30 de enero de 2015 16:05

México, en vilo por delicada salud de nueve bebés tras explosión en maternal

Vista general minutos después de la explosión de un camión cisterna de gas cuando estaba abasteciendo al hospital Materno Infantil que colapsó el jueves 29 de enero de 2015, Ciudad de México (México). Foto: EFE

Vista general minutos después de la explosión de un camión cisterna de gas cuando estaba abasteciendo al hospital Materno Infantil que colapsó el jueves 29 de enero de 2015, Ciudad de México (México). Foto: EFE

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Agencia AFP

Un día después de la devastadora explosión de gas en una maternidad, México se mantenía este viernes angustiado por el delicado estado de salud de nueve bebés gravemente heridos, algunos de ellos con quemaduras en más del 80% de su cuerpo.

La explosión del hospital materno infantil de Cuajimalpa provocó la muerte a dos recién nacidas y una enfermera, causó lesiones a 73 personas entre ellas 18 en grave estado que sufren, principalmente, quemaduras y traumatismos craneoencefálicos.

Siete de los nueve bebés en estado delicado presentan quemaduras, uno de ellos tan graves que se estudia trasladarlo al prestigioso hospital infantil de Galveston, Texas (sur de EE.UU.), dijo el secretario de salud capitalino, Armando Ahued.

Recalcando que el pequeño está “muy bien atendido” en un hospital de Ciudad de México, Ahued señaló a la emisora MVS Radio que para poder llevarlo a Texas se necesita “estabilizarlo, porque sino correría riesgo en el momento del traslado, y también la aprobación de los padres”.

Actualmente siguen hospitalizadas 39 personas de las 73 heridas.

El estallido, aparentemente generado por una fuga de gas del camión cisterna que abastecía al hospital, ocurrió a primera hora de la mañana del jueves cuando se atendía a una veintena de mujeres embarazadas o que acababan de dar a luz, que tuvieron que huir despavoridas y salvar a sus bebés como pudieron.

Bebés sin identificar

México sigue conmovido con los relatos de madres que protegieron con sus cuerpos a sus hijos ante el desplome del techo, otras corriendo descalzas y semidesnudas con bebés en brazos y policías que rescataban a infantes de entre los escombros. Uno de esos bebés rescatados falleció en la tarde en el hospital.

El caos que generó la explosión llevó a que todavía este viernes haya nueve bebés sin identificar, de los 13 que siguen recibiendo atencion médica.

Autoridades les están sometiendo a pruebas de ADN dado que en el momento del estallido no llevaban brazalete, presumiblemente porque acudieron al centro para una consulta externa, y las autoridades quieren cerciorarse de que los entregan correctamente a sus padres.

“Tenemos algunos niños que, aparentemente, los papás nos dicen que es su niño pero no tenemos ninguna otra forma de demostrarlo”, explicó Ahued reconociendo que todas las familias de los recién nacidos están pasando por “un dolor muy fuerte” y se les está brindando apoyo psicológico.

Los proveedores de gas se defienden

Según las primeras investigaciones, un problema con la manguera del camión cisterna de la empresa Gas Express Nieto causó la fuga de gas, que ni siquiera pudieron detener los bomberos que llegaron minutos antes del estallido.

Los tres operadores del camión, que resultaron heridos, fueron detenidos el jueves y las autoridades han abierto una investigación preliminar por “ homicidio, lesiones y daño en propiedad ajena culposos ” , informó el alcalde de Ciudad de Mexico, Miguel Ángel Mancera.

Mientras la alcaldía analiza si debe seguir contratando los servicios de esta compañía, con la que trabaja desde 2007 y que abastece actualmente a 31 hospitales, el fiscal capitalino, Rodolfo Ríos, apuntó que se deben esperar los “exámenes periciales” para determinar las causas de la explosión y la responsabilidad de los trabajadores y la empresa.

De su lado, Gas Express Nieto aseguró que sus trabajadores cumplieron los protocolos cuando se produjo la fuga e incluso pidió que se investigue si pudo haber gas acumulado en las inmediaciones del maternal que también contribuyera a la magnitud de la explosión, que prácticamente hizo volar por los aires la edificación.

“Nuestros operadores siguieron el procedimiento que para estos casos está establecido. Se dieron los avisos correspondientes y se hizo un intento humano de cerrar la válvula del equipo, pero por la fuerte presencia de hidrocarburos no fue posible”, dijo Julio Larrondo, subdirector de la empresa, a Milenio Televisión.

Al transmitir su pesar a las víctimas y asegurar que se harán cargo de los daños, Larrondo dijo que sólo los peritos “ podrán determinar si se trató de un error (humano) o si pudo haber almacenamiento de gas o presencia de gas que no proviniera del equipo de transporte de nosotros”.

Los equipos de rescate concluyeron su tarea el jueves sin hallar más muertos entre las ruinas. Ya han sido retiradas más de 2.000 toneladas de escombros y aún faltan otras tantas por limpiar, informó el alcalde de Ciudad de México, que se comprometió a volver a construir el hospital.

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