23 de June de 2010 00:00

La planta de gas natural avanza en El Oro

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Redacción Machala

En un predio de 4,5 hectáreas, ubicado a 4 kilómetros del centro de la comuna Bajoalto, en el norte de El Oro, se levanta la primera planta de licuefacción de gas natural.

Los trabajos empezaron en mayo del 2009 y hasta el pasado jueves una cuadrilla de obreros trabajaba en la construcción de las plataformas de cemento donde se ubicarán los equipos pesados.

Desde el exterior se observa un conjunto de edificaciones bajas implantadas al costado de la pequeña vía asfaltada de ingreso al poblado de Bajoalto.

La instalación de los equipos se acelerará en las próximas semanas. Hace un mes ya arribaron al país, a través de los muelles de Puerto Bolívar, los equipos para la operación y el almacenamiento del hidrocarburo.

Son seis tanques con capacidad para almacenar, cada uno, 60 000 toneladas de gas. También llegaron torres de refrigeración, básculas y generadores, con un peso total de 700 toneladas.

En la comuna esperan que la planta de licuefacción genere beneficios a largo plazo. La mayoría de las 400 familias del poblado se dedica a la pesca artesanal y recientemente al turismo que llega a su playa.

Fulton Jaén, presidente de la comuna, mencionó que todavía no hay ofrecimientos concretos por parte de la estatal Petrocomercial. “Esperamos que parte de los recursos que le genere al Estado la planta se reviertan en obras de salud y educación para la comuna”.

Bajoalto y otras localidades de la zona reciben USD 60 000 anuales por concepto de regalías de la explotación de gas a través de la empresa EDC.

Petrocomercial adjudicó la obra a la empresa Roj Roca Indox, por USD 49,3 millones. Esta firma española prevé encender la planta en noviembre próximo.

Durante la presentación del proyecto, en mayo del año pasado, la estatal estimó que con la operación de la planta el Estado se ahorrará USD 630 millones en la importación de gas licuado de petróleo (GLP) en 20 años.

En una primera etapa, el gas natural licuado se enviará al sector industrial azuayo a través de carros tanqueros. Los principales beneficiarios serán los fabricantes de cerámica de esa provincia.

Se estima que seis empresas del Austro serán beneficiadas con este proyecto, según el ex ministro de Industrias, Xavier Abad.

Abad dice que el uso del gas natural generará tres beneficios: preservar el ambiente, reducir los costos de producción y mejorar la calidad del proceso productivo.

Aunque aún no se ha revelado el costo de comercialización que tendrá la tonelada de gas natural licuado, el sector industrial azuayo estima que bordeará los USD 7. El precio es inferior a los USD 12 que cuesta la tonelada del GLP, hidrocarburo usado actualmente por el sector industrial.

Con el cambio al gas natural licuado, los industriales azuayos esperan una reducción en sus costos de producción. La Cámara de Industrias de Cuenca proyecta que el sector demandará unas 160 toneladas diarias del gas que se procese en Bajoalto.

La planta de licuefacción que se levanta en El Oro tendrá en su primera etapa de operación una capacidad para procesar 200 toneladas diarias de gas.

La subcontratación es la regla

La planta que se levanta en El Oro podrá convertir el gas natural que se explota en el Golfo de Guayaquil, en gas licuado. Bajo esta condición, el hidrocarburo resulta más ligero y de más fácil transporte a su punto de destino.

La firma española Roj Roca Indox, adjudicataria de proyecto, subcontrató a la constructora Ripconciv para que ejecute la obra física. Para el traslado y montaje de los equipos se subcontrató a la firma internacional Mamut. Ambas, a su vez, contrataron para esas tareas a habitantes de la comuna Bajoalto. La primera requirió 70 obreros y la segunda 15.

El personal de la primera se aloja y alimenta en el centro del poblado y se prevé que el de Mamut haga lo mismo.

Los contratos de Ripconciv, sin embargo, son cuestionados por la dirigencia de la comuna. Fulton Jaén, su presidente, dijo que los sueldos de los comuneros contratados son bajos con relación al horario de trabajo y que además no poseen seguro. “Les pagan USD 130 quincenales por trabajar 11 horas diarias, y los fines de semana. Dos obreros de la comuna se accidentaron y no les reconocieron el seguro médico”.

La semana pasada los comuneros se reunieron con el Fiscalizador de la obra para resolver el conflicto. Grace Viteri, del área de Relaciones Comunitarias, manifestó que las reuniones con los comuneros son permanentes.

En la planta, los responsables de Ripconciv no se pronunciaron.

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