30 de enero de 2017 19:04

El Movimiento por la Salud del Ecuador plantea una revisión integral de la política pública

El primer encuentro de los ocho candidatos a la Presidencia de Ecuador será el domingo 5 de febrero de 2017 en el Diálogo Presidencial 2017 de EL COMERCIO.

El primer encuentro de los ocho candidatos a la Presidencia de Ecuador será el domingo 5 de febrero de 2017 en el Diálogo Presidencial 2017 de EL COMERCIO.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 2
Sorprendido 0
Contento 0

El domingo 5 de febrero del 2017 se realizará el Diálogo Presidencial 2017, en el que participarán los ocho candidatos a la Presidencia de la República de Ecuador. Las elecciones se realizarán el 19 de febrero del 2017.

EL COMERCIO ha abierto este espacio para recibir las propuestas de la sociedad civil organizada, de cara al diálogo con los candidatos.

Recuerde que puede escribirnos al correo electrónico politica@elcomercio.com.

A continuación, la propuesta que hemos recibido del Movimiento por la Salud del Ecuador.

"Estimados señores El Comercio: adjunto el manifiesto elaborado por el Movimiento por la Salud del Ecuador, colectivo de profesionales multidisciplinarios comprometidos por la salud del Ecuador, como insumo para el Diálogo Presidencial impulsado por ustedes, sobre un tema de trascendencia para toda sociedad, al que lamentablemente en nuestro país no se le otorga importancia política.

Manifiesto por la Salud del Ecuador

El Movimiento por la Salud del Ecuador (MSE), organización de la sociedad civil integrada por profesionales multidisciplinarios comprometidos con la salud del país nos dirigimos a la opinión
pública nacional; a candidatas y candidatos a dignidades ejecutivas y legislativas para manifestarles lo siguiente:


1. La política sanitaria ecuatoriana ha mantenido una orientación general errada, con la preeminencia de un enfoque curativo, materializado en infraestructura - especialmente hospitalaria - en desmedro de la promoción de la salud y la prevención de enfermedad. En algunas administraciones, así como en los periodos de estabilidad ministerial se registraron valiosos aciertos, lamentablemente discontinuados por el crónico vaivén institucional.

2. Ecuador experimenta un sostenido incremento de problemas crónicos no transmisibles, en particular enfermedades cardiocirculatorias, hipertensión y diabetes. Cáncer, accidentes,
violencia, problemas de salud mental, pero también infecciones respiratorias y tropicales configuran el perfil más frecuente de causas de muerte y enfermedad.

3. Estos problemas-según amplia experiencia internacional-no pueden ser resueltos con modelos curativos y hospitalarios, sino desde sólidas políticas que priorizan la promoción y prevención, e incluyen acciones intersectoriales sobre determinantes básicos de la salud (empleo, ingreso, educación, alimentación, vivienda, agua y saneamiento, etc.) para incidir sobre desigualdades y exclusiones aun no superadas.

4. En este contexto, la Constitución vigente retomó avances previos relativos al derecho a la salud y al Sistema Nacional de Salud, la promoción de la salud y la prevención de enfermedades. Dispuso la implementación de un modelo de atención familiar y comunitaria
con base en la atención primaria de salud; la conformación de la Red Pública Integral de Salud, incluyendo a la seguridad social; la gratuidad de la atención en los servicios públicos estatales, entre otros aspectos.

5. Sin embargo, inobservando tales mandatos y pese a que en la última década se incrementó sustancialmente el presupuesto para salud, la gratuidad se cumple a medias, el gasto se concentra en actividades curativas e infraestructura- megahospitales y privatización de la atención especializada de la enfermedad – postergando la inversión en actividades de alto impacto a través de la Atención Primaria de Salud. Por ello, no han disminuido como
deberían la mortalidad materna, el aborto en situaciones de riesgo y violencia sexual, el embarazo en adolescentes y la desnutrición infantil, entre otros indicadores.

6. También, la descoordinación entre los servicios del MSP y el IESS se ha mantenido intocada, lo que perpetúa crónicas duplicaciones e ineficiencias, sin lograr conformar un verdadero
Sistema Nacional de Salud, condición indispensable para lograr acceso equitativo y cobertura universal, como ejercicio efectivo del derecho a la salud.

Frente a este sucinto diagnóstico, consideramos que la respuesta orgánica del Estado, sustentada en evidencias, debería considerar los siguientes lineamientos para la Política
Nacional de Salud:


1. Entender la salud en su concepción integral, que trascienda el anticuado modelo asistencial curativo y, en consecuencia se priorice la prevención y promoción, velando por que las
decisiones en los ámbitos económicos, productivos, jurídicos, ambientales, educativos, entre otros, contribuyan a mejorar la salud de la poblacion, haciendo efectivo el enfoque de la OPS/OMS: “Salud en Todas las Políticas”.

2. Así mismo las políticas públicas deben incluir elementos innovadores que respondan a fenómenos globales tales como la transición demográfica con incremento de adultos mayores; la contaminación y cambio climático; cambios en patrones alimentarios; procesos migratorios, indetenible avance tecnológico, etc.

3. Priorizar con la debida asignación de recursos, la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, con participación protagónica de personas, familias y comunidades y plasmarlas en planes de salud desde espacios locales, en coordinación con gobiernos descentralizados, organizaciones de la sociedad civil y entidades desconcentradas, en especial de salud y educación.

4. Superar las brechas en agua potable y alcantarillado, particularmente en ciudades intermedias y pequeñas, así como a nivel rural. Prevenir o remediar la contaminación ambiental y los efectos del cambio climático, fortaleciendo la acción interinstitucional, intersectorial y de gobiernos locales.

5. Elaborar e implementar estrategias en respuesta a los trastornos alimentario-nutricionales y en particular para la reducción de la desnutrición infantil, malnutrición, sobrepeso y
obesidad general con acciones intersectoriales y estrategias sostenibles e integrales de largo plazo complementando las acciones sanitarias con las de carácter social y económico.

6. Implementar un Sistema Nacional Integrado de Salud de base pública que garantice el acceso universal de la población a redes integradas de servicios a nivel ambulatorio, hospitalario y de emergencias, durante todo el ciclo de vida mediante un Fondo Nacional de Salud de gestión desconcentrada y una sola historia clínica electrónica válida en todo el territorio nacional.

7. Fortalecer la Atención Primaria de Salud con equipos de salud multidisciplinarios en cada barrio y comunidad, corresponsables de la salud de familias a su cargo, para asegurar su acceso sin distingo de su condición social ó económica ni de su afiliación al IESS u otros seguros públicos y privados.

8. Estos equipos a más de tener capacidad para resolver las enfermedades cotidianas y de mayor frecuencia evitando traslados innecesarios y costosos a hospitales, serán responsables de identificar e intervenir sobre factores de riesgo y de promover estilos de vida saludable a nivel personal, familiar y comunitario.

9. Implementar efectivamente una Red Integrada de Servicios de Salud conectando unidades primarias con: centros especializados de diagnóstico y/o tratamiento sin internación, hospitalización domiciliaria, cuidados de enfermería domiciliarios, hospitales del día y hospitales convencionales, haciendo uso de modernas tecnologías de información y comunicación, con el sustento de apropiados marcos jurídicos, hoy inexistentes.

10. Potenciar la Red de Servicios de Salud con recursos tecnológicos como telemedicina o dispositivos móviles de monitoreo de pacientes. Utilizar, con adecuada regulación, la
provisión de servicios privados que coadyuven a los servicios públicos, así como reconocer e incluir a la medicina tradicional y medicinas complementarias.

11. Fortalecer al Ministerio de Salud como autoridad sanitaria nacional en sus capacidades de rectoría del sector salud para el desarrollo de políticas y planes nacionales de salud, su rol conductor, normativo y regulador, y el control y vigilancia sanitaria, entre otras funciones.

12. Desarrollar mecanismos de financiamiento suficientes y sostenibles conforme la normativa Constitucional, gestionados de manera mancomunada en un Fondo Nacional de Salud, para
asegurar el cumplimiento de las políticas y planes de salud, priorizando inversiones según criterios de población, necesidad, costo/efectividad, calidad del gasto y equidad distributiva.

13. Aplicar modelos de gestión pública eficientes y de calidad basados en auténticos principios de desconcentración y descentralización territorial de salud, que incluyan toma de
decisiones de acuerdo a necesidades locales y mecanismos de rendición de cuentas; transparencia, simplificación y desburocratización de registros técnico administrativos financieros, utilizando tecnologías automatizadas de información que agiliten los procesos.

14. Implantar un estatuto de carrera sanitaria que propicie el desarrollo del talento humano de salud, reconozca e incentive el cumplimiento de metas, dignifique su quehacer laboral y potencie sus capacidades de autorrealización. Desterrar del sector salud la politización, persecución y clientelismo laboral. Estimular una regulación justa de la práctica profesional en salud.

15. Impulsar la excelencia en la formación y educación continua del talento humano, en áreas de especialidad médica y de gestión de la salud pública, en coordinación con las entidades universitarias formadoras; y promover en todos los niveles la investigación científica orientada a la solución de los principales problemas de salud que afectan a la población.

16. Establecer un plan especial de cobertura de enfermedades catastróficas, tales como cáncer, malformaciones congénitas, insuficiencia renal crónica, entre otras, así como las denominadas raras ó huérfanas, mediante la constitución de un fondo exclusivo para tal fin, que asegure la cobertura universal, oportuna, gratuita y preferente como lo garantiza la Constitución.

17. Implementar una política que incentive la producción comercialización y consumo de medicamentos genéricos garantizando su calidad, seguridad, eficacia y precios justos, así
como normativas para el uso racional de los medicamentos e Insumos médicos en general.

18. Asegurar el acceso de todas las mujeres a los servicios de salud sexual y salud reproductiva, y a los cuidados durante el embarazo parto y postparto con respeto de su condición de género, libertad, valores y cultura, así como permitir la interrupción voluntaria del
embarazo, sin consecuencia punible en casos de violación, enfermedades graves que afecten al feto ó a la madre, y en otros, conforme lo dictamine la norma, con acompañamiento y respaldo posterior.

19. Respetar y observar irrestrictamente los principios de Ética Médica y Bioética en Salud Publica. En tal contexto estimular el desarrollo de la genética y temas conexos, así como procedimientos de fertilización asistida, entre otros.

20. Reducir la incidencia y prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas, a través de su abordaje como problema de salud pública y mitigar el impacto negativo con programas de
reinserción laboral y social.

Por último; considerando la importancia de un marco político-normativo adecuado para impulsar estas propuestas de cambio, nos parece inapropiado, inoportuno y apresurado el tratamiento legislativo actual del proyecto de ley Código Orgánico de Salud que amerita una discusión nacional seria, ampliamente participativa y técnicamente bien sustentada.

Quienes conformamos el Movimiento por la Salud del Ecuador ponemos este manifiesto en consideración de la diversidad de actores comprometidos con la salud del país, invitándoles a enriquecerlo, adherirse y hacer fuerza para promover a la salud como causa nacional, con miras a establecer políticas de salud de Estado, más allá de banderías electorales y coyunturas políticas, porque es éticamente inaceptable que se siga manteniendo el errático derrotero que ha tenido la salud en Ecuador.

Reiteramos también nuestra voluntad, como movimiento, por impulsar, apoyar y vigilar la adopción y aplicación de tales políticas, como un compromiso y pacto permanente por la salud de nuestra población y su consiguiente aporte al desarrollo nacional".

Fernando Sacoto A.
Médico Salubrista
Coordinador MSE

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (1)