23 de November de 2012 00:03

60 huelguistas desalojados del Coca-Codo

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Escoltados por dos vehículos de la Policía, la tarde de ayer fueron desalojados 60 trabajadores de Sinohydro, quienes realizaban un paro de actividades en el proyecto Coca-Codo Sinclair.

Los obreros pertenecían al frente de trabajo Embalse Compensador, ubicado a cuatro horas de Quito, en el km 176 de la vía que conecta con Lago Agrio.

Los trabajadores realizaban una huelga de brazos caídos junto con otros 400 de otros frentes, debido a maltratos y denuncias de insalubridad en la constructora china Sinohydro.

El proyecto Coca-Codo Sinclair, ubicado entre Napo y Sucumbíos, tiene un costo para el Estado de USD 1 979 millones. Fue adjudicado en el 2009 a Sinohydro, y será la mayor planta hidroeléctrica, con 1 500 megavatios de potencia en el 2017.

“¡No nos dejan bajar del bus!” gritaban los trabajadores desalojados del Embalse Compensador, quienes fueron trasladados en una unidad de la Cooperativa Petrolera. Ellos querían reunirse con un grupo de 400 compañeros, también en huelga.

Este último grupo se concentra fuera del proyecto desde el lunes pasado, en el coliseo del recinto Simón Bolívar, a 200 metros del ingreso al frente Embalse Compensador. Los 60 trabajadores desalojados fueron llevados a la población de Lumbaqui, donde pudieron bajar del bus, luego de que 10 policías del grupo Gema, vestidos con trajes negros, chalecos antibala, cascos y fusiles, permitieran su descenso.

Freddy Enríquez, uno de los desalojados, dijo que no sabe qué sucederá con sus empleos. Sudando por la alta temperatura del sector, con gafas y un uniforme azul de tela jean con las iniciales de Sinohydro, narra que la huelga se da por el maltrato, la falta de medicinas, la mala comida, falta de pago de horas extras, entre otros problemas.

Dice que ayer en la mañana llegó una comisión encabezada por Marcelo Ríos, representante de la empresa pública Coca-Sinclair (contraparte de Sinohydro en el contrato de construcción), quien indicó que si no trabajaban tenían que salir del proyecto. “Primero nos dijeron que nos revisarían los sueldos y que nos darían mejores materiales para trabajar. Pero después nos leyeron una lista de sanciones por hacer el paro: ser despedidos con visto bueno y ser arrestados de 8 a 16 años si dañábamos alguna de las maquinarias del proyecto por atentar contra el Estado. Solo por exigir nuestros derechos”.

No hubo acuerdo y Enríquez, al igual que el resto de trabajadores, fue obligado a salir del proyecto con sus pertenencias; todos fueron escoltados por 10 policías.

Los 60 obreros desalojados fueron a reunirse con cerca de 400 compañeros en el recinto Simón Bolívar. Allí, los obreros permanecen concentrados en un coliseo de cemento, sin paredes y semicubierto por una estructura de pilares de acero y techo de zinc. El lugar está custodiado por 40 policías. Allí juegan fútbol y escuchan música mientras llegan noticias de Quito sobre el paro. “Dormimos aquí, a la intemperie. Pero es mejor que los campamentos de los chinos”, dice Julio F., conductor de un tráiler, contratado por Sinohydro, mientras hace fila para recibir un plato de arroz con estofado de pollo, ensalada de tomate y un vaso de avena de piña. Este es el almuerzo que los trabajadores preparan en una cocina común, al lado del coliseo, prestada por una moradora del recinto Simón Bolívar.

“¡Cuchara en mano, cuchara en mano!”, dice Jose R., otro de los parados que trabajaba en el túnel de Casa de Máquinas, quien organiza la hora de almuerzo entre los huelguistas. “No se ha comunicado nadie de Sinohydro, ni nadie de Coca-Codo o de algún Ministerio para solucionar nuestra situación. Queremos trabajar con dignidad”, afirma. Cinco cartas de intención se han firmado entre el sindicato de Coca-Codo y la empresa Sinohydro, pero el malestar laboral continúa.

Testimonios

Javier Hernández. Obrero

‘No nos han reconocido el pago de horas extras’  

El personal chino nos contrata para hacer un trabajo y terminamos haciendo otro. No nos quieren reconocer todo el recargo por horas extras. Por ejemplo, el rol de pagos que me entregan dice que mi sueldo básico es de USD 328. El mes pasado trabajé 28 días. Casi los 30 días seguidos y apenas me pagaron USD 50 en horas extras. Se supone que los sábados, domingos y feriados tienen un recargo del 100% en horas laboradas, pero no nos reconocen. Si nos enfermamos de cualquier cosa nos dicen que no hay medicinas. La comida es pésima y tenemos que pasar en un mismo cuarto de 4 a 5 compañeros.

Marcelo Aguinda. Técnico  

‘Los guantes de tela solo duran una semana’

Hemos visto cómo compañeros han sido golpeados e insultados por el personal chino. Trabajo en el túnel de Casa de Máquinas y nos dan unos guantes de tela chinos para un mes y nos duran una semana. Nos entregan mascarillas de tela cuando necesitamos equipos industriales porque en un túnel salen gases contaminantes que afectan la salud. Un día nos avisaron que iban a ventilar el túnel y junto con otros tres compañeros salimos del lugar. De repente, uno de los capataces chinos nos gritó diciendo que por qué salíamos. No nos dejó regresar y nos mandaron a otra área para la cual no fuimos contratados.

Miguel Guzmán. Limpieza

‘La comida se prepara al lado de aguas servidas’  

Además de que la comida es pésima y escasa, el comedor de nuestro campamento está ubicado justo al lado de los tanques donde se tratan las aguas servidas. Cuando llega un fuerte viento la cocina y el comedor se llenan de un olor pestilente.  Hemos reclamado y no nos hacen caso. Estuve en el accidente del bus donde fallecieron dos compañeros. A la madre de uno le ofrecieron USD 30 000 de indemnización y no le han dado nada. A mí me mandaron al hospital del Chaco y por quedarme dos días me descontaron esos días de mi sueldo. Aún tengo dolores de cabeza. Me dicen que me cure con mi plata.

Vacas: No hay una solicitud de huelga

El Ministerio de Relaciones Laborales negó que se haya generado una huelga por parte de 200 trabajadores de la empresa china Sinohydro, constructora del proyecto hidroeléctrico Coca-Codo Sinclair.

El miércoles pasado, unos 40 obreros acudieron a la Asamblea Nacional para denunciar malos tratos, falta de equipo adecuado, descuentos de salarios, etc.  
Ante ello, el titular de la cartera de Estado, Francisco Vacas, señaló que las condiciones en la firma han mejorado y que existe  un inspector laboral que visita una semana al mes el proyecto.

Asimismo, explicó que no hubo huelga porque nunca se presentó una solicitud formal para realizarla. Lo que pasó, dijo, fue que hace tres semanas un grupo de trabajadores paralizaron la vía de acceso al proyecto, en virtud de lo cual Sinohydro presentó cuatro vistos buenos al Ministerio, los cuales están ahora en trámite.

Además, indicó que alrededor de 200 trabajadores se reunieron en un coliseo y dejaron de asistir a su trabajo impulsados por un asambleísta. Pese a ello  la obra nunca se ha paralizado.

“Ellos se han ido incorporando a sus puestos de trabajo. Hoy (ayer) se han incorporado en su totalidad”, señaló Vacas.

Sobre las denuncias de acoso sexual desde el Ministerio se indicó que eso es un caso que le compete a la función Judicial.

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