15 de enero de 2016 12:22

El lunes será la entrega de llaves en la casona que será parada del Metro

Los dueños del restaurante Benalcázar cerraron sus puertas el miércoles pasado, 12 de enero del 2016. Ahí estuvieron unos 25 años. Foto: Betty Beltrán/ EL COMERCIO

Los dueños del restaurante Benalcázar cerraron sus puertas el miércoles pasado, 12 de enero del 2016. Ahí estuvieron unos 25 años. Foto: Betty Beltrán/ EL COMERCIO

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Mayra Pacheco

Los comerciantes que laboran en los locales de la casa esquinera, ubicada en las calles Sucre y Benalcázar, en el Centro Histórico, se preparan para cerrar sus negocios. Este 15 de enero del 2016, los clientes son atendidos, mientras se realiza la mudanza.

La fecha límite para utilizar el predio vence este viernes 15 de enro. El lugar es de propiedad municipal y servirá de acceso para una de las estaciones del Metro de Quito.

La casa cuenta con 11 locales, en nueve funcionaban negocios: un restaurante, una distribuidora de productos de consumo masivo, dos que venden material para sastres y modistas,una frutería y jugos, una cafetería, venta de implementos deportivos, de uniformes y una entidad bancaria.

Los ocupantes de los locales, excepto la agencia bancaria, han empezado a recoger el mobiliario y productos. En el local donde venden jugos naturales, en la Sucre, retiró el rótulo y las perchas donde se tenían las frutas.

Segundo Armas, propietario de este local hace 45 años, comentó que desde la próxima semana tiene previsto atender en la García Moreno y Sucre. El sitio, contó que, es más pequeño, pero se acomodarán.

Los trabajadores y los productos de la distribuidora de consumo masivo se trasladarán al almacén que funciona en las calles Chile y Chimborazo. "La mudanza es dura, por el significado emocional y por todo lo que hay que mover (...) hasta que se hagan las obras del Metro esta casa pasará botada", dijo Diego Revelo, administrador del negocio.

Alfredo Carranco, propietario de un almacén de productos de costura, estaba en las mismas circunstancias. Guardando todo para trasladarse a otro local.

Otros comerciantes, en cambio, como Alexandra Pérez León y Alicia Gutiérrez, no tenían previsto aún alquilar otro local para seguir atendiendo a los clientes. Los altos costos de los arriendos en la zona, que bordean los USD 1 000, les impidieron seguir con los negocios en el Centro Histórico.

Por esto, atenderán en los mismos sitios hasta que deban ''entregar las llaves" a las autoridades. Este procedimiento está previsto que se lo haga el próximo lunes 18 de enero, según los comerciantes.

Jhofre Echeverría, administrador de la Administración Zonal Manuela Sáenz, mencionó que no habrán nuevas prórrogas para desocupar este predio. Enfatizó que la expropiación se hizo hace tres años y se ha dado el tiempo suficiente para que se reubiquen. "Esperamos contar con la colaboración de la gente. No queremos recurrir al uso de la fuerza", dijo el funcionario.

Con respecto a la entidad bancaria, por las características del negocio, mencionó que la salida será distinta. Esta agencia se trasladará a una casa ubicada por el bulevar de la 24 de Mayo. Además recordó que la casa será usada para una obra que es beneficio para toda la ciudad.

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