25 de abril de 2015 14:13

Nepal, un pequeño país lleno de historia que es la puerta del Éverest

Nepal es una nación congran cantidad de monumentos patrimoniales. Uno de ellos es la cuna de Siddharta Gautama Buda. Foto: Asit Kumar/ AFP

Nepal es una nación congran cantidad de monumentos patrimoniales. Uno de ellos es la cuna de Siddharta Gautama Buda. Foto: Asit Kumar/ AFP

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 9
Indiferente 0
Sorprendido 2
Contento 1
Víctor Vizuete

El sismo de 7,8 en la escala de Richter que golpeó hace pocas horas Nepal, volvió los ojos de los ciudadanos del mundo hacia ese pequeño país asiático, que es la puerta de entrada para quienes practican la escalada de alta montaña. Por esa misma razón, Katmandú, su capital, es una de las urbes más cosmopolitas y con mucho movimiento.

Nepal es un pequeño país asiático con un bagaje cultural y patrimonial enorme, explica el arquitecto Guido Díaz, exdirector del exFonsal (actual Instituto Metropolitano de patrimonio de Quito, IMP).

Es una nación que se estira como una banda larga que se encuentra enquistada en el Himalaya y está rodeado por la República popular China, en el norte; y la India en el sur.

Está, asimismo, separado de Bután por el estado indio de Sikkim, llamado Corredor de Siliguri.Es una nación con mucha historia y una gran cantidad de monumentos patrimoniales, explica Díaz.

Uno de ellos es, precisamente, la ciudad que es, tradicionalmente, la cuna de Siddharta Gautama Buda, Lumbini, explica Díaz, declarada monumento patrimonial de la humanidad en 1979.

Otro espacio nepalí declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad es el valle de Katmandú, también nombrado en 1979. Este valle, explica Díaz, tiene siete sitios monumentales: las tres plazas del Durbar; dos templos budistas y otros dos de la religión hindú.

Nepal es un país pobre que, sin embargo, tiene una riqueza arqueológica, arquitectónica y monumental incuantificable, afirma Díaz.

Posee monumentos de la edad media (Panaut); los restos arqueológicos de Tilaurakot, las hermosas y monumentales cuevas de Muktinath, zona donde se erige el complejo palacio original de Gurkha, uno de los reyes más poderosos que tuvo esa nación.

Katmandú es la capital de Nepal. Es una ciudad de un millón y medio de habitantes situada a la vera del río Vishnumati y posee una extensión de algo más de 50 km2, explica el arquitecto y urbanista Hernán Orbea, exdecano de la Facultad de Arquitectura y diseño de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (FADA).

Si bien toda la ciudad no está considerada patrimonio cultural por la Unesco, esta institución reconoció siete sitios clasificados como tales en el año 2006, apunta Orbea.

Los primeros registros de su emplazamiento corresponden al siglo II; la arquitectura más relevante es de los períodos Malla y Newar a partir del medioevo, se trata de importantes edificaciones constituidas en símbolos históricos de este enclave, tránsito obligado entre la India y la China.

La ciudad ha sido considerada un icono también por la cultura occidental, sobre todo desde la primera ascensión al Éverest en 1953 y su posterior posicionamiento como destino turístico por sus atractivos místicos y espirituales.

Las dificultades geográficas de esta zona escarpada y compleja, donde predominan los Himalayas, hacen de las comunicaciones un factor clave (carreteras de difícil construcción, teleféricos de más de 40 km), de allí el fuerte impacto del terremoto sucedido, porque a más del deterioro en las edificaciones, el país quedaría incomunicado, exacerbando las crisis humanitaria y ambiental provocadas por el sismo, enfatiza Orbea.

Otro patrimonio mundial de Nepal es natural. Se trata de los Himalayas, donde se levantan las 14 montañas más altas de la Tierra. Todas sobrepasan los 8 000 metros de altura, siendo el Éverest el más alto, con sus 8 848 metros sobre el nivel del mar.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (8)
No (1)