29 de April de 2010 00:00

‘Hoy es el momento para comprar vivienda’

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Construir

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

¿Cuál es la perspectiva actual de la vivienda en el país?

Ahora hay unas condiciones muy importantes para la adquisición de vivienda. Sobre todo para el segmento que cubre hasta USD 60 000 por unidad habitacional. Hay apoyo del Gobierno desde dos puntos de vista.

¿Cuales son?El uno es el bono del plan Mi Primera Casa, que rige para quienes no tienen casa. El segundo es a través de la Corporación Financiera Nacional (CFN) o del Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV). Hay que aclarar que este es para los constructores.

¿Y el IESS?

El IESS financia al comprador final. El sistema financiero está dando muy buenas oportunidades en este rango. En eso, el Banco Pichincha es el pionero, con una presencia nacional muy importante. El Banco del Pacífico recién está ingresando en este segmento inmobiliario. Los otros bancos también ofrecen este servicio, pero en menor escala.

¿Y las mutualistas?

También dan financiamiento, pero en una escala menor. La Mutualista Pichincha, básicamente, financia sus proyectos.

¿Puede profundizar en eso del crédito al constructor?

Es para aquellos proyectos que están calificados como de interés por parte del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) y la CFN. Hay líneas de crédito para proyectos de gran impacto, en condiciones normales.

¿Con intereses blandos?

No, con intereses normales de mercado. Algo mejores, pero no con una gran diferencia de los que maneja la banca privada. Este crédito tiene una ventaja: es un crédito de producción.

La CFN es una institución muy exigente y ejerce mucho control. Eso es vital porque los recursos no se desperdician.

¿Este es uno de los factores para el resurgimiento del sector inmobiliario?

Sí. En la actualidad hay mucha venta de vivienda en planos. Es decir proyectos que recién se están generando y que se venden porque la gente tiene incentivos para comprar, como el bono del Gobierno. Actualmente hay mucha oferta de vivienda.

¿Oferta o sobreoferta?

No creo que haya sobreoferta. El déficit es de 1 400 000 viviendas a escala nacional. Se habla de que Quito tiene un déficit superior a las 200 000 unidades. El problema es que la mayoría de este faltante se registra en el segmento de las personas cuyo ingreso mensual está en el orden de los USD 500 ó USD 600.

La economía no permite atender todavía a ese tipo de viviendas. La gran oferta se centra en satisfacer la demanda de sectores que tienen una buena capacidad adquisitiva.

Mientras más bajo es el estrato, más problemático es el sistema, porque se requieren de muchas más ayudas por parte del Estado.

¿Por qué es más difícil?

Una persona que tiene una capacidad de endeudamiento de USD 8 000 ó 10 000 no puede comprar casa. Este dinero solo le serviría para tener unos cuartitos. Y en lugares donde, generalmente, no hay sistema de transporte, no hay servicios básicos'

El desarrollo de vivienda para los estratos más bajos es el que más necesita de esfuerzos de los Municipios y el Estado para generar todo lo que son servicios.

Si uno vive en Machachi y labora en el centro de Quito precisa de unas dos horas para llegar a su trabajo; eso es un gran problema.

¿Por eso a los constructores no les interesan los proyectos de vivienda social?

Sí. Porque el esfuerzo es exactamente el mismo que se realiza para una casa de mayores estándares. Porque el medidor de agua es el mismo para una casa grande o para una pequeña. Porque hay que hacer parecida la conexión de alcantarillado...

Y mientras más número de viviendas hay, más esfuerzo y más inversión hay que hacer para dotarlas de servicios.

¿Y los ingresos no son tantos y los márgenes de utilidad son bajos?

Los ingresos no son tantos. Y las utilidades tampoco.

Entonces, ¿cuál debe ser la solución para que este estrato tan desprotegido, como usted dice, pueda llegar a tener su vivienda?

Las sociedades no encuentran todavía una solución para esta problemática. Pero sí creo que la iniciativa del Gobierno de ayudar a la clase media para que tenga vivienda y disminuyan los déficits es plausible. Hablamos de unidades con precios entre USD 30 000 y 60 000.

Esta tipología tiene un gran efecto: es generadora de empleo. Por cada empleo en la construcción se generan cuatro o cinco puestos de empleo indirecto.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)