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Empresas ecuatorianas, cómodas en Perú

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12 de June de 2011 00:03

El mapa vial peruano está en una de las paredes de la gerencia de CIA Verdu, una constructora ecuatoriana de carreteras que se afincó en Perú a inicios del 2007.

La entrada al mercado arrancó con la adjudicación de la carretera Sullana-Alamor de 65 km asfaltados. La vía -a un costo inicial de USD 23,5 millones- conectará parte del norte peruano con el sur ecuatoriano. Se calcula que antes que el presidente Alan García entregue su mandato (28 de julio) será inaugurada junto con su homólogo Rafael Correa.

Carlos Carrasco, el gerente de Verdu, señala en el extenso mapa de Perú las otras conexiones viales que les interesa adjudicarse, aunque aún estén en planes del Gobierno. La Panamericana Norte que conecta Sullana con el puente de Huaquillas, a lo largo de unos 350 a 400 kilómetros. Ese proyecto permitirá potenciar el turismo en una de las zonas más prometedoras Algunos sitios están en la ruta del turista ecuatoriano en los últimos dos años.

La oficina de Carrasco está instalada en una de las zonas empresariales más desarrolladas en los últimos seis años con el ‘boom’ económico, a raíz de la apertura a la inversión extranjera. En una oficina en el quinto piso de un moderno edificio, en el distrito de San Isidro trabajan 25 ejecutivos y empleados. El resto son ingenieros que dirigen las obras en el norte. Calcula que la empresa ha dado trabajo a más de 500 obreros peruanos en la carretera.

Carrasco, un abogado peruano de Casa Hierro Estudio, fue la vinculación para desarrollar el negocio. A más de gerenciar la empresa del Grupo Verdu se encargó de instalarla y hacer los papeleos según la legislación peruana. La empresa tuvo una inversión inicial de USD 15 millones en compra de maquinarias y equipos.

Esta constructora está en el grupo de empresas ecuatorianas que se instaló en los últimos años en Perú. Aunque hay otras que ya tienen más de una década operando como Banco Financiero (Grupo Pichincha) con 154 oficinas en el país. También está Hidalgo & Hidalgo, que en abril pasado se adjudicó la construcción y administración de una terminal portuaria en Nueva Reforma, en la selva peruana. Ganó la licitación como parte del consorcio Portuario Yurimaguas, de capitales peruanos y ecuatorianos.

Hay un tercer grupo de compañías ecuatorianas que está en plena instalación como Motorlink, del Grupo Carlink en Ecuador. Se especializa en rastreo satelital de autos, junto con dos empresas nacionales que ya estaban en Perú.

El ecuatoriano Romain Frasca gerencia la empresa que invirtió inicialmente cerca de USD 1 millón. Sostiene que el mercado peruano se presta para montar el negocio. “La cercanía con Perú, la estabilidad política y el crecimiento económico”. En un año, la venta de autos creció 50%, y calcula que en los siguientes cinco años, aumenten 200 000 carros nuevos. Además, los créditos de consumo para carros están en crecimiento y el Gobierno aumentó aranceles para los usados. En Lima ya se monta el taller y la oficina para atención al cliente, que abrirá entre agosto y septiembre.

No hay cifras certeras del número total de empresas ecuatorianas que operan en Perú. Según datos de la Embajada de Ecuador en Lima, al 2009, se habían abierto oficinas e instalado plantas de producción unas 35 empresas, en los últimos 10 años, con la firma de paz entre ambos países. Mientras la Agencia de Promoción de Inversión Privada en Perú (Proinversión) asegura que el ‘stock’ de inversión ecuatoriana fue de USD 87,86 millones en el 2010.

El Banco Financiero que atiende el negocio binacional tiene información más cercana. A través de la división de Banca Internacional maneja una cartera de USD 70 millones con operaciones directas o avales financieros. Y tiene una lista de contactos de más de 50 empresas. Desde la oficina del edificio matriz, Aldo Barco, gerente de Cuentas de Negocios Internacionales, conoce a los ejecutivos de las firmas.

El año pasado solo 27 empresas tuvieron ventas por USD 590 millones, un crecimiento de casi el 70% en relación al 2009. Entre las que más ingresos tuvieron están Hidalgo&Hidalgo y OPPFilm SA, fabricante de plásticos. También Blancandina, del Grupo Jaramillo con 11 años en Perú, que instaló una planta en Lurín, a una hora de Lima, donde emsambla cocinas y refrigeradoras.

En tierras peruanas

Textiles

Pinto montó su planta en Lima en el 2008

La empresa Pinto entró con producción en el 2008 a Perú y en el 2009 abrió la primera tienda en Lima, y  ya  tiene cuatro en la capital peruana. Su plan es inaugurar más locales ya  que es un mercado con  9  millones de habitantes.   Con la polémica  eliminación de la tercerización laboral en la Asamblea Constituyente, en Ecuador,  Mauricio Pinto  anunció que montaría su planta en Perú.    En San Pedrito, distrito  Surco,  está la planta donde  fabrica la marca Pima.  

Producción

Marcas nacionales en mercados peruanos

La ambateña Plasticaucho Industrial llevó los zapatos y botas Venus, muy populares en Ecuador,  a Perú. La operación de Venus Peruana comenzó hace 12 años . Y mantiene activos  por más de 5 millones. 

Diversificación

Inversión privada en varias empresas

La Llave y Fadesa son dos empresas del Grupo Vilaseca que se expandió a Perú. La primera comercializa ferretería industrial, tubos y tuberías. La segunda enchapes para gaseosas, latas para atún. Tiene una planta en Callao.