19 de March de 2012 00:00

El taladro para el Coca-Codo se transporta con resguardo militar

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Crónica Las piezas para la construcción del Coca-Codo pasaron con éxito dos de los tres puentes reforzados por Noroccidental. 15 uniformados apoyaron en el operativo.

Son las 08:45 del sábado 17 de marzo y los motores de los dos cabezales se encienden. El tramo previsto para el  recorrido   no es largo, pero sí es complicado, por el tamaño y el  peso de la  carga.

La empresa Noroccidental, encargada de transportar  la carga hasta el proyecto hidroeléctrico  Coca-Codo Sinclair, debe pasar por dos puentes que fueron reforzados previamente para  soportar  el peso de la plataforma que lleva el ‘topo’, un taladro de 105 toneladas (t) y 5,80 metros de diámetro.  El tramo  de hoy empieza en  Baeza  y debe llegar hasta  El Chaco, un recorrido de unos 19 km.

Nueve carros escoltan a la plataforma que está resguardada por 10 militares, dos policías de la estación de Baeza y tres uniformados del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (GEMA). A ellos se suman los carros del proyecto Coca-Codo Sinclair,  encargados de la fiscalización el operativo.

  Las piezas se transportan sobre una gran plataforma de 26 metros de largo, de 126 llantas, que  es  guiada por   dos cabezales.   Diez personas que usan chalecos negros   se comunican permanentemente por radio para controlar el movimiento de la carga.

El primer puente que se debe cruzar es el del Río Guagrayacu, que fue reforzado con estructuras metálicas y bases de concreto para soportar el peso de la carga. Un trabajo  similar se hizo hace un par de semanas en los  puentes de los ríos  Oyacachi y Quijos.    

Todo está listo para que la plataforma cruce por la estructura de 27 metros de largo.  Dos policías  detienen el tránsito, la gente se acerca a observar y registra el hecho con sus  cámaras  y  celulares.

 Los cabezales se colocan adelante y atrás de la  plataforma hidráulica, en una maniobra de alta precisión  para que las piezas del taladro  no choquen con las estructuras de los puentes.

En una operación milimétrica, los cabezales  empujan y  frenan la plataforma, la cual  también puede elevarse o descender, según la irregularidad de la carretera.

El piso está lleno de lodo. A pesar de haber cruzado sin novedad el puente, la pequeña cuesta que conecta a la carretera se convierte en un obstáculo. Las llantas del camión resbalan.

Seis trabajadores de la empresa Noroccidental    corren con una cadena  para conectar al segundo cabezal, para que ayude  al primero a sacar a la plataforma que se encuentra detenida en el lodo.

La gente se sigue acercando al lugar para observar la maniobra.  Néstor Farinango  y Elías Cachado, habitantes de Baeza, de 55 y 62 años, respectivamente,  quieren ver de cerca el ‘topo’  y se mantienen a tres metros de la plataforma. Ellos  bajaron de la cooperativa Baños, que cubre la ruta  a Quito desde Baeza y  que está detenida, a la espera de que el tráfico fluya nuevamente en la zona.

El segundo cabezal no logra su objetivo. Son las 09:36 y un tercer camión, que lleva otra pieza del taladro,  regresa al lugar   para empujarlos.  Tampoco  lo logra y se retira.  La fila de carros empieza a aumentar. Casi 70  esperan pasar en dirección a Quito. Otros 50 esperan del otro lado.

A las 09:49, un tractor oruga, que tiene una banda en lugar de llantas,  se coloca delante de los dos cabezales que intentan salir de la cuesta. La oruga del tractor  levanta el ripio y los cabezales tiemblan.  A las 10:00   la plataforma superó la cuesta y se estaciona a un lado de la carretera.

 Las personas no dejan de tomar fotos.   La Policía Nacional  permite el paso y el tráfico se restablece. 20 minutos después la marcha continúa.  El segundo puente reforzado  está sobre el río Oyacachi. El tiempo que emplearon los técnicos en transportar la carga sobre este puente  fue de unos 15 minutos, sin  inconvenientes.

Después de seis horas la plataforma llega al sector de El Chaco, donde se  apagan los motores. Los técnicos descansarán en un hotel de la localidad, pero uno tendrá que custodiar los equipos durante la noche.

Se prevé que el ‘topo’ llegue hoy a San Luis, donde se levanta el proyecto hidroeléctrico Coca-Codo Sinclair. El resto de piezas llegará hasta el 31 de este mes a la obra, la cual  tendrá una capacidad de 1500 megavatios y costará  USD  2 200 millones.

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