17 de April de 2011 00:00

26 tripulantes navegan rodeados de crudo

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La bandera roja que corona el mástil es una alerta de carga peligrosa en el buque Zaruma, de la Flota Petrolera del Ecuador (Flopec).

Y no es para menos, pues la nave lleva en sus entrañas petróleo, el cual es demandado por varios países en el Pacífico. El fin de semana pasado llegó al puerto de Balao, en Esmeraldas para cargar 800 000 barriles de Petroecuador, luego de haber permanecido un año llevando petróleo por diferentes puertos de América y Asia.

El viernes pasado, el Zaruma estaba anclado a 5,5 kilómetros de la costa ecuatoriana. Dos mangueras lo mantenían conectado con los tanques del Oleoducto Transecuatoriano (Sote). Hoy tenía previsto zarpar a EE.UU.



La cubierta roja del buque está repleta de válvulas y tuberías. En esta zona es prohibido usar teléfonos celulares, fosforeras, flash de cámaras y cualquier aparato que pueda generar una chispa.

En la parte frontal, una construcción blanca de cuatro pisos alberga la sala de control, el puente de gobierno, las oficinas y los camarotes para 26 tripulantes, quienes suelen comenzar su rutina diaria cada amanecer.

A las 05:30 comienza la actividad en la cocina del buque. Jorge Rivera, quiteño de 27 años, junto con el cocinero, hierven el agua y calientan el horno para elaborar pan. Media hora más tarde se sirve el desayuno: café con leche, pan, huevos, jugo de frutas y bistec de carne con arroz.

Los productos fueron escogidos la noche anterior de una bodega y dos cuartos fríos. Las envolturas están escritas en chino, árabe, inglés, ruso y español.

Luego de servido el desayuno, Rivera cuenta lo difícil que resulta trabajar separado de su joven esposa, y de las largas noches sin dormir cuando el barco se mueve mucho en altamar.

Desde las 07:00, tanto oficiales como marineros y técnicos comienzan a trabajar en diferentes tareas: mantenimiento, control y supervisión de navegación, entrega y recepción del petróleo, etc.

Tres salas de control son esenciales en el Zaruma. La primera es el puente de gobierno o puente de control, ubicado en un cuarto piso de la parte frontal del buque. Es una oficina ovalada de grandes ventanales donde se encuentra el timón que guía a la nave.

El capitán José Magues Martillo, toma el aparato circular, más pequeño que el volante de un automóvil, y explica que este timón equivale a la gran rueda que existía en los barcos antiguos.

La mayor parte del tiempo la embarcación se maneja bajo un sistema automático, a una velocidad promedio de 13,5 nudos (24,3 kilómetros por hora) en mar abierto. Por ejemplo, un viaje desde Esmeraldas hasta Panamá demora unas 33 horas.

Antes de emprender un viaje, el oficial de cubierta, Ramiro Vásquez, recibe las instrucciones del nuevo destino e introduce los datos de la ruta en una computadora, la cual se encarga del resto. Solo asume el control manual cuando el barco está llegando a un puerto y requiere precisión.

Dos pisos más abajo se encuentra la sala de Control de Carga, desde donde se abren y cierran las válvulas del Zaruma para recibir crudo o derivados de petróleo.

En la sala trabaja el mismo personal del puente de gobierno, ya que el barco debe estar detenido al entregar o recibir crudo.

Finalmente, dos pisos más abajo se encuentra una gran sala de máquinas, donde está el motor de la nave y los generadores de energía eléctrica (ver compartida).

El capitán del Zaruma explica que el buque ha visitado puertos de Panamá, Costa Rica, Estados Unidos, Rusia, Japón, China, Corea del Sur y Malasia.

Desde que Flopec recibió la embarcación en el astillero de Hyundai en Corea del Sur, en noviembre del 2009, fue contratado por la firma estadounidense Ursa Shipping Limited. Con esta compañía se firmó un contrato de operación por un año para trabajar en esa zona del Pacífico.

Flopec puso la embarcación y la tripulación y la empresa contratante indicaba los lugares para recoger y entregar el petróleo.

Para este mes, el buque fue contratado nuevamente por la empresa Ursa para transportar 707 000 barriles de petróleo.

El producto debe cargarse hasta hoy (domingo) en el puerto de Balao y será transportado hasta el puerto de Armuelles, en Panamá, donde recibirá otros 9 000 barriles para continuar su recorrido hasta el destino final: Long Beach, en California, Estados Unidos.

El capitán Magues fuma un cigarrillo en la sala de 'star', donde oficiales y tripulantes juegan cartas y ven televisión en sus tiempos libres, mientras cuenta que la tripulación en Flopec navega durante cinco meses seguidos antes de tomarse vacaciones.

La tripulación tiene cinco semanas de descanso para luego regresar al mar. Sin embargo, por la dinámica de los contratos los tiempos suelen extenderse hasta 10 meses seguidos de navegación. Es difícil, reconocen los marinos, pero así es su trabajo.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (2)
No (0)