24 de April de 2011 00:00

Irregularidades en el caso Gaspetsa

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Luego de seis meses de la salida abrupta de medio millar de empleados de Petroecuador, los motivos de su separación siguen en duda.

En septiembre del año pasado, la Secretaría de Transparencia denunció que 628 trabajadores de la empresa estatal tenían acciones en Gaspetsa, compañía que firmó en el 2005 un contrato con Petrocomercial para entregar combustible de pesca artesanal.

Ello representaba un supuesto conflicto de intereses sancionado por los reglamentos de la petrolera y la Ley de Empresas Públicas por lo que se inició un trámite de visto bueno en el Ministerio de Relaciones Laborales contra los funcionarios, lo que devino en su separación de la empresa.

Pocas semanas después, el presidente, Rafael Correa, pidió al gerente de Petroecuador de la época, Manuel Zapater, una revisión caso por caso de los trabajadores. Zapater respondió con un informe de 100 páginas, al que este Diario tuvo acceso.

El documento, entregado en el Palacio de Carondelet el 25 de noviembre del 2010, detalla que una serie de pruebas no fueron tomadas en cuenta por los inspectores de Trabajo, quienes aprobaron los pedidos de visto bueno.

En las primeras páginas, Zapater señala que de los 628 funcionarios “denunciados” se presentaron 622 solicitudes de visto bueno, ya que cinco funcionarios no tenían relación laboral y uno era de libre nombramiento.

De los pedidos de visto bueno, 520 tuvieron sentencias a favor de Petroecuador, lo que implicó la salida de ese número de empleados. Los 102 casos restantes se resolvieron a favor de los trabajadores o prescribieron.

A continuación, el informe especifica que durante el proceso, los trabajadores presentaron varias pruebas de descargo. Por ejemplo, hay certificaciones de la Corpam (Cooperativa de Petroecuador que fungía como principal accionista de Gaspetsa) señalando que nunca se había autorizado el descuento de un porcentaje del sueldo para capitalizar a Gaspetsa, hecho que los convertía en socios accionistas.

También se entregaron certificaciones de la Superintendencia de Compañías de no constar en los libros de accionistas de Gaspetsa ni en el libro talonario de títulos de acción.

Las pruebas, que deslindan a los ex trabajadores de Gaspetsa y dejan sin piso el supuesto conflicto de intereses, no se consideraron, dicen los ex empleados’, que protestaron la semana pasada frente a la Corte Constitucional.

Según el informe de Zapater, que tiene siete anexos, en varias sentencias de los inspectores de Trabajo se repite el mismo formato de análisis y resoluciones, y se incluyen “inclusive errores en cuanto a la identificación (nombres) del servidor”.

El informe también se entregó en el despacho del ministro de Relaciones Laborales, Richard Espinosa, y del secretario de Transparencia de la época, Juan Sebastián Roldán.

Este Diario pidió la versión de Petroecuador sobre el caso pero se indicó que el gerente, Marco Calvopiña, estaba de viaje. También buscó la versión de Juan Sebastián Roldán, y sus colaboradores pero no hubo respuesta.

Testimonios

‘Mi esposa murió por el impacto de mi despido’

Tengo 55 años, de los cuales   19 trabajo en Petroecuador. Mi esposa desarrolló un cáncer de estómago tiempo antes de que yo  saliera  de la empresa.

 Sin embargo, cuando escuchó  del problema en el que estábamos los trabajadores se asustó mucho y se agravó su enfermedad por la desesperación.

El mero hecho de escuchar en las noticias  que estábamos enriqueciéndonos ilícitamente, por las declaraciones del señor (Juan Sebastián) Roldán, provocó que se le subiera la presión.

Le llevamos a Solca porque creíamos que era por el cáncer, pero no era por eso y  la regresaron a mi casa. Pero nueve días después de la noticia le dio un paro cardíaco y murió 

Mis tres hijos se quedaron sin su madre. El  golpe más duro fue para el menor que en ese tiempo tenía 13 años;  ahora tiene 14.

Me notificaron del proceso de visto bueno el 8 de octubre. Resulta que tenía  USD 475 en acciones en Gaspetsa que no conocía. Esos aportes los había hecho   a la Corpam, pero nunca firmé ningún documento para tener acciones con Gaspetsa.

Todo esto  fue político. Luego de mi salida me siguieron pagando el sueldo. Yo podía seguir cobrando pero presenté un documento para que detuvieran  los pagos pese a que fui injustamente separado y no quiero robarle al Estado. Las autoridades deben conocer que los trabajadores de Petroecuador somos  honestos.

‘He detenido que suspender la educación especial de mi hija’

Mi hija de 14 años es especial. Tiene un retraso mental y no puede hablar bien. Con mi sueldo  le pagaba una escuela de educación especial.  Ella comenzó a mejorar su habla y desarrolló otras capacidades, pero con mi despido tuve que sacarla porque ya no tenía para pagar los USD 250 de la pensión. Los avances que tenía se fueron al piso.

 

El Presidente (Correa) dice que ayuda a este tipo de niños. Yo le pregunto:  ¿dónde está la ayuda? Desde mi salida he presentado no sé cuántas carpetas en otras empresas, pero no me reciben porque tengo el visto bueno.

 

Ven esa mancha  y la archivan. Con nuestra salida, hay áreas de Petroecuador que están detenidas. En la bodega del Beaterio trabajábamos tres personas y ahora hay solo una que no  alcanza con todo el trabajo. 

 

 A la Corpam aporté USD 400 que luego  han pasado a Gaspetsa. Y me avisaron después que hicieron ese traslado. El trámite para salirme era largo y yo me olvidé de hacerlo. Pero  nunca he comprado acciones de la compañía.

El 16 de octubre me notificaron sobre el proceso del visto bueno y   recibí la sentencia el 24. Desde ese momento no recibo ni un solo medio, no recibo nada.  No tengo qué llevar a mi familia. Estamos sobreviviendo con el sueldo que gana mi señora. 

 

Solo queremos cinco minutos del tiempo del presidente Rafael Correa para explicarle cuál es la verdad.

No hemos cogido ni un centavo de utilidades. No nos hemos enriquecido ilícitamente.

‘Han botado a personal calificado de la refinería’

Llegaron a mediados de septiembre unos inspectores  de Cuenca a darnos las notificaciones del visto bueno. 

 Esta acción del Gobierno está creando mucho daño a la empresa porque la mayoría del personal que se separó de la refinería era supervisores y tableristas que teníamos más de 15 años de experiencia y, además, estábamos bien calificados.

 

El personal que salió sostenía la producción de derivados en la Refinería de Esmeraldas y había sido capacitado en Venezuela, México y otros países. 

 

La mayoría de personal en Esmeraldas tiene enfermedades catastróficas. De todo el grupo solo 12 compañeros que fueron separados pudieron regresar. Pero hay 26 compañeros más de Esmeraldas con enfermedades.

 Actualmente, la gente dobla   sus turnos en la refinería y es muy peligroso trabajar así. 

 

Por eso la empresa se ha visto obligada a contratar a ex trabajadores que vendieron sus renuncias hace 15 años, cuando había otra tecnología, ya no están capacitados para la nueva.

 

Hay también  personal que le han obligado a ascender.  Para nuestros puestos se necesita una experiencia de 15 años y ahora están llevando a gente que solo tiene cinco años en la empresa.

 

Esos rangos los estableció la misma consultora Wood Mackenzei, que trabajó en la reorganización de Petroecuador. 

Con el ahorro de mi trabajo me  endeudé en unas tierras y en comprar ganado. Ahora que salí me toca vender mi ganado para sobrevivir y pagar el préstamo. Ya no me queda más. 

 

Yo aporté apenas  USD 160 a la Corpam pero ellos la conviertieron en Gaspetsa. Por ese monto botan a un personal preparado.

‘No puedo pagar los préstamos que tengo’

He trabajado por 26 años para Petroecuador como técnico en el  área de Seguridad Industrial y Control Ambiental de la Refinería de Shushufindi.Me notificaron el 4 de octubre del 2010 sobre el proceso del visto bueno y recibí  la sentencia de salida de la compañía  el 29 de octubre pasado.

Supuestamente he tenido USD 472 en acciones.  Pero esos aportes eran de Corpam y no  informaron a los compañeros que nos pasaron  a  Gaspetsa. No nos advirtieron que estábamos incumpliendo una Ley. 

Simplemente nos notificaron y nos sacaron de nuestro trabajo.

He estado tratando de buscar empleo,  pero cuando saben que uno supuestamente ha sido despedido  o que ha recibido  el visto bueno, casi no le toman en cuenta por más técnico que sea.

He sido uno de los mejores técnicos, hasta me dieron  un premio como mejor trabajador. No he tenido memorandos, observaciones ni quejas sobre mi trabajo. Mis evaluaciones han sido excelentes y es raro que con ese antecedente  nos acusen de  conflicto de intereses. Es como si dijeran que somos ladrones. 

Quedarse desempleado es tremendo para uno y para la familia. Hemos estado sobreviviendo últimamente con la ayuda que me dan mis hermanos y mis padres. Por ello, he tenido que ajustar la economía del hogar y sostener una restricción total de los gastos que antes teníamos. 

Tengo un préstamo quirografario en el IESS de aproximadamente   USD 7 000. 

 

Ahora me toca nuevamente endeudarme por otros lados para pagar esta obligación. Estoy pagando pero el impacto es terrible para mi familia, sobre todo para mis dos hijos.

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