26 de December de 2010 00:00

Ni trabajadores ni empresarios ven bien el incremento salarial

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Red. Negocios, Guayaquil, Cuenca

Un año más, la historia se repitió en la definición del alza salarial que regirá el próximo año. Luego de que trabajadores y empresarios no se pusieran de acuerdo, el Gobierno decidió un incremento de USD 24, por lo que en el 2011 el salario será de USD 264.

Y en este sentido, las reacciones fueron exactas a las negociaciones previas, es decir, cada bando defendiendo sus intereses e insatisfecho por el incremento.

Según el dirigente sindical Edwin Bedoya, el alza no satisface las aspiraciones de los trabajadores. “Queremos que nos explique el Ministro de Relaciones Laborales bajo qué parámetros calcularon este incremento del 10%, cuando en el 2007 el alza fue del 17%. La larga noche neoliberal en materia laboral continúa”.

Para Bedoya, los USD 60 que los trabajadores pusieron en la mesa de negociación era un punto de partida. “Hubiéramos estado satisfechos si el salario mínimo hubiera llegado a USD 290. Pero lamentablemente este Gobierno se ha transformado en un freno para los trabajadores. Es urgente crear un organismo técnico que defina el salario anualmente”.

Durante varias semanas, trabajadores y empresarios estaban negociando el alza salarial. Sin embargo, no se pusieron de acuerdo y por esa razón el Ejecutivo obtiene la potestad de definir el aumento para el siguiente año.

Según el ministro de Relaciones Laborales Richard Espinosa, en esta ocasión la definición del alza salarial no iba a ser tan compleja, dado que “las diferencias entre trabajadores y empleadores han disminuido drásticamente. Ya no existe una brecha tan grande y eso le permite al Gobierno tomar la decisión más acertada”.

Sin embargo, tras definirse el alza, las reacciones dicen otra cosa. Esa brecha se mantiene.

Por el lado empresarial, Rafael Simon, gerente de Cartopel, considera que el incremento laboral es beneficioso para los trabajadores que buscan mejorar sus condiciones de vida, pero promoverá una mayor inflación. “Eso, a la par, eliminará el beneficio a los mismos trabajadores”.

A su criterio, el Gobierno debería aplicar la Ley y buscar mecanismos para que la inflación no se dispare. Por ejemplo, mencionó aumentar la producción para bajar los costos de los productos.

En cambio, según Claudio Patiño, gerente de Desarrollo Agropecuario, el incremento no afectará a las empresas que tienen un movimiento económico importante. “Las más afectadas son las pequeñas que demandan mayor uso de mano de obra para impulsar los servicios que prestan”.

También, para el hotelero guayaquileño Gino Luzzi, el incremento no debió haber sido mayor al índice de inflación. Lo máximo –de acuerdo al empresario- sería un alza del 8%. “Esto, para proteger a quienes tienen actualmente una plaza de trabajo. El 2011, desde la visión empresarial, no se ve como de crecimiento”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)