7 de octubre de 2015 21:30

Merkel y Hollande piden mayor unidad a la UE frente a la crisis de los migrantes y Siria

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Agencia AFP

El presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, pidieron este miércoles en un histórico discurso conjunto ante la Eurocámara, mayor unidad a la UE para enfrentar la crisis de migrantes y la guerra en Siria.

"Es justo ahora cuando necesitamos más Europa. Necesitamos coraje y cohesión, lo que Europa siempre mostró cuando fue necesario", dijo Merkel recordando "los cambios" que la UE pudo sobrepasar desde la caída del Muro en 1989. "No necesitamos menos Europa sino más Europa. Europa debe afirmarse sino veremos el fin de Europa" y el regreso a las fronteras nacionales, dijo por su parte el presidente francés.

Los mandatarios de Francia y de Alemania se dirigieron por primera vez ante el pleno desde 1989, cuando lo hicieron el canciller Helmut Kohl y el presidente François Mitterand, unas semanas después de la caída del muro de Berlín.

Los discursos llegan además un día antes de una reunión de responsables de los países miembros de la UE en Luxemburgo con representantes de los países fronterizos de Siria y de los Balcanes occidentales para abordar la crisis migratoria. La UE enfrenta la peor crisis migratoria en décadas que amenaza su unidad y varias políticas comunes sobre las que reposan su construcción. Frente a la llegada masiva de solicitantes de asilo, los miembros del bloque reaccionaron de manera diferente. Hungría construyó un muro en su frontera con Serbia, y luego vallas en la frontera con Croacia.

En tanto, Alemania recibió con los brazos abiertos a centenares de miles de refugiados sirios. De enero a septiembre recibió 577 000 pedidos de asilo y el gobierno estima que llegarán a ser hasta un millón este año. La acogida de demandantes de asilo es "la tarea más difícil (...) desde la Reunificación", dijo Merkel el miércoles por la tarde, mientras que, en Washington, el presidente alemán, Joachim Gauck, instaba a Estados Unidos en una reunión con Barack Obama a implicarse plenamente en la crisis migratoria.

Reglas obsoletas

La Comisión Europea propuso un plan para repartir entre los países miembros del bloque hasta 160.000 refugiados, pero chocó con la reticencia de varios Estados miembros y fue aprobado al cabo de varias semanas de negociaciones y presiones.

El plan estaba destinado a ayudar a Italia y Grecia, literalmente desbordados por la llegada masiva de migrantes, por mar y tierra. Las reglas de asilo comunitarias suponen que las solicitudes de asilo las traten aquellos países adonde llegaron los demandantes en primer lugar. Estas reglas, conocidas como el proceso de Dublín, "son obsoletas", reconoció Merkel, quien abogó por "un nuevo procedimiento" para repartir "con equidad" a los solicitantes de asilo entre países europeos. Muchos países se escudaron detrás de estas reglas para rechazar en un primer momento el reparto de solicitantes de asilo que pedía la Comisión y recién lo aceptaron cuando el carácter "excepcional" de la medida quedó registrada en las actas.

'Sufrimiento desgarrador'

Antes de que Hollande y Merkel pronunciaran sus discursos, el rey Felipe VI de España, que también había sido invitado para expresarse ante el pleno, lanzó un llamado de "solidaridad" con los refugiados. "Estamos sobrecogidos ante el sufrimiento desgarrador de aquéllos que vienen a Europa huyendo de la violencia y el fanatismo", dijo. "Son cientos de miles los refugiados que persiguen un proyecto de esperanza, que ven en la Unión un territorio de paz, prosperidad y justicia", insistió.

"No podemos defraudarles", subrayó el rey. La UE debe "responder desde la generosidad, la solidaridad y la responsabilidad", y abordar "las causas del éxodo de estas personas forzadas" a dejar sus países, añadió.

Operación marítima

 Las intervenciones ante la Eurocámara coinciden con el lanzamiento de la fase más ofensiva de la UE contra los traficantes de seres humanos en las costas de Libia. Seis buques de guerra europeos -italiano, francés, alemán, británico y español- con 1.300 marinos pueden abordar por la fuerza, inspeccionar, confiscar y destruir en aguas internacionales los buques utilizados por los traficantes.

La operación pone así un cerrojo a toda la costa noroeste de Libia, desde la frontera con Túnez hasta Sirte, con la excepción de la zona delante de Trípoli que dejarán abierta para evitar ejercer de hecho un bloqueo marítimo. Esta "puerta" es el principal punto de partida de miles de refugiados, pero también de ciudadanos de diferentes países africanos que buscan una vida mejor abordando cada semana precarias embarcaciones con destino a Europa.

Hasta ahora, las operaciones europeas se limitaban a la vigilancia a distancia de las redes de traficantes. Por la otra ruta que utilizan los refugiados sirios e iraquíes, el flujo no cesa. Esta comienza en las costas turcas con un cruce a través del Egeo hasta Grecia y continúa luego por tierra hacia el norte a través de los Balcanes para ingresar a la UE por Hungría y Croacia.

Entre el martes y el miércoles tres trenes partieron desde la frontera serbia hacia Hungría en un trayecto por el que atraviesa Croacia. Las autoridades privilegian este medio de transporte para ser más eficaces: un tren puede transportar hasta mil personas.

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