25 de junio del 2015 00:00

En Manabí celebran a San Pedro y San Pablo

priostes Manabí

Los priostes pagan USD 3 000 a las bandas que amenizan caminatas diarias de la fiesta. Foto: Patricio Ramos / EL COMERCIO

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Patricio Ramos
Redactor
(F-Contenido Intercultural)

La devoción de Karen Macías y su familia por los santos Pedro y Pablo los motivó a juntar USD 40 000 para celebrar por lo alto a los apóstoles de Jesús. El pasado 22 de junio cerraron 300 metros de la calle 10 de Agosto, en la zona alta de Montecristi, para el primer banquete y el baile de apertura de las fiestas de San Pedro y San Pablo 2015.

Macías, la presidenta de Roma (prioste) de la fiesta, logró conformar un gabinete de 500 participantes con quienes desde ese día camina por el poblado. En Montecristi hay 10 gabinetes que suman 1 000 devotos de San Pedro y San Pablo.

Karen fue designada presidenta a fines del 2014. Desde que asumió la responsabilidad, contó con el apoyo de su familia para organizar los ocho días de fiesta. Solo el banquete del 22 de junio costó USD 20 000. Karen contó con la ayuda de su vicepresidenta y de su familia.

Pero la mayoría de priostes se apoyan en su gabinete. En el barrio Miraflores, de Manta, por ejemplo, hay un comité de fiestas. Marco López es el presidente vitalicio del comité.

Desde el 2006, cuando la situación económica empezó a ponerse incómoda, López optó por pedir ayuda a los gabinetes. “Ellos nos colaboran con entre USD 100 y 150 por persona, hay gabinetes de 50 hasta 200 personas”, afirma el presidente.

Para el festejo del 22 de junio, Karen fue a un salón de belleza. Allí le arreglaron el cabello y la maquillaron. Ella abrió el festejo en el que se presentaron el Combo de Darwin y la Sonora Dinamita ante 700 personas.

La inclinada calle 10 de Agosto, en Montecristi, fue convertida en una decorada pista de baile. Ahí se instaló una tarima para cada orquesta, luces LED, mesas y sillas adornadas.

Todo estuvo a cargo de Ronaldo Santa Ana. Él es el propietario de un negocio de preparación de alimentos, decoración e iluminación para fiestas y eventos.

Él y Juan Manuel Vera, de la Sonora Dinamita, cuentan que entre junio y agosto viven una temporada alta en contratos, por las fiestas de Pedro y Pablo. “Les tengo tanta fe a estos santos, porque por ellos mi grupo de 25 personas y yo podemos asegurar las navidades. Cada año tenemos hasta 12 contratos cada mes”, dice Vera.

Para las caminatas que realizan los priostes junto a sus gabinetes se contrata una banda popular. Edwin López, presidente blanco de un gabinete en el barrio Miraflores, cuenta que para estos actos se invierte USD 3 000. Eso alcanza para pagar a la banda por ocho días de su trabajo. Los músicos caminan junto a los gabinetes y cada día recorren entre dos y cuatro kilómetros.

La fiesta está matizada por la bebida. Los priostes tratan de quedar bien con sus gabinetes y les brindan whisky de la mejor calidad. Las fiestas son exclusivas de los priostes y sus gabinetes.

Por eso, ellos reparten un número limitado de invitaciones. En las calles se colocan cerramientos de mallas metálicas, para impedir que ingresen otras personas.

Tanto los priostes como los miembros de cada gabinete hacen confeccionar ocho trajes para la fiesta. Las mujeres suelen tener el doble de mudadas: una para salir en la mañana y otra para la noche.

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