17 de noviembre del 2016 00:00

Los negocios ubicados en las zonas cero se reactivan

En el centro de Manta se reparan los locales situados en el perímetro de la zona cero. Fotos: Mario Faustos / EL COMERCIO

En el centro de Manta se reparan los locales situados en el perímetro de la zona cero. Fotos: Mario Faustos / EL COMERCIO

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Washington Paspuel
Redactor
wpaspuel@elcomercio.com (I)

Los negocios ubicados en las zonas afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril intentan recuperar su ritmo habitual.

Los propietarios empezaron a retornar a sus locales, ubicados en las denominadas zonas cero de las ciudades de Manta y Portoviejo, en Manabí. Son las áreas más afectadas por el fuerte sismo.

Otros hacen refacciones, mientras esperan la decisión de las autoridades de reabrir esas zonas restringidas. El pasado lunes, el Comité de Operaciones de Emergencia cantonal reiteró su decisión de abrir en su totalidad la zona cero de Manta, aunque hasta ayer, 16 de noviembre del 2016, se mantenían las vallas y la custodia de personal militar.

Los negocios quieren estar listos para diciembre, mes en el que esperan recuperar las ventas que perdieron debido al cierre de sus locales.

Ana Zurita, propietaria de la Ferretería Don Pepín, entre la calle 101 y avenida 108, en Manta, retornó hace tres semanas. Su local estaba dentro de la zona cero y no pudo abrir durante seis meses.

“Alquilamos un lugar y ahora regresamos al local, después de obtener los permisos de reparación y de que se abriera el tramo de la calle”. Este local está afectado en un 40% de su estructura. Su propietaria espera en diciembre vender un 30% más de lo que ha obtenido en estos últimos meses. En diciembre pasado, sus ventas fueron un 50% superiores a los meses previos.

Según la Federación de Cámaras de Comercio de Manabí, unos
11 500 negocios en Manta y Portoviejo
fueron afectados por el terremoto de abril pasado. La presidenta del gremio, Lucía Fernández, indicó que 6 500 de esos negocios estaban ubicados en Manta, con un 40% en la denominada zona cero.

Marian Cedeño espera también tener su local listo para las ventas de diciembre. Ella es parte de los 1 800 negocios que se instalarán en igual número de módulos que tendrá la Plaza Comercial Nuevo Tarqui.

Los negocios en Portoviejo se preparan para atraer compradores en diciembre.

Los negocios en Portoviejo se preparan para atraer compradores en diciembre.

Este es un complejo comercial que construye el Gobierno para los comerciantes afectados por el sismo. La obra se levanta en un área de 4,8 hectáreas en el ingreso a la urbe. Cedeño dice que ocupará un módulo de 3 metros por 2,40 metros, y estaría listo a mediados de este mes. “Ahora alquilo un local pequeño, pero es muy caro y está bastante lejos”.

Otros comerciantes de Manta prefirieron no esperar la ayuda estatal. Se agruparon y levantaron nuevos locales frente a la plaza comercial que construye el Gobierno.

Ahora se ubican en un predio de cuatro hectáreas adecentado por la Prefectura de Manabí. Los comerciantes adquirieron contenedores y los modificaron para instalar allí sus negocios.

Quiri Bravo, dirigente de este grupo de comerciantes y dueño de uno de los locales, comenta que el costo promedio de cada contenedor fue de USD 1 200. “Son una excelente opción, son económicos y se los puede modificar con facilidad”.

En este lugar se instalaron 285 comerciantes en 260 contenedores. Hasta allí se trasladaron los negocios medianos de calzado, electrodomésticos, ferreterías; y los pequeños, que comparten los contenedores.

Comercial El Arbolito, un supermercado local, abrió la primera semana de este mes dentro de 10 contenedores modificados, a un costo de USD 70 000. Su anterior local, en el centro de Manta, se destruyó totalmente. “Nuestros proveedores nos están ayudando, ahora nos colaboran con productos gratis, para que nosotros en diciembre podamos armas promociones y ofrecer descuentos”, indicó Johanna Ganchozo, la administradora.

En Portoviejo, los negocios también apresuran los trabajos de reparación, luego de que sectores de la zona cero empezaran a ser abiertos.

Raúl Morales, propietario de la Ferretería El Cable, reabrió su negocio hace dos semanas, cuando se habilitó la calle Alajuela. Él espera que la totalidad de la zona esté abierta hasta diciembre, para que retorne el movimiento al sector. “Antes del terremoto vendía USD 10 000 al mes, esperamos en diciembre al menos poder vender la mitad”.

Según el Municipio de Portoviejo, hasta octubre pasado se había habilitado la circulación en un 85% de la zona cero, que originalmente comprendía 88 manzanas.

En contexto

Los comerciantes afectados por el terremoto, en Portoviejo y Manta, esperan que las autoridades habiliten totalmente las zonas cero de ambas ciudades, hasta diciembre, para poder recuperar las ventas que perdieron por el cierre de sus negocios.

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