30 de enero de 2018 17:18

13 niños de cuatro familias continúan en el albergue de San Lorenzo

Los damnificados habitaban en el barrio Las Delicias, donde se registran la mayoría daños en las casas de construcción mixta.

Los damnificados habitaban en el barrio Las Delicias, donde se registran la mayoría daños en las casas de construcción mixta. Foto: EL COMERCIO

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Redacción El Comercio

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Cuatro policías cuidan a las familias albergadas en la iglesia de San Lorenzo desde el sábado 27 de enero de 2018, cuando se registró la explosión de un coche bomba, en la parte posterior del comando de Policía.

Los damnificados habitaban en el barrio Las Delicias, donde se registran la mayoría daños en las casas de construcción mixta.

De 26 familias que estuvieron albergadas apenas quedan cuatro en la Iglesia. Las demás fueron a casas de familias acogientes y fueron llevados por representantes de la Secretaría de Gestión de Riesgos.

Uno de los damnificados es Jorge Barre y su esposa Marcela García, que perdieron su vivienda de construcción mixta.

Él no ha podido trabajar en una de palmera, donde trabaja como jornalero para mantener a su esposa y una niña de tres meses de nacida.

A diferencias de las 26 familias que han dejado el albergue para irse a casas de familias acogientes, ellos no han podido hacerlo porque no tienen dónde ir.

Ese es el caso de Katty Preciado que tiene cinco niños con los que habita en el albergue. Ella tampoco ha podido salir a trabajar porque aún quedan secuelas de la madrugada del sábado.

“Aún siento que zumban mis oídos por el bombazo de esa noche”, comenta la mujer que es observada por los médicos que permanecen en el albergue.

Cuatro educadoras familiares del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), aprovechan la tarde para dar estimulación temprana a los niños.

Yulisa Ibarra, una de las educadoras del MIES, dice que emplean dos horas en la tarde para atender a los niños después que llegan de la escuela.

Los niños damnificados estudian en las escuelas Quito, 22 de Marzo y la unidad educativa Eleodora Ayala.

“La directora de la escuela nos dijo que estemos tranquilos y que no nos pasará nada”, dijo Dary, un niño de 8 años, de la escuela Quito, que permanece en el albergue.

Desde que ocurrió el atetado, la seguridad en San Lorenzo se ha reforzado. En entidades como Consejo de la Judicatura, Fiscalía y Municipio, permanecen dos policías por institución.

También el Comando de Operaciones Norte dirige las tareas de seguridad por el estado de excepción que rige por 60 días en San Lorenzo y Eloy Alfaro.

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