17 de octubre de 2014 17:49

México intenta cerrar las puertas de América Latina al ébola

Vista del crucero Carnival Magic al que se le negó hoy, viernes 17 de octubre DEL 2014, el ingreso de un crucero a la isla de Cozumel (Caribe), en el que viaja una mujer que estuvo en contacto con la primera víctima de ébola en Estados Unidos. Foto: Gusta

Vista del crucero Carnival Magic al que se le negó hoy, viernes 17 de octubre DEL 2014, el ingreso de un crucero a la isla de Cozumel (Caribe), en el que viaja una mujer que estuvo en contacto con la primera víctima de ébola en Estados Unidos. Foto: Gustavo Villegas/ EFE.

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Por Yemeli Ortega. AFP
México

México, puerta de entrada a Latinoamérica desde Estados Unidos, intenta levantar una barrera sanitaria contra el ébola en su frontera norte, revisando minuciosamente a migrantes deportados y repeliendo un crucero con pasajeros de Texas, donde existe alarma por varios contagios.

Con el trauma aún fresco de haber sido en 2009 el epicentro de la epidemia de gripe H1N1, México activó una estrategia de detección del ébola en su región limítrofe con Texas, desplegando médicos en los puntos por donde transitan diariamente decenas de niños y adultos migrantes, así como en aeropuertos, estaciones de autobuses, fábricas y los puentes internacionales.

Los temores de que el mortal virus atraviese la porosa frontera se fortalecieron tras el contagio de una segunda enfermera del hospital de Dallas (Texas) donde se atendió a un paciente liberiano que murió la semana pasada.

La alarma se avivó este viernes, 17 de octubre del 2014, cuando Estados Unidos informó de que otra enfermera que manipuló muestras clínicas de ébola se encontraba a bordo de un crucero que transportaba 4 633 personas y atracó en Honduras antes de dirigirse a México.

Aunque las autoridades estadounidenses aseguran que esta enfermera tiene 'muy bajo riesgo' de portar el virus, México negó el permiso para que la nave arribara a la paradisíaca isla de Cozumel (Caribe).

El gobierno central mexicano recalca que ha tomado las medidas de prevención adecuadas y cuenta con un centenar de especialistas distribuidos por el país para detectar y transferir posibles casos a dos centros de referencia en la capital.

Pero algunos especialistas están alzando la voz para advertir de la 'caótica' realidad que afrontaría el país ante un brote de ébola.

Para el político y neurocirujano Rodolfo Ondarza, presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa de Ciudad de México, los mexicanos no cuentan con suficiente información para actuar frente a la enfermedad y los centros médicos carecen de capacitación y equipo para enfrentar una epidemia.

“Otro grave problema que no está cubierto es el tipo de migración que estamos teniendo”, añadió, al explicar que las autoridades migratorias han registrado, en lo que va del año, la presencia de más de 360 indocumentados originarios de África, 25 de los cuales provienen de los países más afectados.

Guinea, Sierra Leona y Liberia son los principales afectados de esta fiebre hemorrágica -también presente en Nigeria, Senegal y España- que ha dejado más de 4.500 muertos de 9 216 casos registrados, según el último balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advierte sobre una propagación exponencial durante los próximos meses.

Latinoamérica erige vallas


En Latinoamérica, donde aún no se registran casos de infección, hay países con pocos recursos que “necesitan ayuda” para enfrentar al ébola, reconoció Marcos Espinal, especialista de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) .

Haití, el país más pobre de la región y que ya sufre una epidemia de cólera con más de 9 000 muertos en tres años, abrió un centro de aislamiento en una base de la ONU y vigila muy de cerca sus fronteras insulares. Mientras, Nicaragua recibirá de la OPS 500 trajes especiales para el personal sanitario.

Varios países latinoamericanos realizan simulacros de tratamiento y otros están instalando zonas de aislamiento y haciendo de sus aeropuertos internacionales verdaderos centros de detección del ébola, cuya tasa de mortalidad varía entre 25% y 90%.

Perú, Venezuela, El Salvador y Panamá prevén millonarias inversiones para adquirir equipo de prevención y tratamiento de la enfermedad.

Las autoridades del Canal de Panamá, por el que pasaron 13.482 embarcaciones en el último año, se dicen preparadas para cualquier brote. Mientras, Perú organiza protocolos para recibir en diciembre a más de 12 000 personas procedentes de 195 países en la Conferencia de las Partes (COP20) sobre el Cambio Climático.

Por su parte, los presidentes de los nueve países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) anunciaron una cumbre contra el ébola para el próximo lunes en Cuba, un país que pese a sus dificultades económicas envió 165 médicos a Sierra Leona.

Trabas a extranjeros

Las sospechas sobre el arribo del ébola estuvieron presentes en los últimos días en Colombia y Chile, cuyas autoridades descartaron, respectivamente, que dos viajeros y un hombre de 54 años estuvieran infectados.

Chile determinó recrudecer las medidas para los extranjeros que soliciten visa de ingreso y que hayan visitado Sierra Leona, Guinea y Liberia, una medida que también promueven en Estados Unidos influyentes legisladores republicanos.

De su lado, Brasil descartó definitivamente con un segundo examen la presencia de ébola en un paciente de Guinea que llegó a Cascavel (sur), pero mientras se aguardaban los resultados, muchos veían con desprecio a cualquier persona que pudiera parecer africana.

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