20 de January de 2014 12:11

El cierre de Guatánamo no se concreta tras cinco años de Obama en la presidencia

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El hecho de que Guantánamo siga estando abierta, cinco años después de que el presidente Barack Obama firmase la orden ejecutiva para cerrar ese centro de detención, es un “ejemplo evidente del doble rasero adoptado por Estados Unidos en el campo de los derechos humanos”, sostuvo hoy la organización Amnistía Internacional (AI).

La orden ejecutiva firmada el 22 de enero de 2009, que disponía el cierre de Guantánamo en el plazo de un año, fue una de las primeras decisiones tomadas por Obama tras asumir el cargo, recordó Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía en las Américas.

“Cinco años después, esa promesa se ha convertido en un fallo en el campo de los derechos humanos que amenaza con manchar el legado del presidente Obama, como ya sucedió con su predecesor" (George W. Bush), agregó.  

Amnistía Internacional recordó que, a 12 años de distancia de las primeras llegadas de detenidos al penal, pensado para tener encarcelados a sospechosos de la red terrorista de Al Qaeda, actualmente aún siguen en Guantánamo más de 150 presos, la mayor parte de los cuales sin acusación ni proceso.

Solo un puñado de detenidos está afrontando un proceso en el ámbito del sistema de las comisiones militares que, según la organización humanitaria, no respeta las garantías internacionales del juicio justo. De los casi 800 detenidos en Guantánamo, menos del 1% fue condenado por las comisiones militares y en la mayor parte de los casos tras alcanzar un acuerdo.  

Según subrayó la organización, Estados Unidos se espera de otros países lo que ellos se niegan a hacer: acoger a detenidos liberados que no pueden ser repatriados por falta de garantías de seguridad. Ante esa situación, aquellos presos que han obtenido una sentencia de excarcelación siguen en Guantánamo.

La entidad recordó a este respecto el caso de los tres chinos de etnia uigur que fueron enviados a Eslovaquia el pasado diciembre, cinco años después de que un tribunal federal hubiese considerado ilegal su detención.

Más de 70 detenidos, en su mayoría yemeníes, fueron autorizados a ser trasladados pero Estados Unidos apeló a la situación de seguridad en su país para retrasar su salida de la prisión establecida en la base de Guantánamo.  

“Año tras año, mientras tenían abierto Guantánamo, Estados Unidos ha seguido proclamando su compromiso con los modelos internacionales sobre derechos humanos: si cualquier otro país hubiese sido responsable del vacío de derechos humanos representado por Guantánamo habría seguramente atraído la condena de Estados Unidos” , indicó Guevara Rosas.

“Desde hace mucho tiempo es necesario que Estados Unidos ponga fin a este doble rasero”, subrayó la representante de Amnistía, llamando a las autoridades estadounidenses a garantizar investigaciones independientes e imparciales sobre todas las denuncias creíbles de violaciones de los derechos humanos cometidas en Guantánamo y otros centros de detención.

Las conclusiones de estas investigaciones deberían hacerse públicas y todo aquel que fuese juzgado responsable de crímenes de derechos internacional debería ser llevado ante la justicia, independientemente de su actual o pasado rango, sostuvo.

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