28 de June de 2010 00:00

No hay fecha para la apertura del complejo de Supercines

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Redacción Negocios

Dos días después del cierre de los Supercines de la av. 6 de Diciembre, en el norte de Quito, su representante, Gad Czarninski, impugnó la decisión del Cabildo.

La clausura se llevó a cabo la mañana del sábado 27 de febrero del 2010. Funcionarios de las comisarías de la Zona Norte del Municipio de Quito, así como de Aseo, Salud y Medio Ambiente y, de Construcciones, pegaron 10 sellos en las puertas del local.

La contaminación ambiental por ruido y los problemas de movilidad en la zona fueron las razones para el cierre, según el expediente que se abrió en el Juzgado Quinto de Tránsito de Pichincha.

El 1 de marzo pasado, Czarninski envió un escrito a la Comisaría de Construcciones, en el que señaló su malestar porque no se había permitido la defensa de la empresa antes del cierre.

No fue así, cuenta Oswaldo Granda, administrador de la Zona Norte, quien añade que antes de la clausura se reunió con dos representantes de la inmobiliaria Motke para solucionar los problemas de la construcción.

Incluso se firmó un acta donde la compañía se comprometió a presentar planes de mitigación para solucionar los inconvenientes de ruido y movilidad.

Czarninski desconoció el acta firmada. En una carta enviada al alcalde Augusto Barrera y a Granda explicó que los suscritos de ese documento no estaban autorizados para hacerlo y fueron relevados de sus cargos.

La respuesta del Cabildo fue poner un plazo de 30 días, a partir del 1 de marzo del 2010, para que la empresa entregue el permiso de Habitabilidad del local.

Según el Municipio, este documento no se ha presentado, tampoco los planes de mitigación por el ruido y la movilidad.

Los propietarios del complejo solo se han comprometido a desarrollar medidas para solucionar estos inconvenientes.

Granda recuerda que estos documentos son medulares para la reapertura de los Supercines, lo cual fue comunicado en varias ocasiones a los abogados de la Inmobiliaria Motke, propiedad de la Corporación El Rosado.

Alternativas de solución

Durante las reuniones se explicó que los cines podrían abrirse por salas, conforme vayan aplicándose las medidas de solución. Incluso, dice Granda, los representantes del complejo de diversión tenían una solución para aumentar el número de parqueaderos, la cual implicaba comprar algún terreno aledaño al local.

Para que ese plan funcione y el Municipio acceda a reabrir el local, los representantes de la empresa debían presentar una promesa de compra-venta del terreno. Dos predios, uno ubicado en la calle Turquía y otro en el pasaje El Jardín, estaban disponibles.

Pedro Oña tiene una mecánica en el primer predio y contó que ya estaba vendido, aunque desconocía quién era el nuevo propietario. Fernando Gallegos, dueño del segundo, no se pronunció.

Según Granda, los terrenos se ofrecían a “precios prohibitivos” a los dueños del complejo de cines, quienes en ese momento tenían que responder a denuncias por el funcionamiento de máquinas dentro del local, pese a que había sido clausurado.

Los denunciantes fueron los vecinos del edificio El Conquistador, quienes un año antes pusieron una queja por el ruido que se generaba en los Supercines, la cual llevó al Cabildo a cerrarlo.

Czarninski respondió que los ruidos se producían porque las pantallas y otras máquinas se prenden automáticamente, lo cual no implicaba que alguien haya ingresado al edificio violentando los sellos de clausura.

La única vez que ingresaron, con permiso municipal, fue a inicios de marzo pasado, para sacar información tributaria.

El Banco Pichincha también consiguió un permiso para retirar el cajero automático que funcionaba en el local. Funcionarios de la entidad acudieron el 23 de abril pasado, pero no pudieron retirar la máquina porque los guardias no tenían las llaves.

El cuidado del local está a cargo de la empresa Avisep, que tiene a dos personas vigilando las instalaciones en turnos de 12 horas.

Así se mantendrá hasta que se abran nuevamente las salas de cines, lo cual es incierto. Granda aseguró que el local volverá a operar cuando los dueños cumplan con los planes pendientes.

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