de termocunas suficientes. En contraste, se habían adquirido equipos sofisticados que en un país desarrollado son de necesidad para no más del 5% de las patologías (algunos de tales equipos se hallaban embodegados). El sistema de referencias, ignorado en la práctica. El Consejo Nacional de Salud, un ente burocrático que en 30 años a lo que había llegado es a crear en el papel, que lo aguanta todo, un sistema nacional de salud en el que círculos y flechitas llegaban a la idealidad, inalcanzable en cualquier país del mundo, etc.

Cuando el presidente Correa en compañía de su Ministro de Salud palpan la africanización al que ha llegado el Hospital Guayaquil, a donde acuden las clases populares, y no tiene porque ser la excepción, se decreta la segunda Emergencia de Salud. Son 100 millones de dólares adicionales los que se destinan. Con responsabilidad el Dr. Chiriboga apenas utiliza menos del 5% en gastos imprescindibles. Ha llegado al convencimiento que la red de servicios del MSP, incluidos hospitales, requiere de una transformación profunda, pues no se trata de comprar equipos, o tan solo de incrementar el personal. Para tal propósito contrata los servicios de una consultora privada, Gens Sapiens. De escándalo en escándalo, de bochinche en bochinche, según práctica ecuatoriana, ese Cristo, el Dr. Chiriboga, ha decidido tomarle al toro por los cuernos. Yo no puedo dejar de ponderar tal prodigio.

Es como para no creer: en calidad de Cristo el Dr. Chiriboga comparecerá ante la Asamblea Nacional para ser sometido a un juicio político. Tan solo los miopes y obcecados no aplaudirán las decisiones del señor Ministro.

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