13 de agosto de 2016 00:00

La morosidad creció en el crédito de consumo

Las personas que están en mora deben acercarse a las entidades bancarias para arreglar su situación y evitarse problemas mayores. Foto: Pavel Calahorrano - Archivo  / EL COMERCIO

Las personas que están en mora deben acercarse a las entidades bancarias para arreglar su situación y evitarse problemas mayores. Foto: Pavel Calahorrano - Archivo / EL COMERCIO

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Sebastián Angulo

El bajón en la economía nacional también ha impactado en la ciudadanía a la hora de pagar sus cuentas. La morosidad del crédito de consumo llegó a 8,57% en julio pasado, 1,32 puntos porcentuales más que igual mes del año pasado y casi tres más que en julio del 2014.

Además, se trata del índice más alto desde el 2003, frente a iguales meses, según datos de la Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca) y de la Superintendencia de Bancos. 
No obstante estas cifras, otros indicadores dan cuenta de que la tendencia de recuperación mostrada por la banca en el primer semestre -luego de la caída de los depósitos en el 2015- se mantuvo en julio.

Por ejemplo, el mes pasado los depósitos crecieron 1,7%, comparados con el mismo período del 2015. 
 Julio José Prado, director Ejecutivo de Asobanca, sostiene que el incremento de la morosidad “no es demasiado alto” y que la cifras están dentro de lo previsto. 
Sobre el incremento de la morosidad en el crédito de consumo, Prado explica que en una crisis económica este es precisamente el segmento que tiende a afectarse más. 


En este tipo de créditos, explica el titular de Asobanca, el tiempo de vencimiento o para que una persona sea declarada en mora es menor comparado con otro tipo de préstamos, según las normas de la Superintendencia de Bancos. 
En los créditos de consumo, dice Prado, las deudas son declaradas vencidas o entran en la categoría de mora luego de 15 días de atraso. Mientras que en los otros, los plazos son superiores a 30 días o, incluso, 60.


Banco Pichincha, a través de correo electrónico, asegura que la morosidad de la cartera de las entidades financieras ha subido, comparativamente, frente a años anteriores, por una pérdida de la capacidad de pago de los clientes. 
Para Produbanco, los datos de morosidad son un reflejo de la contracción de la actividad económica que también se ha evidenciado en diferentes indicadores de mercado, como el empleo o la menor recaudación de impuestos.


La entidad señala que el incremento de la morosidad, además de deteriorar los indicadores de la calidad crediticia de las instituciones, demanda mayores gastos para mantener adecuados indicadores de cobertura, así como en la gestión adicional que deben realizar para el seguimiento a los clientes que dejan de pagar.


María, de 29 años, es copropietaria de una empresa de catering en la capital y en abril del año pasado accedió a un crédito preaprobado de consumo por USD 3 300. 
Tiene tres cuotas vencidas, debido a que varios contratos de su negocio con diferentes firmas no se han concretado, por la situación económica del país. Por esta razón, las notificaciones del banco han comenzado a llegar. 
Ante esta situación, la emprendedora asegura que se acercará a la entidad bancaria en los próximos días para buscar reestructurar su deuda y, así, resolver su situación. 


Casos como estos han obligado a las entidades bancarias a plantear estrategias para recuperar, con mayor agilidad, su cartera vencida. 
Banco Pichincha ha creado un producto especial para 
el refinanciamiento y la reestructuración de deudas de sus clientes, que contempla un mayor plazo. La finalidad de esta medida es “que ellos puedan tener capacidad de cubrir, en primer lugar, sus necesi­dades básicas y luego pagar sus obligaciones, hasta que me­jore la capacidad de pago de la familia”.


Produbanco sostiene que, entendiendo la situación actual de los clientes, “se pueden tener acuerdos que permitan solucionar el problema hasta que el cliente pueda regresar a las condiciones que tenía antes de caer en mora”.

Wilson Mariño, especialista en finanzas personales, aconseja que en caso de presentar atrasos en los pagos de los préstamos, la persona acuda a la entidad bancaria para reestructurar su deuda. “Lo peor que puede hacer un cliente es esconderse, evitar los pagos o caer en mora. Incluso, la persona debe anticiparse si sabe que no va a alcanzar a pagar, sincerarse y pedir al banco una salida”, dice Mariño.


Si usted está en morosidad


Acuda al banco si perdió sus ingresos, para reestructurar su deuda. Esto demuestra voluntad de pago con la entidad bancaria.  


Fíjese en todos los términos y condiciones cuando refinancie su deuda con su banco, para que no tenga sorpresas. 


Recuerde tener un recordatorio cada mes del día que se realizan los pagos y llevar la cuenta de las transacciones.


Evite 
contraer deudas en épocas de inestabilidad o incertidumbre, porque corre mayor riesgo de mora.


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