La estampilla más famosa del mundo sale a subasta en Nueva York

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Nueva York. AFP

La estampilla más famosa del mundo, un raro ejemplar emitido en 1856 en la Guyana Británica, será puesta en subasta en junio en Nueva York, y podría marcar un récord mundial de hasta 20 millones de dólares, anunció el viernes Sotheby's.

"Ningún sello postal es más raro que el único ejemplar sobreviviente de la Magenta de un centavo de la Guyana Británica, una emisión única y modesta de un penique de 1856, y ningún sello postal es más valioso: cada una de las tres veces que salió a subasta, estableció un nuevo récord", afirmó Sotheby's en un comunicado.

El remate de la estampilla, que ha sido vista en público por última vez en 1986, tendrá lugar el 17 de junio en Nueva York, señaló la tradicional casa de remates, que la ha valuado "entre 10 y 20 millones de dólares".

El récord mundial para una estampilla lo tiene la "Tre Skiling", un sello postal sueco emitido en 1855 y vendido en 1996 por unos 2,2 millones de dólares.

La Magenta de un centavo está en manos de los herederos del estadounidense John du Pont, quien la compró en 1980 por un precio récord por aquel entonces de 935 000 dólares.

Emitido por la oficina de correos de Georgetown, la capital de la Guyana británica (actual Guyana), el ejemplar no tiene ninguna perforación y está impreso en negro sobre papel magenta, con la imagen de un buque y el lema de la colonia "Damus Petimus Que vicissim" (Dar y esperar a cambio) .

"Para mí, como estudiante coleccionista de estampillas, es un objeto mágico, la verdadera definición de rareza y valor: rareza inalcanzable y valor extraordinario", dijo el director de proyectos especiales y presidente del departamento de libros de Sotheby's, David Redden.

Una leyenda de la filatelia

Parte de la leyenda del sello proviene de su historia, ya que fue "redescubierto" en 1873 por un niño escocés de 12 años que vivía en Demerara, un pueblo de Guyana, quien la halló entre las cartas de su abuelo.

Como no existía en los catálogos, fue vendida en principio por un monto modesto, antes de que los especialistas se percataran de su valor único.

El conde Philippe la Renotière von Ferrary, quizás el coleccionista más importante de su época, tuvo la estampilla entre fines de siglo XIX y principios del siglo XX, y al morir su colección fue donada al Museo de Correos de Berlín.

El sello pasó a manos de Francia tras el final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) , como parte de las indemnizaciones impuestas a Alemania, y en 1922 fue adquirido en subasta por el magnate textil estadounidense Arthur Hind, quien pagó un monto récord por entonces de 35.000 dólares.

Hind dejó indicado en su testamento que a su muerte el sello debía ser vendido para beneficio de sus herederos, pero cuando esto ocurrió en 1933 su mujer se negó a hacerlo.

La viuda de Hind recién vendió la Magenta de un centavo en 1940 al australiano Frederick Small, residente en Florida (sureste de EEUU) , por 40.000 dólares.

Small conservó el sello durante 30 años, hasta que en 1970 cambió de manos nuevamente al ser adquirido por USD 280.000 por un consorcio de inversores de Pensilvania (este de EEUU) .

El multimillonario y filántropo John Eleuthere du Pont, también de Pensilvania, lo compró en otra subasta diez años después.

Se cree que la Magenta ha estado guardada en la bóveda de un banco desde 1997 cuando su dueño fue condenado a prisión por el asesinato de Dave Schultz un año antes. Du Pont murió en la cárcel en 2010.

Como parte de la campaña previa al remate, el sello postal será exhibido en Londres y Hong Kong antes de regresar a Estados Unidos, indicó Sotheby's.

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