20 de agosto de 2017 16:48

Municipio demolió las primeras casas expropiadas para construir el nuevo puente Guayaquil-Samborondón

Casas derrumbadas en la cooperativa Juan Pablo II (sector El Limonal), en el norte de Guayaquil, al fondo otras viviendas de hasta tres plantas quedaron pendientes de una nueva resolución, pues debían ser derrocadas a la mitad. Foto: Mario Faustos / EL CO

Casas derrumbadas en la cooperativa Juan Pablo II (sector El Limonal), en el norte de Guayaquil, al fondo otras viviendas de hasta tres plantas quedaron pendientes de una nueva resolución, pues debían ser derrocadas a la mitad. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

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Alexander García
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En un amasijo de varillas y láminas de zinc retorcidas, de pedazos de bloque y concreto, quedaron convertidas las primeras ocho viviendas expropiadas y demolidas por el Municipio de Guayaquil como parte de la construcción del nuevo puente sobre el río Daule, que unirá a los cantones Samborondón y Guayaquil.

Las viviendas derrocadas el pasado jueves 17 de agosto del 2017 en la cooperativa Juan Pablo II (sector El Limonal), en el norte de Guayaquil, estaban asentadas donde se construirá el ramal 2 del nuevo eje vial financiado por los dos cantones.

Hasta este domingo 20 de agosto los escombros permanecían en las inmediaciones del lugar donde desembocará en Guayaquil parte del tráfico del nuevo puente. Aún quedó pendiente la intervención de viviendas que tienen prevista su demolición parcial, pues el Municipio informó inicialmente de la expropiación de 16 viviendas.

Las familias afectadas, que temían quedarse sin compensación económica pese a vivir en el sector de invasión por más de 20 años, recibieron el pago de indemnizaciones por el valor de la construcción, pues nunca lograron legalizar los terrenos.

“En promedio recibimos la mitad del avalúo total, entre USD 25 000 y USD 30 000 por viviendas de una planta, es menos de lo que esperábamos, pero nos permite comenzar de nuevo, agradecemos la intervención de los medios”, indicó Alfredo Acosta, cabeza de una de las familias desalojadas, que ahora vive en alquiler a dos cuadras del lugar.

Vista de los restos de una vivienda, con una laguna de oxidación de fondo y los avances de la construcción del nuevo puente sobre el río Daule. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Vista de los restos de una vivienda, con una laguna de oxidación de fondo y los avances de la construcción del nuevo puente sobre el río Daule. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

La Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Emapag) gestionó el acuerdo con los moradores. Los predios pertenecieron al Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV), que en los años 90 los cedió en comodato a la empresa Cantonal de Alcantarillado, para la expansión de sus lagunas de oxidación en la zona. Una parte de los terrenos, a un lado de la autopista Narcisa de Jesús, fue posteriormente invadida.

Los propietarios de otras tres viviendas de dos y tres plantas están en espera de nuevos estudios, que estarían listos a mediados de la próxima semana.

La casa de José Criollo, quien reside por 25 años en el sector, tiene una marca roja de derrocamiento a mitad de la vivienda. “Estamos preocupados, la demolición parcial implicaría prácticamente la destrucción de toda la vivienda, aún no hemos desalojado a la espera de una resolución”, indicó Carlos Criollo, hijo del dueño del inmueble.

El nuevo puente sobre el Daule tendrá una extensión de 780 metros y se constituye en una solución alternativa para el atasco vehicular de las horas picos en la avenida Pedro Menéndez Gilbert y en el Puente de la Unidad Nacional, en el ingreso de Samborondón a Guayaquil. El consorcio Enlace 780, a cargo de la construcción, prevé entregar la obra en el primer trimestre del 2018. El presupuesto es de USD 71,9 millones.

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