2 de January de 2011 00:00

La gasolina ya no subirá en Bolivia

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

Bolivia recibió el Año Nuevo con la noticia de que el Gobierno de Evo Morales derogó el Decreto que aumentaba el precio de los combustibles hasta un 83%.

La medida estuvo vigente apenas cinco días y provocó violentas protestas, en una decisión que los analistas bolivianos consideran como su primera gran derrota política en cinco años de poder.

Cerca de las 24:00 de la noche del pasado 31 de diciembre, Morales hizo el anuncio de la eliminación de la norma, que buscaba eliminar una subvención a los carburantes, que desde hace 12 años se mantiene en Bolivia.

Pocas horas antes del anuncio, el Presidente boliviano insistía en su decisión, debido a que los elevados subsidios le costaban al Estado USD 380 millones y originaban el contrabando.

Bolivia tiene un consumo de 35 000 barriles diarios de crudo, y en el 2010 solo ha producido unos 4 500 barriles diarios, por lo que está obligada a importar.

El país compra diésel desde 1988 y la subvención al precio de la gasolina y diésel está en vigor desde 1997, cuando el gobierno de Hugo Banzer promulgó un Decreto para favorecer al sector agroindustrial del departamento de Santa Cruz.

El gasto del 2010 en la compra de diésel y gasolina a países como Venezuela, Argentina y Perú alcanzó USD 666 millones. De ese monto, 380 millones se usan para subsidiar los combustibles.

Desde que existe la subvención, las redes de contrabandistas sacan el combustibles a países vecinos obteniendo ganancias que alcanzaron en el 2010 aproximadamente USD 150 millones.Este dinero lo ganan gracias a la compra de gasolina en el país a 3,74 bolivianos. Ese mismo combustible lo adquiere el Gobierno a 8, subvencionando un total de 4,26 bolivianos. El Tesoro General gastó USD 108 millones en el 2005 por la compra de diésel y gasolina. Para este año se proyecta gastar USD 1 002 millones.

El analista Carlos Cordero aseguró que el Decreto tenía un componente político “porque si Evo Morales pasaba esa prueba, se quedaba por mucho tiempo. Ahora hay incertidumbre porque retrocedió y perdió apoyo popular en El Alto, que era su bastión electoral, y se debilitó en La Paz, Cochabamba, Oruro, etc”.

Lo población se siente aliviada por la decisión, aunque sí lamenta que esta implique la derogatoria del incremento del 20% al salario mínimo nacional, que alcanzaba a algunos segmentos y servía de parámetro para que el sector privado negociara con sus empleados un ajuste de sueldos.

La derogatoria de esta medida y la de eliminar subsidios es la primera derrota política de Morales, que demuestra además que su Gobierno no es invulnerable y que las malas actuaciones en política económica tienen su precio y “es lo que le tocará pagar al Presidente”, dijo la analista opositora Susana Seleme.

Ella pronosticó que una consecuencia de lo sucedido será un reajuste en el Gabinete ministerial, para intentar superar el costo político de sus decisiones.

Sin embargo, la decisión de Morales era la única salida a días de protesta y violencia en el occidente de Bolivia, porque los pueblos del oriente optaron por la cautela a diferencia de la convulsión social de septiembre y octubre del 2008, cuando acosaron a Evo Morales, quien salió airoso con respaldo de la Unión de Naciones Sudamericanas.

Con la marcha atrás en la medida, el Gobierno dijo que ya no se justifican las alzas en los precios de los pasajes y alimentos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)