14 de April de 2012 00:01

Una familia ecuatoriana se salvó de ser desalojada

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Unos agentes de la Policía española acudieron ayer a ejecutar una orden de desahucio de una pareja ecuatoriana con un bebé en una vivienda de Oviedo, pero desistieron ante la presencia de decenas de miembros de la plataforma Stop Desahucios, que protestaban en el portal.

Los policías llegaron al número 2 de la calle Augusto Junquera, en el barrio de Ciudad Naranco, de la capital asturiana, donde los esperaban decenas de personas que formaron un cordón delante del portal. Los agentes los retiraron a empujones hasta despejar el portal, que llegaron a abrir con la llave de un vecino, según explicaron varios miembros del colectivo Stop Desahucios y del Movimiento de Indignados 15M.

En el interior del portal se encontraban más manifestantes y algunos periodistas, así como dentro de la vivienda -un cuarto piso- junto a la familia.

Según los testigos, los policías se habrían retirado ante la presencia de más miembros de Stop Desahucios, así como de cámaras de televisión, en el interior del portal. En la vivienda objeto del desahucio reside un matrimonio de ecuatorianos que se instaló en Oviedo (norte de España) hace 12 años, y que tienen una bebé de 3 meses y medio.

La mujer, Patricia Ordóñez, explicó que el piso lo compraron en el 2004 mediante una hipoteca con Caja Madrid y que años más tarde trasladaron la deuda hipotecaria a Cajastur, porque su marido, transportista, tenía con esta entidad un préstamo.

Hacia el 2009 tuvieron que retrasarse en los pagos de la hipoteca porque tres empresas para las que trabajaba su marido se retrasaron a su vez en los pagos y funcionaban con pagarés a tres meses. Las empresas les deben 80 000 euros (USD 105 000), mientras que su deuda con Cajastur es de 118 000 euros (USD 155 000), relató Patricia Ordóñez. Según su versión, solicitó varias veces a Cajastur que si se quedaba con el piso que al menos les cancelara la deuda, pero la caja de ahorros no se lo concedió.

Tampoco ha atendido Cajastur a la renegociación de la deuda con aplazamientos o cuotas inferiores. El piso costó 162 000 euros (USD 213 000) y ahora está tasado en 48 000 euros (USD 63 000), explicó.

“Sólo quiero quitarme la deuda para poder empezar de nuevo”, expresó Patricia, que no sabía si el juzgado volverá a ordenar el desahucio, una vez que no se pudo hacer en el día y la hora para el que estaba fijado. Patricia reiteró las gracias a Stop Desahucios y deseó que el conocimiento de su caso pueda servir para otras familias.

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