15 de marzo de 2015 18:49

La mafia trafica fármacos para la gripe, leucemia...

Según el estudio, una proteína sería la responsable de las erupciones cutáneas, anafilaxia y cambios en la frecuencia cardíaca, consecuencias de la alergia a los medicamentos. Foto: Wikicommons.

El 2014, la Fiscalía reportó 16 denuncias por tráfico, robo, adulteración o falsificación de fármacos. En el 2013 hubo 15 casos. Foto: Wikicommons.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 63
Triste 7
Indiferente 3
Sorprendido 3
Contento 6
Sara Ortiz e Ivette Viña (I)

Todo era rudimentario. El personal usaba un cucharón de sopa para envasar una sustancia verdosa en botellas de plástico. Su utilidad: “controlar la diabetes”. Eso se describía de forma breve en una etiqueta que no contaba con registro sanitario ni fecha de elaboración. Los policías que incursionaron en este laboratorio clandestino dijeron que también se halló harina y no descartaban que era para la elaboración de fármacos.

Era enero del 2014 y a las 22:00 todo quedaba clausurado. El viernes, 13 de marzo, este Diario volvió a ese lugar que operaba en un barrio de Durán (Guayas).Dos personas permanecen con orden de prisión y son investigadas por “adulteración de controles de calidad”.

El año pasado, la Fiscalía recopiló en el país 16 denuncias por tráfico, robo, adulteración o falsificación de fármacos, que, por ejemplo, combaten la gripe. De enero a agosto del 2013 se reportaron 15 denuncias y en el 2012 sumaron 18.

Un reciente caso de posible robo y desvío de medicamentos se registró en febrero pasado. Seis empleados del IESS fueron detenidos en Guayaquil y el caso aún se indaga.

Otro caso que todavía está abierto en la Fiscalía es uno que comenzó en el 2013. Una farmacéutica es investigada por presunta venta de medicinas caducadas en Ecuador.

El cargamento venía de forma legal de Uruguay y Chile. Según las primeras pistas, aquí una red entregaba a los hospitales pese a estar expiradas. Ese año, la empresa proveyó al Estado soluciones médicas para tratar el cáncer de mama, de pulmón, Parkinson, evitar el rechazo de trasplantes de riñón y para prevenir los embarazos. En abril del 2013, cuando se ejecutó el operativo, la Policía se incautó de 40 cajas que eran readecuadas en un taller mecánico, ubicado en el norte de Quito.

Los agentes determinaron que una sola caja de ampollas para combatir el cáncer dejaba una ganancia pura de USD 55 000 para la compañía.

Las alertas sobre mafias que operaban así las dio el año pasado la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc). En su informe dice que entre las pastillas que son falsificadas con frecuencia están aquellas que sirven para el tratamiento de la depresión, la esquizofrenia, la diabetes, presión arterial y el colesterol.

En el país, tras la indagación a la farmacéutica, la Fiscalía reveló que las redes que comercializan con esa mercancía ganarían USD 56,6 millones en un año.

Juana Ramos, expresidenta de la Cámara de Industriales Farmacéuticos Ecuatorianos, señala que los delitos cometidos alrededor de los fármacos no sobrepasan el 4% de las ventas totales a escala nacional.

Un estudio del International Marketing Services (IMS ) sobre el mercado farmacéutico nacional detalla que el 2014 se vendieron USD 1 415 millones.

Pero Ramos advierte que el tráfico de medicinas se centra sobre todo en los productos de venta libre. “En las bodegas, mercados y bahías hay poco control sobre el uso”.

El jueves pasado 12 de marzo, en el interior de un bus, que circulaba en el sur de Quito, un hombre vestido con traje ofertaba un colirio para los ojos. A cambio de USD 1 ofrecía un producto “ciento por ciento garantizado” para desinflamar los ojos y eliminar el enrojecimiento.

En el transporte público también se expenden sin ningún control polvos para eliminar el sarro de los dientes, gotas para controlar la presión arterial, ungüentos para la artritis, cremas de baba de caracol para aclarar la piel...

La Internet es otra forma de ofertar fármacos. Incluso se difunden números telefónicos para que los interesados se contacten. Esto sucede pese a que la Agencia de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) determina que el expendio se hará solo a través de farmacias autorizadas. En el país están registradas 6 000. IMS revela que el año pasado, el 77% de los pacientes compró medicinas sin receta.

Esto sucedió a pesar de que la Arcsa detalla que las pastillas de venta bajo prescripción equivalen a cerca de 70% de la oferta total y solamente el 30% se permite su venta libre.

Con base en los datos de la Cámara, Ramos advierte que los analgésicos serían los productos más falsificados. Unos cargamentos llegan por contrabando desde Paraguay, la nación con más producción ilegal de medicinas de A. Latina. Otros, en cambio, son elaborados en laboratorios clandestinos nacionales, como el descubierto en Durán.

Los vecinos que aún viven cerca de ese supuesto laboratorio recuerdan que todos los días tres personas salían con pesadas cajas y las embarcaban en una camioneta blanca.Una mujer indica que días antes de la operación policial se comenzó a sentir un fuerte olor, parecido al cloro.

Las primeras investigaciones de la Fiscalía local determinaron que los productos que se fabricaban en el sitio eran supuestamente medicamentos naturistas. Sin embargo, todo está en investigación, para determinar qué ocurría en esa casa construida con bloques y techos de tejas.

De llegar a comprobarse el delito, los dos sospechosos podrían ir a la cárcel de tres a cinco años. Eso lo determina el nuevo Código Penal (art. 217), cuando habla de las sanciones por la producción, fabricación, comercialización y distribución de medicamentos e insumos caducados.

En el caso que la Fiscalía abrió en el 2013, en la investigación a la farmacéutica se hallaron productos considerados “especiales”, es decir que solo se distribuyen en hospitales y a costos elevados. Por ejemplo, un polvo para inyección que trata la leucemia cuesta USD 184 cada unidad.

Este era parte de un lote 12,2 millones de medicinas que la compañía, aparentemente vinculada a una red delictiva, entregó en el 2012 y 2013 a las casas de salud del país. El caso sigue en indagación.

A la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional también han llegado denuncias por falta de eficacia de un fármaco, por contener una dosis incorrecta de ingredientes activos o no contener ninguno. Incluso se conocieron casos de productos que habían sido mezclados con agua sucia, tiza o harina.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (10)
No (6)