5 de agosto de 2017 11:46

Rohaní, investido presidente, tiende la mano al mundo pero advierte a rivales

El presidente de Irán, Hasan Rohaní (der.), junto al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí (izq.), durante una ceremonia en Teherán, Irán el 3 de agosto de 2017. EFE

El presidente de Irán, Hasan Rohaní (der.), junto al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí (izq.), durante una ceremonia en Teherán, Irán el 3 de agosto de 2017. EFE

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Agencia EFE

El clérigo moderado Hasan Rohaní, investido el sábado 5 de agosto de 2017 presidente de Irán para un segundo mandato, tendió la mano a una mayor cooperación con la comunidad internacional pero advirtió a sus “enemigos” contra amenazar a Teherán o romper el acuerdo nuclear.

Rohaní tomó posesión del cargo en una multitudinaria ceremonia en el Parlamento iraní a la que asistieron delegaciones de un centenar de países y organizaciones internacionales, una presencia extranjera sin precedentes en una investidura en Irán.

En su discurso, el mandatario aseguró que su país “no será el primero en incumplir el acuerdo nuclear”, firmado en julio de 2015 con seis grandes potencias, pero subrayó que “no se quedará de brazos cruzados ante las violaciones de EE.UU.”. “Cualquier violación del acuerdo se enfrentará a la respuesta unida del pueblo y el gobierno de Irán”, amenazó Rohaní, que tomará -agregó- “medidas oportunas” al respecto.

El pacto, rubricado por EE.UU., China, Rusia, el Reino Unido, Francia, Alemania e Irán, limita las capacidades atómicas iraníes a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

Sin embargo, Washington impuso la semana pasada nuevas sanciones contra Teherán por su programa de misiles y su apoyo a algunos grupos armados, lo que Irán considera una violación del acuerdo nuclear.

En este sentido, Rohaní expresó su apoyo a las Fuerzas Armadas y al cuerpo de los Guardianes de la Revolución, así como a sus programas armamentísticos, y aseguró que Irán está preparado para defenderse.

También criticó que la injerencia de potencias extranjeras mediante la venta de armamento en Oriente Medio es la que ha causado “el caos y las crisis” en la región, donde abogó por “el diálogo para restaurar la estabilidad”. “El camino de este país es la interacción constructiva con el mundo y también con los países vecinos”, afirmó Rohaní, quien instó a una cooperación basada en el “respeto mutuo”.

Durante su alocución, el presidente repasó los logros de su primer mandato (2013-2017), citando la estabilidad en el mercado de divisas, la reducción de la inflación, el aumento de la producción de petróleo y gas y la creación de empleo.

Aunque insistió en que ha habido “grandes” inversiones en infraestructuras, se ha reducido la brecha entre ricos y pobres y han mejorado la educación y la sanidad en el país, reconoció que se debe dinamizar la economía y afrontar retos como el desempleo juvenil y la crisis del agua.

Entre los invitados a la ceremonia destacó la presencia de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y de los presidentes de Irak, Fuad Masum, y Afganistán, Ashraf Ghani.

De la parte europea participaron delegaciones de una veintena de países, como España, encabezada por el presidente del Senado, Pío García-Escudero, mientras que de América Latina acudieron, entre otros, el vicepresidente cubano, Ulises Rosales del Toro, y el ministro ecuatoriano del Interior, César Navas.

Mogherini se reunió antes de la investidura con Rohaní y con el ministro de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, quienes denunciaron los intentos de EE.UU. por romper el acuerdo nuclear y pidieron a Europa que interceda para que se cumplan los compromisos del pacto.

Tras su juramento hoy como presidente y su ratificación el jueves por el líder supremo, Alí Jameneí, Rohaní dispone de dos semanas para formar un nuevo gobierno, en el que se espera continúen figuras clave como Zarif y entren algunas mujeres como ministras.

El amplio respaldo popular a Rohaní en las elecciones del pasado mayo, en las que obtuvo el 57 % de los votos, y el apoyo internacional mostrado en la toma de posesión, facilitarán probablemente la labor del presidente frente a los sectores más conservadores de la República Islámica.

Consciente del desafío que suponen estas diferencias, el clérigo moderado llamó al "consenso y la cooperación" entre los poderes del Estado: “La unidad siempre ha sido la clave de nuestra victoria ante las amenazas de los enemigos”, subrayó.

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