10 de febrero de 2017 21:11

El caso de mexicana deportada revela la nueva 'realidad' que viven indocumentados

Fotografía cedida por El Imparcial que muestra a la mexicana Guadalupe García de Rayos (centro) durante una visita al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas este jueves, 9 de febrero de 2017, en Nogales (México). EFE

Fotografía cedida por El Imparcial que muestra a la mexicana Guadalupe García de Rayos (centro) durante una visita al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas el jueves 9 de febrero de 2017, en Nogales (México). EFE

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Agencia EFE

La deportación esta semana de la inmigrante mexicana Guadalupe García de Rayos revela la nueva "realidad" que viven millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos y que la Administración del presidente Donald Trump ya comenzó a cumplir sus amenazas de aumentar los arrestos y deportaciones masivas.

"Las nuevas prioridades de deportación establecidas por la Administración Trump ya están comenzando a tener un efecto devastador para la comunidad", dijo a Efe Ray Ibarra, abogado de inmigración que representa a García de Rayos.

La deportación este jueves de la inmigrante acaparó la atención a nivel nacional por ser una de las primeras deportaciones bajo las nuevas directrices migratorias del presidente Trump.

A pesar de ser madre de dos ciudadanos estadounidenses, de haber vivido durante más de 20 años en este país y de haber pagado sus impuestos, García de Rayos fue deportada, separada de su familia por el delito de haber utilizado documentos migratorios que no le correspondían.

García de Rayos, de 35 años, fue arrestada en 2008 en una redada dirigida por el exalguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, en un negocio donde predominaban los inmigrantes.

Fue acusada de utilizar un número de Seguro Social que pertenecía a otra persona para obtener un trabajo en el parque de diversiones Waterworld, en Glendale, un suburbio de Phoenix.

"Vemos que cualquier persona que tiene un proceso migratorio abierto y que ya tienen varios años con él, pueden ser ahora una prioridad para ser deportados", dijo el abogado.

Explicó que para muchos inmigrantes indocumentados como García de Rayos, especialmente aquellos que ya se encuentran enfrentando un proceso migratorio, las posibilidades de regular su estatus migratorio son prácticamente inexistentes.

Prácticamente la única opción que tienen ahora los inmigrantes indocumentados es tratar de pelear sus casos ante un juez de esta área, una vez que hayan sido detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Esto, luego de haber fracasado los esfuerzos de la Administración del expresidente Barack Obama de establecer el programa de Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA), que hubiera protegido de la deportación a los progenitores de ciudadanos estadounidenses, y la falta de una reforma migratoria a nivel federal.

Los indocumentados con hijos estadounidenses pueden esperar a que estos cumplan la mayoría de edad para tramitarles una residencia, pero de acuerdo a la ley federal si entraron a este país de manera ilegal, quedarán castigados hasta por 10 años, negándoles regresar para regular su estatus.

Y lo mismo puede pasar a aquellos que se casen con un ciudadano estadounidense.

Ybarra aclaró que cada caso es diferente por lo que cada inmigrante debe consultar con un abogado especializado para analizar su caso y sus opciones. "Especialmente aquellos que tienen un récord con la policía o que fueron arrestados", agregó.

Mientras tanto, García de Rayos aseguró en entrevista previa con Efe que no se arrepiente de haber vivido en Estados Unidos y aseguró que continuará luchando por el bienestar de sus hijos quienes seguirán estudiando en Arizona.

"Todos sabemos que en México no hay futuro para mis hijos, solo pido al presidente Trump que pare las deportaciones, el daño no es para nosotros, sino para nuestros hijos", manifestó García de Rayos, quien actualmente se encuentra en un albergue en Nogales, Sonora (México).

La deportación de la mexicana revela también el riesgo que corren los indocumentados que usan documentos falsos, al pasar de ser considerado delito menor a criminal con el nuevo gobierno, alertó Daniel Rodríguez, abogado en Ley de Inmigración y Derecho a la Familia en Arizona.

"Anteriormente solo se catalogaba como un delito civil, pero con Trump subieron de categorías y ahora se cataloga como un delito criminal que puede ser clasificado como robo de identidad, como fue el caso reciente de Lupita (Guadalupe García de Rayos), la madre deportada", detalló.

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