4 de febrero de 2016 22:59

Encerrado en embajada ecuatoriana, el fundador de Wikileaks aguarda fallo favorable de la ONU

Julian Assange permanece en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012. Foto: AFP

Julian Assange permanece en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012. Foto: AFP

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Agencia AFP

El fundador de WikiLeaks, el australiano Julián Assange, aguardaba al amanecer de este viernes, refugiado en la embajada ecuatoriana, un fallo favorable de un panel de la ONU en su larga batalla legal contra Gran Bretaña y Suecia.

Assange, quien sacudió a Washington al revelar cientos de miles de documentos secretos militares y diplomáticos, está refugiado hace casi cuatro años para evadir una orden de captura Sueca por denuncia de violación, porque teme que Estocolmo lo entregue a Estados Unidos, donde podría ser procesado.

El panel de expertos del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, al cual acudió Assange en 2014, tiene previsto difundir este viernes un fallo favorable al australiano.

“El grupo de trabajo llegó a otra conclusión que las autoridades judiciales suecas”, anticipó el jueves a la AFP un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia, país que busca interrogar al australiano por un caso de presunta violación.

Tras conocerse ese anticipo el abogado de Assange, Christophe Marchand, dijo que si Londres, “respeta sus compromisos internacionales con la ONU”, debe “liberar” a su cliente

El fallo del panel no es jurídicamente vinculante, pero en general los Estados los aceptan.

Sin embargo el gobierno británico se mostró inflexible y dijo que detendrá y extraditará a Assange si sale, de la embajada.

“La acusación de violación sigue en pie y la orden de arresto europea sigue vigente, así que el Reino Unido tiene la obligación legal de extraditar a Assange a Suecia”, dijo el ministerio de Relaciones Exteriores británico.

Assange presentó en 2014 una demanda contra Suecia y el Reino Unido ante el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU en la que denuncia que su confinamiento en la embajada ecuatoriana (de la que no sale porque el Reino Unido le niega un salvoconducto a Ecuador) constituía una detención ilegal.

“Hemos sido consistentemente claros en que Assange nunca fue arbitrariamente detenido por el Reino Unido, sino que, de hecho, está evitando voluntariamente una detención legal al elegir quedarse en la embajada ecuatoriana”, dijo el Foreign Office.

Existencia miserable 

Vaughan Smith, un amigo de Assange, dijo a la AFP que “sería increíblemente arrogante por parte del Reino Unido ignorar un dictamen cuando es en su contra”.

Assange, agregó, “tiene una existencia miserable, así que le gustaría salir”, pero no está claro que lo haga si Londres insiste en detenerlo.

Assange ha vivido este tiempo en un espacio dividido en oficina y sala de estar. En ese apartamento dispone de una cinta para hacer ejercicio, una ducha, un microondas y una lámpara de rayos de luz solar artificial.

El jueves, anticipándose al fallo, Assange había anunciado que estaba dispuesto a salir de la embajada del país sudamericano si el panel de la ONU dictaminaba que su detención es legal.

“Sin embargo, si gano, y se concluye que los Estados parte actuaron ilegalmente, espero que me devuelvan mi pasaporte y acaben las tentativas de detenerme”, afirmó.

El australiano de 44 años creó WikiLeaks en 2006, y desde entonces la organización ha filtrado 500 000 documentos militares confidenciales sobre las guerras en Afganistán e Irak y 250 000 cables diplomáticos, en los que abundaban comentarios insultantes a dirigentes locales, que han irritado a Estados Unidos.

La principal fuente de estos documentos, el soldado estadounidense Chelsea Manning, fue condenado a 35 años de cárcel por violar la ley de espionaje.

WikiLeaks afirma que la manera en que Suecia ha manejado el caso es una “ mancha negra ” en el historial de derechos humanos de este país.

Un encierro muy caro

Los casi cuatro años de encierro de Assange han sido desgastantes para el australiano y muy caros para los británicos y los ecuatorianos.

Desde que entró a la embajada la policía británica instaló un fuerte dispositivo de seguridad para detenerlo si salía.

Pero Ecuador también se queja. El presidente ecuatoriano Rafael Correa se pregunto este jueves “ ¿Quién va a resarcir el daño que se le hizo a Julián Assange y al Ecuador? ¿Ustedes saben cuánto cuesta mantener la seguridad en la embajada? ” .

“Hemos tenido intentos de espionaje y muchas otras cosas”, denunció Correa, al tiempo que se mostró satisfecho que se le haya dado la razón a Ecuador “después de tantos años” al considerar ilegal el confinamiento.

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