14 de April de 2014 12:32

Ola de sismos mantiene en vilo a los nicaragüenses

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Nicaragua amaneció este lunes 14 de abril, temblando por cuarto día tras una ola de sismos que mantiene en vilo al país, donde ha dejado un muerto, 40 heridos y más de 2 000 viviendas dañadas, informaron fuentes oficiales.

“Nicaragua lleva cuatro días de actividades (sísmicas) altamente peligrosas para la seguridad de la vida de la población”, advirtió el presidente, Daniel Ortega, en un mensaje a la nación la madrugada de este lunes, después de que Managua fuera zarandeada por un temblor de 5,6 grados en la escala de Richter, que causó pánico en la población.

El sismo ocurrido cerca de la medianoche del domingo a 1 km del pequeño volcán Apoyeque, a la orilla del Lago Xolotlán que bordea a los departamentos de Managua y León (noroeste) , fue seguido por más de 40 réplicas de menos de 4 grados, pero superficiales, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) .

Los temblores activaron peligrosas fallas en Managua, que son evaluadas por Ineter y expertos en sismología que llegaron de Cuba y Venezuela en las últimas horas, indicó a medios oficiales la portavoz del gobierno, la primera dama Rosario Murillo.

Las réplicas mantuvieron en la zozobra a la capital de más de 1,5 millones de habitantes, muchos de los cuales amanecieron en las calles o durmieron cerca de las puertas por temor a nuevos sismos, como el que destruyó Managua en 1972 y que dejó más de 10.000 muertos y muchos desaparecidos.

“Sentí pánico, pero agarré a mi hijo, lo sujeté y fuimos a un área más segura”, afirmó la profesora Esperanza García, que vive al sur de la capital.

El temblor del domingo dejó al menos 21 viviendas destruidas o dañadas, reportó un alto funcionario de la alcaldía de Managua, Fidel Moreno, a medios oficiales.

Los sismos de estos cuatro días tuvieron lugar a escasa profundidad en las cercanías de los volcanes Momotombo y Apoyeque y se han sentido con fuerza no sólo en Managua sino también en los departamentos de León, Granada, Boaco, Madriz y Carazo.

Las autoridades mantienen la alerta roja que declararon el jueves tras un primer terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter, ocurrido a diez km de profundidad y a 20 km al norte de la capital, cerca del volcán Apoyeque.

Un segundo temblor fuerte, de 6,1 grados Richter y a 113 km de profundidad, se registró el viernes a 60 km al suroeste de Managua, cerca del volcán Momotombo, también a orillas del Xolotlán.

Ambos temblores fueron seguidos por más de 1.000 réplicas de menor magnitud, que bajaron de intensidad el sábado y se reanudaron el domingo.

Los expertos creen que los dos primeros terremotos pudieron haber “activado las fallas que van debajo de la ciudad de Managua”, dijo Murillo.

“Estamos obligados a elevar al máximo las medidas de seguridad por responsabilidad con nuestro pueblo, hijos, familias”, exhortó Ortega.

  • Sin bajar la guardia

Los especialistas y el gobierno consideran que el peligro sísmico sigue latente y que no hay que bajar la guardia.

“Tenemos que seguir atentos a las orientaciones [...] para no lamentar [más] pérdidas humanas”, llamó el domingo el cardenal Leopoldo Brenes.

El gobierno tiene previsto iniciar este lunes la reconstrucción en 17 ciudades afectadas por los terremotos del jueves y viernes pasado, la mitad de las cuales están cerca del Xolotlán, anunció el domingo Murillo.

Los daños serán reparados con recursos propios, la ayuda de países amigos como Ecuador y Venezuela y la empresa privada nicaragüense.

La ayuda se concentrará en las ciudades más afectadas de Nagarote, Mateare y Managua, situadas a orillas del Xolotlán.

  • Xolotlán, amenaza latente  

Según Ineter, por debajo de Managua, que ya fue destruida por primera vez en 1931, pasan unas 16 fallas sísmicas activas y superficiales que confluyen en el Lago Xolotlán.

La ciudad está además rodeada de decenas de centros volcánicos con diferentes grados de actividad.

“Estamos llenos de lagos, lagunas, volcanes y también atravesados por fallas. Es parte de nuestra vida que tenemos que reconocer como una realidad preparándonos”, indicó Murillo.

Fue en el Lago Xolotlán, de una superficie de 1.049 km2, donde se originó en 1972 el terremoto que destruyó Managua, una ciudad fundada en 1819 sobre suelos blandos de origen volcánico y que 33 años después fue declarada capital de Nicaragua.

 

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