18 de mayo de 2016 09:04

Moradores de barrio cercano a la Zona Cero de Tarqui reciben atención médica

Pediatría, medicina general odontología, oftalmología y psicología  se encuentran a disposición de las personas en Tarqui, provincia de Manabí. Foto: Santiago Sarango / EL COMERCIO

Pediatría, medicina general odontología, oftalmología y psicología se encuentran a disposición de las personas en Tarqui, provincia de Manabí. Foto: Santiago Sarango / EL COMERCIO

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Santiago Sarango

Cerca de la Zona Cero de Tarqui, centro de Manta, en las instalaciones de la escuela Luis Espinoza Martínez, más de 200 moradores del barrio 8 de Enero recibieron atención médica por parte cuerpo de galenos del Hospital Básico de la Fuerzas Armadas. Esta iniciativa es una campaña de salud desarrollada por los uniformados en la provincia de Manabí.

Para el Mayor de la Fuerza Área, Rubén Paladines, médico cirujano, las comunidades cercanas a las áreas devastadas por el terremoto de 7,8 en la escala de Richter, ocurrido el pasado 16 de abril, están siendo constantemente atendidas por las brigadas de salud que tienen como finalidad paliar las consecuencias que el evento natural provocó en la salud de los lugareños.

Pediatría y medicina general son las áreas con mayor demanda por parte de la ciudadanía. Pese a ello, otras especialidades como odontología, oftalmología y psicología también se encuentran a disposición de las personas.

En materia de psicología, el profesional Héctor Nieto Vinuesa, de 51 años de edad, expresa que los pobladores que se han acercado a recibir atención psicológica, en su mayoría, presentan cuadros de estrés postraumático y casos de trastornos de ansiedad. Para Vinuesa, pese al tiempo transcurrido desde el movimiento telúrico del 16 de abril, la angustia generada por la pérdida de seres queridos, bienes o propiedades necesita ser acompañada con procesos terapéuticos constantes.

Aurelia Ramírez, moradora del sector, llegó a la escuela para solicitar atención a su problema respiratorio generado por los procesos de demolición que se lleva a cabo en los alrededores del sector. Para Ramírez, las jornadas médicas deben cumplir con un seguimiento oportuno que permita evaluar la recuperación de los pacientes atendidos.

De igual manera, Alba Valdivieso, de 37 años de edad, comenta que los especialistas atendieron sus problemas de anemia y digestión, tanto en el diagnostico como en la medicación, pese a que sus padecimientos no tenían relación con el terremoto del 16 abril.

Sin embargo, ello no impidió que pueda acercarse al lugar a recibir atención médica. Según Paladines, ese es el objetivo de las campañas de salud: ofrecer acceso libre a todos los moradores de los sectores afectados, independientemente de sus necesidades en salud.

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