14 de April de 2012 00:01

5 centros rechazaron la suspensión oficial Marcha

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Estudiantes de cinco universidades suspendidas se concentraron en la Plaza Grande para protestar en contra del cierre de las instituciones.

[[OBJECT]]La protesta arrancó a las 10:00 en las calles Oriente y Guayaquil, en donde funcionaba la Universidad Tecnológica América (Unita). “No hemos estafado, hemos estudiado”, gritaba Jame Gómez, de 24 años. Él estaba en tercer trimestre de Ingeniería en Turismo. “Nos duele que se cierre la universidad, fueron muchas noches de estudio y nos toca comenzar de cero”.

El grupo de ‘cheerleadears’ de la institución formó una pirámide. “Queremos que se revea la decisión del Consejo de Evaluación”, dijeron en coro los deportistas. Carlos Olmedo, estudiante de Mecánica Automotriz, añadió que la calidad académica es buena, mientras que a Erika Yugcha, de tercer nivel de Diseño de Modas, le preocupa que su carrera no se imparta en otra universidad y que no se tomó en cuenta el esfuerzo que hacen los padres para pagar sus estudios. Jenny Alquinga, otra estudiante de este centro, cuenta que tiene un crédito educativo y ya le han desembolsado USD 2 000.

A las 10:30, una veintena de estudiantes de la Politécnica Javeriana se unieron a la marcha. Carolina Jinin, de quinto semestre de la licenciatura en Prótesis dental y máxilo-facial, dijo que su carrera no está en el Plan de Contingencia del Gobierno.

El clamor de Diana Guerrero es que le permitan culminar los 4 semestres que le faltan en la misma institución y Jesica Vega, su compañera, añadió: “Nadie nos devuelve el tiempo que hemos dedicado a estudiar”.

Los estudiantes de Terapia Física reclamaron que no hay cupos en la Central para continuar sus estudios. “Nuestro pénsum académico es más práctico que el de la Central y ahí no hay cupos y estudiar en la Católica nos cuesta más, “¿quién va a pagar?”, señaló Sebastián Ramos, quien también estudio con crédito.

Docentes y administrativos tampoco ven su futuro claro. “Nuestro destino es incierto”, expresó Fátima Arias, secretaria de 43 años. “¿Cree que con mi edad voy a conseguir empleo?, tengo dos hijos que dependen de mí”.

A las 11:00, Carlos Carrillo, canciller de Unita, fue recibido por Augusto Espinosa, subsecretario de la Senescyt, a puerta cerrada. Mientras tanto, llegaron a la Plaza alumnos de las universidades Autónoma de Quito, Cristiana Latinoamericana y Og Mandino. La principal demanda fue la entrega del informe técnico de la evaluación.

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